La hora del vermouth
El vermouth en Argentina es un clásico y ya que beber con el estómago vacío no es buena idea, usualmente se acompaña con un bocadillo. Como descendientes de italianos, por un lado y como bon vivants (o glotones) por el otro, hicimos de esta hora nuestra pasión.
El vermut es la argentinización del brunch, palabra que deriva del inglés Breakfast y Lunch.
-
Te puede interesar
Los cinco mejores celulares gama alta de 2025 para comprar sí o sí en 2026
La costumbre indica que la hora del vermouth es entre las 11 y las 13 hs, cuando comienza a sentirse hambre de algo rico. Esta práctica, para mi satisfacción y la de muchos argentinos ha sufrido una suerte de renacimiento. Hoy es posible disfrutarlo tanto en casa como era habitual como en un bar o restaurante. Actualmente lo ofrecen como cóctel de bienvenida en restaurantes y parrillas de la ciudad de Mendoza.
¿Qué es el vermouth?
Es un vino aromatizado y saborizado con hierbas y especias. Existen dos versiones, dulce y seco. La primera es típica de los vermouth italianos como Martini, Gancia y Cinzano y la segunda versión es de origen francés, entre los cuales se pueden encontrar marcas como Noilly Prat, Dolin y Routin. Aunque toda regla tiene su excepción, existen también Dry Martini (seco) o Punt e Mes (amargo).
El vermouth una bebida antigua, la cual se conocía como vino hipocrático, vino macerado con flores de ajenjo. El ajenjo en alemán se denomina Wermut, palabra de la que deriva el actual nombre.
El inventor del vermouth fue Antonio Carpano, Italiano de la zona de Turín. Lo elaboró a base de vino blanco infusionado en especias, hierbas, involucrando más de 30 especies diferentes.
No obstante cada casa elaboradora posee una receta secreta, se puede encontrar como común denominador de los vermouth especias como ajenjo, anís estrellado, hinojo, clavo, cardamomo, vainilla, canela, nuez moscada, jengibre, hierbas como melisa, salvia e incluso corteza de naranja.
Se elabora a base de vino blanco, tinto y rosado, cada uno posee la característica propia del vino, de la región de proveniencia pero además tiene la complejidad aportada por los agentes aromatizantes. Normalmente el grado de dulzor dependerá de azúcares naturales o de la adición de mosto concentrado.
Maridaje perfecto
Aunque se puede beber solo con aceitunas y papas fritas, yo lo prefiero con fiambres. La perfección del maridaje nace de la unión entre un fresco vermouth con soda, hielo y una rodajita de limón y una completa tabla de fiambres, con queso, jamón, mortadela y salame. La intensidad de los sabores de los fiambres es suavizada por el delicado balance entre dulces, ácidos y amargos de un buen vermouth.
Los 3 cócteles clásicos que más disfruto con vermouth son:
Negroni: 1 parte de vermouth rosso, 1 de gin y 1 de campari.
Martini: 6 partes de vodka, 1 parte de vermouth seco y 1 aceituna
Americano: 1 parte de vermouth rosso y 1 parte de Campari
Estos cócteles son conocidos como aperitivos. Que por naturaleza poseen sabores amargos o ácidos, siendo estos responsables de abrir el apetito. Aunque existen aperitivos que se volvieron cócteles clásicos por ser perfectos y aceptados por la mayoría de los paladares, uno puede permitirse innovar y agregarle un toque personal, como puede ser un negroni con una hoja de laurel o un vermouth rosso con jugo de pomelo rosado.
El vermouth es un simple cóctel y una divertida comida, ideal para compartir con amigos antes del asado o de los tallarines del domingo.
Hasta la próxima semana.
María Laura Ortiz
deautor@aromasdecocina.com
TW @AromasdeCocina