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Experiencia completa: clase de cocina y cena en El Enemigo

Fui invitada a una cena, pero no fue una más. Aquí te cuento los detalles y privilegios con los que me encontré.
Foto: Facebook Casa El Enemigo
Foto: Facebook Casa El Enemigo

Suelo recibir invitaciones de diferentes restaurantes, cosa que me encanta y aprovecho cada vez que puedo, porque me permite conocer la oferta gastronómica local. Esto me permite ponerme al día y así guiar de mejor modo a mis fieles lectores cada día.

Y esta fue una de esas ocasiones. Si bien el anfitrión, el enólogo Alejando Vigil, y su chef Santiago Maestre me habían reiterado la invitación en varias oportunidades, no había encontrado el momento para poder darme una vueltita por Chachingo y conocer este mini paraíso.

Y aprovechando que también me invitaron de Supervielle (este es uno de los beneficios del programa Identité), finalmente viví la experiencia, ya famosa, en Casa El Enemigo.


Invierno, ambiente rural, ¿qué mejor que comenzar temprano? 7PM con el gran grupo de invitados estábamos recorriendo el lugar y sumergiéndonos en la cava subterránea, con guía de lujo: el brillante y carismático Vigil. Allí, conocimos un pedacito de este gran proyecto que sigue creciendo.

Luego pasamos a una clase de cocina a cargo del chef, y de la pastelera Paula Guillén, para luego pasar al salón del restaurante y disfrutar de la cena con una muy grata compañía.


El espacio


Es bellísimo. Si bien esta visita fue de noche, he visto fotos del lugar de día, y luce mucho más. Los jardines, los diferentes edificios y salones, la cava... Realmente hermoso. Vidrios de colores, mamparas antiguas y el famoso candelabro de la cava ya son marca registrada de Casa El Enemigo. Mucho arte, perteneciente al lugar, y también de importantes artistas que exponen, como Osvaldo Chiavazza. 


La clase de cocina

En un salón especialmente dispuesto con mesas en forma de U, pudimos tomar asiento alrededor del "escenario" donde con términos simples y prácticos, nos explicaron cómo preparar las recetas que luego probaríamos en la cena.

Arrancó la pastelera, con un "Chocolatoso", en un dos por tres tenía lista una mousse y una galleta de almendra. Facilísimo (y riquísimo).

Y después el chef, cual cocinero de TV y de modo muy didáctico nos enseñó desde cómo pelar el hueso de una pata de chivo (llamado habitualmente gigot), hasta cómo hacer un ragout y un típico guisito de lentejas.

Algunas consultas, risas, y varios hombres interesados en las recetas para practicar luego. ¡La cocina en casa ya hace tiempo no es exclusividad de las chicas!

Para destacar #1: nos regalaron un hermoso recetario con detalle de ingredientes e indicaciones, que nos permitió seguir las explicaciones de los cocineros y hacer alguna que otra anotación. Excelente detalle.


La cena

Comenzamos con la "Trilogía de lentejas", lo más acertado para una noche fría de invierno. Tenía 3 tipos de lentejas (sí, para quien no sabía, las hay de muchos tipos, y se pueden conseguir fácilmente). Con panceta, chorizo de cerdo y bien condimentado, este plato te saca los mejores colores. Y más si lo acompañás con una buena copa de vino, en este caso un "Enemigo" Chardonnay de Gualtallary, Tupungato.


Seguimos con el "Chivo Cítrico". Deshuesado, marinado con limón y tomillo, y acompañado con papines (o papas comunes torneadas) y un puré de vegetales bastante original. El chef nos indicó en la clase previa que debíamos "quemar" berenjena, pimiento y calabaza en el horno, y luego procesar (incluyendo la corteza más que dorada). Y la técnica parece que funcionó, porque estaba realmente sabroso. Acompañamos con un "El Enemigo Cabernet Franc", uno de mis vinos preferidos. La sazón del chivo fue puesta en duda por algunos de mis compañeros de mesa, y enseguida el anfitrión explicó que en el maridaje se había priorizado al vino, por eso el chivo llevaba poca sal. Quienes saben un poquito sobre maridaje, tienen claro que a veces lo salado con los taninos no se llevan bien.


Y al final, el "Chocolatoso". Un éxito. Como siempre digo, es difícil luego de comer un principal y un postre, llegar con apetito para el postre. Y si no hay hambre, es difícil encontrar rico el postre. Pero repito, fue un éxito. Vi también a los otros comensales entusiasmados con el delicioso chocolate. Además de la mousse y la galleta de almendras, acompañó una confitura de cítricos. Y la lámina de chocolate sobre la mousse no fue solo decoración, sino que al probarla se podían percibir coriandro, almendras y jenjibre. Una delicia.


Para destacar #2: quien lee mis notas, seguramente sabe que suelo criticar en los menús de pasos maridados la falta de información de cada vino en cada copa (suelen mezclarse las copas y al tercer vino ya no recuerdo el nombre del primero). Aquí señores pareciera que hubieran escuchado mis ruegos... y allí estaba en el pie de cada copa el nombre de cada vino. ¡Muy bien diez! Ya no olvidaré el nombre de los exquisitos vinos que probé.

Lo que más me gustó: la experiencia completa, y que tanto el enólogo como el chef estuvieran presentes durante toda la noche acompañándonos y explicándonos detalles del menú y de los vinos. Y que Identité Supervielle me invitara, me sentí realmente privilegiada.

Lo que menos me gustó: no encontrar fácilmente el portal de entrada. Es simple llegar, pero falta algo de señalización.

Estos son los lugares que aportan a la provincia un gran valor y ayudan a posicionar a Mendoza como principal destino enogastronómico de Argentina, Estos proyectos gestados con el alma y pasión (se nota a kilómetros), donde te reciben con una sonrisa, se desviven en hacerte sentir bien y procuran que te vayas con un lindo recuerdo pero también con una carga de aprendizaje sobre nuestra gastronomía y nuestros vinos. 

Qué lindo es tener estos espacios tan cerca, ¡y poder disfrutarlos mucho mejor que como si fueras un turista! Brindo por eso y por Casa El Enemigo.


INFO ÚTIL
Casa El Enemigo

. Dirección: Videla Aranda 7008, Chachingo, Cruz de Piedra, Maipú.
. Teléfono: 0261 697 4213 - [email protected]
. GPS: Latitud 33°2'36.86''S - Longitud 68°43'27.11''O
. Días y horarios: lunes a sábado 9:30 a 17 hs. para visitas y almuerzos. Cena con reserva previa a partir de las 19:30 hs. Domingos solo degustación.
. Precios: desayunos de trabajo completos $250. Cata a ciegas de malbecs $550, clase de cocina y cena $1700 (para más de 6 personas). Picada y postre $265.  Almuerzo de 4 pasos $470. Menú infantil $265.
. Chef: Santiago Maestre
. Formas de pago: efectivo y tarjetas
. Opciones para vegetarianos y celíacos
. Estacionamiento


NOTA DE LA REDACCIÓN: estas reseñas son independientes, los restaurantes y/o bares no pagan por aparecer en este espacio.

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