Contacto: manejamos el MINI Countryman SE ALL4, el nuevo SUV eléctrico de la marca
BMW Group nos llevó a México para ponernos al volante del MINI Countryman SE ALL4, el SUV compacto 100% eléctrico de la marca.
MINI Countryman SE ALL4
En un momento en el que la electromovilidad deja de ser promesa para convertirse en realidad cotidiana, BMW Group nos llevó a México para ponernos al volante del MINI Countryman SE ALL4, el SUV compacto 100% eléctrico de la marca. Más que una simple prueba, fue una experiencia pensada para entender cómo este modelo se desenvuelve en la vida real y qué lugar ocupa dentro del ecosistema eléctrico que BMW viene construyendo desde hace años.
El recorrido fue breve pero intenso: unos 60 kilómetros entre Santa Fe, en Ciudad de México, y Toluca. Autopistas rápidas, tramos urbanos y caminos de montaña se combinaron para poner a prueba al Countryman en distintos escenarios. Desde el arranque, el auto deja claro que mantiene el ADN MINI, pero con una vuelta de tuerca tecnológica que se siente en cada kilómetro.
El interior marca un salto evidente en calidad percibida, terminaciones y tecnología. Todo se siente más sólido, más cuidado. El protagonismo lo tiene la nueva pantalla OLED circular ubicada en el centro del tablero: no solo destaca por su excelente definición, sino también por la cantidad de información que muestra y por cómo se integra al diseño, manteniendo ese espíritu MINI tan característico.
Así anda el MINI Countryman SE ALL4
En movimiento, el Countryman SE ALL4 transmite una sensación de aplomo inmediata. En autopista se lo nota estable y bien plantado, con un chasis que filtra correctamente las imperfecciones del asfalto gracias a una puesta a punto equilibrada de suspensiones y neumáticos. El peso —cercano a los 2.100 kg— lejos de jugarle en contra, suma a esa percepción de solidez a alta velocidad.
Cuando el camino empieza a retorcerse en la montaña, aparece otro de sus puntos fuertes: la agilidad. Los dos motores eléctricos, que en conjunto entregan 313 caballos, responden de manera instantánea. Las aceleraciones son contundentes y silenciosas; estimamos que el 0 a 100 km/h se completa en menos de seis segundos. La tracción integral ALL4 hace su parte distribuyendo el par de forma inteligente, permitiendo un manejo preciso y seguro incluso en curvas más cerradas.
El confort es otro aspecto que se aprecia con el paso de los kilómetros. El habitáculo ofrece espacio cómodo para cuatro pasajeros y un baúl generoso para su segmento. Los asientos, bien diseñados y revestidos en materiales de buena calidad, sostienen correctamente el cuerpo en trayectos largos. A eso se suma un muy buen aislamiento acústico, que crea una atmósfera relajada y refuerza esa sensación de manejo eléctrico “sin estrés”.
La experiencia digital también juega un rol clave. En la pantalla OLED de 9,4 pulgadas se pueden seleccionar ocho modos de experiencia MINI, cada uno con animaciones y ambientaciones distintas que aportan un costado lúdico y moderno al manejo. En cuanto a la autonomía, el modelo promete alrededor de 300 kilómetros, una cifra que dependerá, como siempre, del estilo de conducción y del uso que se haga del acelerador.
MIN: electromovilidad en foco
El destino final fue el Centro de Capacitación de BMW Group en Toluca, ubicado en el Parque Industrial Toluca 2000. Allí, junto a periodistas de distintos países de América Latina, participamos de una charla técnica centrada en el presente y futuro de la electromovilidad. Más que un discurso teórico, fue una conversación orientada a despejar dudas y a mostrar el enfoque integral que BMW aplica en esta transición.
La marca remarcó su estrategia flexible: no apostar a una sola tecnología, sino desarrollar en paralelo motores de combustión cada vez más eficientes, sistemas híbridos y vehículos 100% eléctricos. Parte clave de ese camino son las inversiones en baterías de mayor densidad energética, software inteligente para optimizar el consumo y el uso de materiales reciclados que ayudan a reducir la huella de carbono a lo largo de la vida útil del vehículo.
Uno de los puntos más interesantes de la charla fue el énfasis en el torque inmediato de los motores eléctricos, un atributo que cambia por completo la experiencia de conducción y que se percibe claramente en modelos como el Countryman SE ALL4. La respuesta instantánea no solo mejora las prestaciones, sino que también aporta una sensación de control muy natural.
BMW recordó que su historia con la electrificación no es reciente: comenzó hace más de cinco décadas, aunque el gran salto comercial llegó en 2013 con el i3 y el i8, dos modelos que marcaron un antes y un después en diseño y eficiencia. Desde entonces, la gama eléctrica no dejó de crecer, incorporando sistemas de alto voltaje, cargas más rápidas y una gestión energética cada vez más sofisticada.
Aun así, la marca reconoce que persisten ciertos temores entre los usuarios: la famosa ansiedad por la autonomía, el costo inicial y la durabilidad de las baterías. En ese sentido, el tiempo de carga aparece como un factor decisivo. Si bien en sus inicios los eléctricos requerían largas horas conectados a un cargador, hoy tecnologías como los sistemas de 800 voltios permiten recuperar del 10% al 80% de la batería en menos de 20 minutos en estaciones rápidas.
En el caso del MINI Countryman SE ALL4, una carga domiciliaria a 240V demanda alrededor de ocho horas. Pero durante la visita al centro de capacitación pudimos comprobar que, conectado a un cargador rápido de 190 kW, alcanza el 80% de carga en poco más de 20 minutos, un dato que cambia por completo la percepción de uso diario y en viajes.
En definitiva, el MINI Countryman SE ALL4 no solo dejó una muy buena impresión por su comportamiento dinámico y su confort en rutas mexicanas, sino que también funciona como una muestra clara de la madurez que BMW ha alcanzado en materia de electromovilidad. Un producto que combina emoción al volante, tecnología y una visión cada vez más clara del futuro eléctrico.