Denuncian a Paloma Ortega, la hija de Guillermina Valdés, de abandono animal
Un escándalo inesperado estalló en la casa de Guillermina Valdés cuando un refugio que rescata animales y se encarga de darlos en adopción responsable hizo pública la repudiable actitud que tuvo su hija Paloma Ortega meses atrás.
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Paloma, que es hija de la empresaria y Sebastián Ortega, apareció hace unos días junto a sus hermanos en una sesión de fotos para una de las marcas de su mamá. Esa visibilidad hizo saltar la denuncia de Patitas a salvo, la organización a la que la joven acudió para adoptar a dos gatitas.
Las felinas, llamadas Patty y Selma, vivieron con Paloma hasta que la joven viajó a Europa para trabajar como modelo y hacer sus primeras experiencias en el extranjero. ¿Y qué hizo con las michis? Las dejó al cuidado de Dante, su hermano mayor, pero a los pocos días el músico las devolvió al refugio al no poder hacerse cargo.
Lo más triste fue que una de ellas murió y la otra, recién meses después, pudo ser ubicada en otro hogar. “Nos dijo que las iba a dar en adopción y tuvimos que recibir de urgencia a las gatas porque las iban a dar. Las dos estaban con un fuerte estado de estrés y una de ellas, que se encontraba más decaída, recibió atención médica inmediata pero lamentablemente falleció”, dijeron las rescatistas.
Además, desde el refugio aclararon que, a su vuelta de Europa, Paloma no demostró interés en recuperar a la gata que había sobrevivido, si bien en un principio se había hecho cargo de algunos de sus gastos: una bolsa de 7,5 kg de comida y 4 kg de piedritas sanitarias.
Como la joven dejó de responder a sus mensajes, debieron ponerla nuevamente en adopción. Para sustentar esta gravísima denuncia, en la cuenta oficial de Patitas a salvo compartieron una captura de chat de WhatsApp que da cuenta de la actitud indiferente de la modelo, que también le dejó su perro galgo a su mamá al irse de viaje.
“Mi hija me dejó un pony en el depto, literal”, contó Guillermina, meses atrás, al mostrar en sus historias al perrazo que hasta el día de hoy vive con ella y que corrió mejor suerte que las pobres gatas abandonadas por su hija Paloma.



