Guerra vecinal: la tremenda denuncia que complica a Analía Franchín y a su esposo
Según contó Fernanda Iglesias, un grupo de vecinos se unió para llevar a la periodista y a su marido a los tribunales con un reclamo explosivo.
Analía Franchín y su esposo están en graves problemas.
Captura de pantalla Youtube Telefe.Un conflicto vecinal que escaló hasta los tribunales tiene como protagonistas a Analía Franchín y su esposo, Martín Eskenazi. La periodista fue denunciada formalmente por representantes del edificio lindero a su propiedad, ubicada en el barrio porteño de Belgrano.
La polémica gira en torno a una construcción que, según sostienen quienes impulsaron la presentación judicial, tiene dimensiones que alteran significativamente el entorno. De hecho, los vecinos la describen como "un castillo medieval amurallado" y advierten que podría afectar tanto la circulación de aire como el ingreso de luz a sus viviendas.
El tema tomó notoriedad pública luego de que Fernanda Iglesias difundiera detalles del caso a través de sus historia de Instagram. A partir de esas publicaciones, la situación comenzó a multiplicarse en redes sociales y despertó una fuerte repercusión.
De acuerdo con la documentación presentada ante la Justicia, siete familias decidieron unirse para cuestionar el avance de la obra. Los denunciantes consideran que la construcción podría generar consecuencias permanentes sobre el edificio contiguo y buscan que se intervenga antes de que el perjuicio se concrete.
Uno de los puntos más sensibles de la demanda está relacionado con la medianera. Según plantean los vecinos, existe la posibilidad de que continúe elevándose sin límites claros, lo que terminaría por impedir el acceso de luz natural y ventilación en distintos departamentos. Además, expresaron preocupación por un eventual impacto sobre la estabilidad estructural del inmueble.
Para respaldar su reclamo, recurrieron a la figura jurídica conocida como "daño temido", una herramienta que permite solicitar medidas preventivas cuando existe una amenaza concreta de perjuicio. En el escrito judicial, el malestar de los habitantes del edificio también queda reflejado en una frase contundente, ya que aseguran que la pareja "no les importa nada".
Hasta ahora, ni Franchín ni Eskenazi realizaron declaraciones públicas sobre el expediente. Mientras tanto, la causa continúa avanzando y no se descarta que la Justicia dicte una medida cautelar para suspender los trabajos hasta analizar el planteo. El caso vuelve a poner en discusión una problemática recurrente en la Ciudad de Buenos Aires: las tensiones que suelen surgir entre quienes llevan adelante obras de gran escala y los propietarios de inmuebles vecinos que consideran vulnerados sus derechos.




