Cómo se gana la vida La Coneja, la secretaria más famosa de Susana Giménez
Durante más de 10 años estuvo como secretaria al lado de Susana Giménez. Ahora, “La Coneja” recuerda cómo fue su paso por el programa de la diva de los teléfonos y contó por qué decidió alejarse.
Alejandra Suárez (así es su nombre real) charló con La Nación y rememoró cómo casi por casualidad empezó a trabajar con Susana y también habló de su presente, abocado a su familia y a su gran pasión.
“Yo no tenía ideal del impacto que tenía Susana Giménez. Me acuerdo que el día del estreno de Sugar cortaron la calle Corrientes y los invitados llegaron en carruaje estilo mateo. Era de película, había hasta una alfombra roja. Fue espectacular”, recordó “La Coneja”.
“Para mí la experiencia fue maravillosa. Muchos me preguntaban si no me aburría de hacer todas las noches lo mismo y yo respondía que no porque cada función era muy diferente”, agregó.
Con el éxito del programa, Suárez ganó cada vez más protagonismo en el ciclo y comenzó a destacarse entre el staff por su carácter y su disciplina, cualidades muy propias de todos sus años como alumna del Colón.
“No sé si era la que mejor bailaba, pero siempre fui muy responsable, por eso creo que ella se apoyó un poco en mí. Estaba en todo, desde el botón desabrochado hasta en los pañuelitos que le faltaban. Prestaba atención a los detalles, estudiaba la rutina del programa y si había que llegar a las 12, yo estaba media hora antes”, contó Alejandra Suárez.
A pesar del fenómeno de “Hola, Susana”, “La Coneja” no tomaba dimensión. Viajaba en subte y le daba vergüenza que la reconocieran. Intentaba hacer su vida con normalidad: iba al canal, tomaba clases de danza y hacía temporada de teatro con Los Susanos, el grupo que se formó con los bailarines del programa.
Por otra parte, cuando su hijo era chico, ella ayudaba en los actos del colegio y un día empezó a dar clases de baile. Como tenía muchos alumnos, decidió abrir su propio espacio: Alejandra Suárez Estudio. “Mi slogan es que la danza no te sirve para bailar, sino para la vida”, sostiene.