El esplendor del producto mendocino en manos de un chef porteño
El Hotel Cavas Wine Lodge es uno de esos hoteles de lujo,
que a veces en nuestra imaginación (bueno, en la realidad tal vez también) se
convierten en inalcanzables para la mayoría, un sueño.
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El restaurante de este lodge está abierto todos los días para almuerzos y cenas. Hay que reservar. El lugar es un mini paraíso. Está ubicado entre viñedos, en Luján de Cuyo, cerca de la Ruta 7 que va a Potrerillos (zona de bodegas). Por eso es uno de los "restaurantes del vino" de la provincia, y del país. Forma parte de la cadena Relais & Châteaux.
A su chef, Federico Castro, lo sigo hace años. Va de un lado al otro absorviendo sabores del mundo: tuvo su "Vitrum" en Mendoza, pasó por hoteles boutique en la Patagonia, y ya hace un tiempo está instalado en nuestra provincia. Esta vez fue el anfitrión de un gran chef de Buenos Aires, Martín Lukesch, a quién acompañó en esta cena de lujo en la cocina y en las compras, hasta recorrieron los viñedos y sus acequias recolectando espárragos silvestres.

Nespresso participa activamente en conectar cocinas, tendencia mundial en donde los chefs realizan un interesante intercambio de conocimientos y gentilezas, yendo de un restaurante a otro y fusionando o recreando estilos. Y este fue uno de esos casos. Los productos de Mendoza, frescos y sabrosos como pocos, se lucieron del mejor modo de la mano del equipo de cocina al mando de Lukesch.

El menú, de pequeñas porciones pero bastante largo como para
satisfacer al más hambriento, estuvo compuesto en primer término por un plato
con alcauciles. Brillan los alcauciles en estos tiempos, pareciera que están de
moda. Pero no, lo que está de moda es la cocina de estación, y ahora todos
cocinan (al fin) con los productos que nos da la tierra en cada época. Chau
importación y sobreprecio.
El plato tenía alcaparras, polvo de alcaparras, y sabayón de
torrontés. Y con qué maridaron? Sauvignon Blanc. El sommelier (un capo que
conozco hace varios años, Martin
Krawczyk ) nos contó la historia de este gran vino. ¿Quién dijo
que si el plato lleva un vino lo debemos acompañar con el mismo vino? Muchos lo
dijeron, pero doy fe que este plato con torrontés iba perfecto con el Sauvignon Blanc.
El segundo plato, trucha Arcoiris con puré de coliflor,
arvejas frescas, coliflor, espárragos y queso de cabra. Wow, qué combinación
tan rica... ¿pero quién se anima a maridar este plato? Seguimos con el Sauvignon
y quedó muy bien.
Continuamos con un ojo de bife, jugoso, con ajo negro,
repollitos de Bruselas (otro ingrediente difícil para el vino), y puré de
batatas al rescoldo (quiero más). Esta vez un blend de malbec, cabernet y
syrah, un Cuvellier 2013, fue el acompañante adecuado.
Ahora un pre
postre: yogurt natural con azúcar de jengibre y arándanos, para preparar el
paladar para el súper postre. El yogurt con azúcar me hizo acordar al a
infancia. ¿Quién no tuvo una mamá que le preparara yogurt con azúcar? Yo sí.
Momento culmine de
lo dulce, con un palito helado de leche tostada, con quinitos en almíbar,
castañas de cajú y granulado de caña de azúcar, con unos pétalos de caléndula.
Exquisito, y muy simpática la presentación. Recuerden, cada vez se usa más
comer con las manos. Un Semillón Saint Felicien Dulce Natural para el maridaje.
Broche de oro, un café con unos ricos petit fours de chocolate, vainilla y tabaco (raro y picante).
Aplausos para el
servicio, impecable. Los vinos: Sauvignon Blanc 2015 de Saltallary, Cuvelier Los Andes 2012 y Saint Felicien Semillón Dulce Natural 2008.
Lo que más me gustó: la sutileza de sabores y la elegancia de las presentaciones. Nada de ostentación, el producto es el rey. Y la simpatía del chef invitado que muy amablemente saludó por las mesas una vez finalizado el servicio junto al chef anfitrión.
Lo que menos me gustó: el dulzor y la textura del yogurt casero, un poquito gomoso y no tan ácido como debería haber sido por tratarse de un pre postre para limpiar el paladar.
Quedo atenta a novedades, con suerte este año Nespresso traerá a Mendoza a algún otro chef talentoso. Y con suerte, un día de estos vuelvo a ver lo que hace Fede Castro en la cocina de Cavas.
INFO ÚTIL
Cavas Wine Lodge
. Dirección: Costaflores
s/n, Cobos, Lujan de Cuyo, Mendoza.
. Teléfono: 0261
456-1748
. Precio $850 el menú completo de 6 pasos. Todos los días
menú a la carta (cambia diariamente). Maridaje optativo $450. Si no, elija algo de la carta.
. Forma de pago: efectivo y tarjetas.
. Niños solamente mayores de 12 años.
Esta reseña es independiente, los restaurantes y/o bares no pagan por aparecer en este espacio.
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