ver más

Ezequiel Campa: “Todos los días me acuerdo de que nos vamos a morir”

Antes de presentarse nuevamente con “Sí pero no” en el Teatro Maipo, el comediante habló con MDZ sobre su nuevo show, los temas que lo hacen reír, el paso del tiempo, su público y algo más.

Ezequiel Campa hace reír desde hace dos décadas. Se inclina por el stand up por dos motivos: por un lado, porque le divierte; por el otro, reconoce, porque no sabe hacer otra cosa. “Más que elegir es porque no me queda otra. Me gustaría capaz hacer otra cosa, pero esto me sale bien, la gente la pasa bien y por ahora, le vamos a seguir dando”, asegura entre risas.

Ni en sus show, ni en sus redes sociales, se limita y está convencido de que se puede hacer chistes con todo. “Hay mucho prejuicio con el humor y, a la vez, es una herramienta muy poderosa para decir un montón de cosas. Fijate ahora, por ejemplo, lo que está pasando con los debates presidenciales. De repente uno podría decir ‘con tal tema no se puede hacer humor’ y los escuchás hablando de esos mismos temas, desde un lugar de solemnidad y diciendo cosas tremendas… Mirá lo de (Javier) Milei negando a los desaparecidos. Podrían decirte ‘che, no se puede hacer chistes con eso’. Pero, ¿cómo no se va a poder si hay gente hablando en serio del asunto?”, señala.

Y, sin dudarlo, agrega: “No porque se haga comedia se le falta el respeto a los temas. Hay que meterse con todos los temas, desde la comedia, con respeto o no. Los comediantes tampoco somos el faro moral de la sociedad, ni mucho menos”.

"Sí pero no" es el quinto unipersonal de Ezequiel Campa / Foto: Gentileza Prensa

Este fin de semana, nuevamente, se presentará en el Teatro Maipo con Sí pero no. El título del show, cuenta, es una frase que engloba su forma de ser y le parece divertida. “No hay tanto misterio detrás”, explica. Y antes de hacer estallar de la risa al público de la sala de calle Esmeralda, Campa se toma unos minutos y habla con MDZ.

- ¿Qué te hace reír?
- El stand up me gusta muchísimo, miro muchos comediantes y sobre todo, me hace reír la gente que me rodea, justamente porque rechazo rodearme con gente que no me haga reír. Me río con mi familia, mi pareja, mis amigos. Me vinculo mucho desde el humor, entonces me cuesta mucho vincularme con gente que no lo valora, que no se ríe o que no necesita el humor para vivir. Y como entretenimiento siempre estoy buscando cosas más vinculadas a la comedia, que con otros géneros.

- ¿Qué temas van si o si en tus shows?
- Por alguna razón, eso no lo decido, pero sí me fui dando cuenta. No es que a priori digo “de esto tengo que hablar porque a la gente le gusta”. Pero sí, viendo en retrospectiva mis shows, me doy cuenta que siempre hablo un poco del paso del tiempo. Desde cómo afecta a lo físico, hasta las cosas que dejamos o empezamos a hacer. Y hablo mucho de la familia, en todo sentido. Hablo desde mi vieja, hasta del hecho específico de no tener hijos o tenerlos…

- ¿Cómo te llevás con el paso del tiempo?
- Intento encontrar algún tipo de resignación. Los que, en algún momento, nos dimos cuenta o, en realidad, reflexionamos en cómo termina todo esto, vimos que no tiene mucho sentido todo. Ya sabemos qué trae como consecuencia el paso del tiempo y una vez que pensaste en ese tema, es muy difícil sacarselo de la cabeza. Es como que todo deja de tener sentido y algunas pocas cosas pasan a cobrar un sentido más importante que el que tenía antes de mencionar acerca del asunto. Entonces, no lo padezco tanto al paso del tiempo, pero sí a esa reflexión. No es que me amargo porque siento que ya no puedo jugar al fútbol como lo hacía a los 20. Me divierte hacer humor con eso, pero sí me pasa que no hay un solo día en que, en algún momento, no me acuerde de que todos nos vamos a morir, que todo va a desaparecer y nada tiene sentido. No desde un lugar pesimista, pero lo pienso.

