Con “Las alegres comadres”, reabre esta noche el Teatro Independencia
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“Las alegres comadre” tiene la dirección general de Víctor Arrojo, con las actuaciones de Sandra Viggiani, Marcela Montero, Guillermo Troncoso, Daniel Posada, Marcelo Lacerna, Melisa Lara, David Maya, Hugo Yañez, Cristian Di Carlo, Verónica Manzone y Agustina Tornello. A este notable elenco se suma la invalorable participación de Vilma Rúpolo con el Ballet de la Universidad Nacional de Cuyo.
Los grandes temas de la sociedad en todos los tiempos como son el honor y la honradez, lo casto y lo lujurioso, el amor y los celos, el ego y la soberbia, la verdad y la mentira son parte del discurso de esta comedia shakespiriana, que combina varias historias alrededor del personaje de Falstaff recurrente en muchas de las obras del gran autor isabelino. Falstaff se caracteriza por sus intrigas constantes en busca de dinero a través de la conquista de un matrimonio de interés. Arrogante, lujurioso, descarado y mentiroso, siempre dispuesto al escarceo sexual. Las alegres comadres le dan una lección que no olvidará por haberse atrevido a poner en duda sus virtudes y querer aprovecharse de ellas. Esta comedia crece y se potencia desde los juegos de enredos, mascaradas y venganzas que dan consistencia a una trama dinámica y divertida
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-¿Cómo llegaron a presentar “Las alegres comadres” al Independencia?
-Hace unos años, Fabricio Centorbi me propuso realizar un clásico con producción del Independencia, yo en ese momento no podía realizarlo. El año pasado, en febrero, yo podía y nos pusimos de acuerdo en la obra y en los tiempos. Es muy importante que el haya continuado con la política de producción del teatro que se había iniciado hacia unos años, él le dio continuidad y con artistas locales. La continuidad en la cultura es un valor primordial. No es fácil producir con el estado, esperamos que si esta política se asienta, la estructura del gobierno vaya aceptando los tiempos y los modos específicos que tiene la producción teatral en este caso.
“Las alegres comadres” que presentamos es una versión de la obra de Shakespeare de Arigo Boito, es el guión de la opera “Falstaf”.Tiene un gran dinamismo y la fabula gana en ritmo y claridad narrativa para estos tiempos. Creo que los espacios oficiales de producción teatral deben lograr que se lleven a escena obras de temática o envergadura de producción compleja que no pueden ser abordadas desde la autogestión independiente.
-Esta es una reposición, ¿cómo fue el estreno?
-Es una reposición, “casi estreno” ya que solo realizamos dos funciones en un momento muy complejo que fue luego de las elecciones. El estreno fue maravilloso, estas grandes producciones tienen el riesgo de plantear roces en el equipo o mucho agotamiento, por suerte nada de esto paso en este proceso de “Las alegres”, llegamos bien al estreno con algunos atrasos debidos a problemas administrativos., pero lo artístico y lo humano estaba muy sólido. Por lo que recibimos al final de las dos funciones de estreno ,el publico creo que, estaba asombrado, eso es muy bueno…se encontró con una gran puesta en escena, con un nivel de producción y de calidad artística que nada tiene que envidiar a las producciones que nos llegan en gira desde Buenos Aires.
En el hall del teatro al terminar la función estreno, se me acerco una señora y me pregunto: “¿usted es mendocino?” Esto da cuenta de donde estamos…
-El elenco es importante, ¿cómo lograste formarlo?
-Bastante simple para mí. Ya había trabajado la pieza en el ámbito académico de la Universidad Nacional de Cuyo y tenía muy claro el perfil de los personajes.
Tengo la maravillosa posibilidad de contar con excelentes compañeros de trabajo y alumnos a quienes respeto mucho y quiero mucho. La base del elenco esta en el grupo Cajamarca actual y la participación de ex -integrantes del grupo que hoy son referentes del teatro local, mas la colaboración de jóvenes estudiantes de teatro.
La participación del Ballet de la UNCuyo es muy especial y trabajar junto a Vilma Rupolo como coreógrafa es siempre una vitalidad extra en todo montaje. Es un placer ver en escena casi tres generaciones de actores y actrices, comulgando con profesionalismo en una experiencia donde cada uno de los roles por pequeño que sea, tienen un valor importante en el “todo” del espectáculo.
-¿Cómo responde el público mendocino a estas “superproducciones”?
-Nuestro público agradece y se convoca cuando el hecho artístico se presenta como un evento único, y eso es “Las alegres” un evento, una fiesta teatral que no se logra muy seguido. Entiendo que estas “superproducciones” tienen que producirse con continuidad y circular por todo el territorio de la provincia. Cuando hablamos de teatro mendocino yo me siento mal, porque en realidad estamos hablando del teatro de la Capital. He planteado a las autoridades que estas producciones tienen que transformarse en generadoras de nuevos espectadores y de un desarrollo y proyección de nuestro teatro en toda la provincia. Mendoza es una gran provincia con mucho teatro y de buena calidad pero que no tiene proyección “provincial”, no hay desarrollo territorial del teatro, es responsabilidad primera del estado y el gobierno y nosotros debemos comenzar a trabajar en esta dirección. Los directores de cultura no consumen arte mendocino, en su mayoría no ven nuestra producción y no se los ve preocupados por la presencia y desarrollo de las artes escénicas en su territorio.
Hemos solicitado que se los invite especialmente desde el ministerio para compartir con ellos esta experiencia de “Las alegres”. Y generar desde ahí una sinergia que ponga en funcionamiento “El circuito de teatro provincial”, con una circulación de obras desde la producción de la Capital y de los proyectos de cada departamento, como ya tienen desde hace años Río negro, Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe. Espero que este gran esfuerzo del gobierno y de todos nosotros, no se quede sin vuelo, por falta de visión y que la cultura del megaespectáculo no deje crecer proyectos genuinos, de artistas locales que deben y quieren proyectarse y servir para un proyecto cultural realmente de desarrollo.
Las empresas y los medios de comunicación también están invitados a sumarse para lograr estos objetivos; la cultura somos todos, y no tienen que quedarse afuera los que más pueden apoyarla.
-¿Qué ventajas y desventajas tiene hacer Shakespeare?
-Si bien esta es una versión, como casi todos los Shakespeare que se montan en la actualidad,, se mantiene la gran teatralidad de sus fabulas. De sus situaciones y de sus personajes canónicos para la cultura occidental. Shakespeare hace de la escena un acontecimiento de vida, es energía pura, un sentido del entretenimiento en su más valiosa de sus acepciones, que es la capacidad de mantener la atención del espectador sobre el espectáculo. Eso es maravilloso.
-Desde tu rol de director general, ¿qué es lo que más destacas?
-La fluidez. Es un placer sentir que el espectáculo sucede por uno pero también a pesar de uno. Los grandes autores, los grandes teatros y los grandes actores como es este caso, permiten que el director no sea tan determinante...es un animador como me gusta definir el rol, es decir solo hay que saber animar la vida, el teatro que esta ahí...listo para estallar... En cada función de “Las alegres comadres” siento que el teatro estalla. Es un goce...