Así vive Anabela Ascar a seis meses de haber sido desalojada de su mansión
En el mes de enero se le terminó de caer el mundo a Anabela Ascar. La justicia, por pedido de los hijos de Héctor Ricardo García, la desalojó de su mansión, en el barrio de Belgrano, donde estaba junto a su perro y metida en una profunda depresión.
En ese momento, en Intrusos, mostraron el momento exacto en el que vaciaron la imponente casa, donde vivió con el histórico dueño de Crónica. “La están vaciando después de un largo proceso de dos años de juicio con María Elena, la hija de García”, explicó el cronista desde el lugar de los hechos.
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“Nos contaban recién que él era un gran coleccionista de elementos de Disney, particularmente de Mickey. Y hay un aparador lleno de muñecos del ratón tan popular. Se llevaron muchísimos televisores analógicos, de otra época, y vemos muchísimas máquinas de escribir. Muchísimos muebles de época, no es el primer camión que traslada elementos de esta casa”, relataron.
Marcela Tauro, en ese momento, contó que el vaciamiento de la casa fue por pedido de la hija de García y el yerno porque llevarán a cabo remodelaciones para venderla y poder repartir las ganancias, después de tantos años de éxito, que llegaron a su final junto a Zulma Lobato.
“Están llevando todo a un depósito. La idea es venderla porque estamos viendo que está muy abandonada. Los vecinos han llegado a denunciar el mal estado del lugar, porque la pileta tenía el agua podrida, con el tema del dengue”, aportaron.
En junio del 2019 falleció el empresario, quien fue pareja de la conductora de Crónica durante 20 años. Su muerte provocó una fuerte depresión, la cual aumentó en estos últimos meses. Según se supo, Anabela recibió un revés judicial que no la reconocía como concubina del productor, ni heredera.
El hecho provocó la ira de la conductora y se atrincheró en la mansión que compartían. A partir de ese momento, Ascar cayó en una profunda depresión. Según sus vecinos, no entra ni sale del domicilio. Anabela vivía sola junto a sus perros y supo tener una empleada doméstica, a quien indemnizó.
El abandono de la casa era tal que en la propiedad “había ratas”. Para escaparse de los medios, Anabela cambió sus números de teléfono. Otro dato: dejó de utilizar las redes sociales. La mediática publicó su ultimo tweet en Twitter en octubre del 2018 y desde ese día nunca más utilizó la plataforma.
Hoy, mientras espera cobrar por la venta de la casa, Ascar vive en un departamentito chico, también en la zona de Belgrano, junto a sus perros. “Héctor murió al lado de Lola. Él mismo le daba de comer todas las noches... y la perra es bien gorda ¡come mucho! Ella se sentaba siempre sobre sus pies", informó.
"Hoy la perra sigue queriendo quedarse en el mismo lugar, ese donde estuvo con Héctor hasta su último día. La amaba, era su preferida, hasta le compraba peluches”, aseguró Ascar, quien no quiere hablar de plata, pero se dice que el patrimonio de la familia, además de la casa, superaría por lejos los 10 millones de dólares.
Hoy, el panorama es triste: “Ana casi no sale tampoco. Está muy triste, se siente sola, pero decidió abandonar la ayuda psicológica que supo tener”. ¡Fuerza!