- ¿Qué tanto te preocupa la muerte?
- No me preocupa como me puede preocupar una gotera en la cocina. Me parece que me atraviesa, más que preocuparme. No es que estoy por los rincones llorando y diciendo “nos vamos a morir”. No es así. Es como una persona que está en la Antártida, que convive con temperaturas de 30 grados bajo cero, con nieve permanente y frío. No está todo el tiempo diciendo “qué frío que hace”. Es algo que está, que está presente todo el tiempo, que no podés dejar de verlo y que no podés dejar de convivir con eso. A mí, con esa idea me pasa un poco eso, que no es algo ni tremendista, ni apocalíptico, ni depresión, ni me quiero quedar en la cama tirado o que nada tiene sentido. No es ese el discurso. Pero no dejás de estar de alguna manera condicionado. No sé muy bien qué significa, pero es algo que evidentemente está ahí. Soy una persona recontra mega sana y activa. Por ahí, esto que te estoy diciendo tendría más sentido en algunas personas que no están bien de salud. Pasa que hay mucho tabú con esto, a la gente no le resulta muy cómodo. Es muy duro de hablar, pero me gusta hablar de las cosas que se supone que no hay que hablar.

Ezequiel Campa: "Tengo miedo de que mi próximo show no esté tan bueno como el que hago ahora" / Foto: Gentileza Prensa

- ¿Cómo hacés para no repetirte?
- No me da mucho miedo repetirme, pero sí me da miedo que lo que haga sea peor que lo anterior. Desde el punto de vista de los temas no me da mucho miedo repetirme porque tampoco creo que sean tantos los temas. Son tres o cuatro en todo. En el cine, en la literatura, en el teatro… Son más o menos siempre los mismos dichos de una manera u otra. Midachi habla de lo mismo que Les Luthiers, desde otro lugar, con otros elementos y con otras herramientas, pero los temas son siempre los mismos. Son el amor, la guita, el paso del tiempo, la vida, la muerte, la familia… No ven muchos temas, el tema es cómo uno los encare. Por eso no me preocupa tanto repetirme. Si le tengo miedo a que mi próximo show no esté tan bueno como el que estoy haciendo ahora.

- ¿Cuál es el público que te sigue?
- Muy buena pregunta. Por lo general, es gente entre 20 y 55 años y está perfectamente equilibrado entre hombres y mujeres. Te lo digo con tanta precisión porque es algo que veo en las redes y lo veo mucho en las funciones. Hay muchos grupos de amigos, mucha gente sola. Es muy divertido el stand up para ir a ver solo. Cuando yo, por ejemplo, veo especiales de comediantes en casa, los veo solo y me río solo. Y hay muchos que van solos al teatro, muchos en pareja. Hay mucha presión para los que traen a otra persona, que están con miedo de que no les guste lo que hago. Muchos después me escriben por redes, por lo general, agradeciéndome. También me pasa mucho que me escribe, por ejemplo, una piba para decirme que llevó a un chico que estaba conociendo y a este no le gustó mi show, no se rió o no entendió mi humor, entonces le pareció un pel**** y lo mandó a la m****. (Se ríe). Es divertido.

- Laburás sin descanso, ¿cuándo pensás poner un freno?
- Es muy loco lo que estás diciendo porque es real, vengo laburando de una manera casi contraindicada. Cualquier médico te diría “pará un poco”. Pero, en particular, en estas últimas semanas estoy más tranquilo, porque una de las ideas de estar en el Maipo, era pasar a un teatro más grande y poder hacer menos funciones. Pensamos que en vez de hacer todos los fines de semana una función, hacer una cada tanto y meter la misma cantidad de gente. Así puedo tener un poco más de descanso y por eso, últimamente estoy un poco más tranquilo, pero no paro. Nunca. Esta semana estoy en La Plata, Montevideo, el Maipo… El domingo estaré en Comodoro Rivadavia en un evento… Todo es medio una locura. 

Para agendar

Sí pero no, el nuevo show de Ezequiel Campa

  • Buenos Aires: sábado 7, a las 23.30, en el Teatro Maipo (Esmeralda 443). Entradas en Plateanet.
  • Mendoza: viernes 27, a las 21, en el Teatro Selectro (Cap. de Fragata Moyano 102, Ciudad). Entradas en EntradaWeb.