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Una receta fácil de vainillas: el secreto para que queden doradas y crocantes

Prepará tus propias vainillas doradas y crocantes con esta receta accesible que utiliza ingredientes comunes y promete un resultado delicioso.


Las vainillas son el acompañamiento perfecto para el mate, para el café de la tarde, o incluso para armar un sándwich con dulce de leche. Lo mejor de esta receta es que se hacen con ingredientes que casi siempre tenés en casa, no necesitás batidora eléctrica, y la masa se estira con palo de amasar en vez de usar máquina de pastas. Eso sí, no te pases de horno: 12 minutos es el punto exacto donde quedan doradas por los bordes y blancas en el centro. ¡Manos a la obra!

Ingredientes (40 vainillas aprox.)

  • 250 gramos de harina 0000
  • 125 gramos de manteca (a temperatura ambiente, blanda)
  • 100 gramos de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1/2 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal
  • Azúcar impalpable para espolvorear (opcional)

Prepará tus propias vainillas en casa.

Paso a paso de la receta

  1. En un bowl, batí la manteca pomada con el azúcar hasta que quede cremosa y pálida. Podés hacerlo con una espátula de goma, con un batidor de alambre, o con batidora eléctrica a velocidad baja. El objetivo es que el azúcar se disuelva un poco en la manteca y la mezcla se airee.
  2. Incorporá el huevo entero, la yema y la esencia de vainilla. Mezclá bien hasta que esté todo integrado y la masa se vea homogénea.
  3. Tamizá la harina con el polvo de hornear y la sal sobre la mezcla. Mezclá con la espátula o con las manos apenas unidos hasta formar una masa suave que no se pegue a los dedos. No amases: cuanto menos la trabajes, más crocantes quedan las vainillas. Si la masa se te pega, agregá una cucharada más de harina.
  4. Dale forma de disco a la masa, envolveé en film y llevá a la heladera por 30 minutos. El enfriado es clave: la masa fría se estira sin pegarse y mantiene la forma en el horno.
  5. Precalentá el horno a 180°C. Sacá la masa de la heladera y dejá 5 minutos a temperatura ambiente. Sobre una superficie enharinada, estirá con palo de amasar hasta 3-4 mm de espesor. Con un cuchillo o una rueda de pastelería, cortá rectángulos de 6x3 cm. Si querés el clásico look de vainilla, hacé dos cortes pequeños y paralelos en el centro de cada rectángulo, sin llegar a los bordes.
  6. Colocalas sobre una placa enmantecada o con papel manteca, dejando 2 cm entre cada una. Horneá por 10-12 minutos hasta que los bordes estén apenas dorados y el centro siga siendo claro. Sacá del horno: van a estar blandas, pero se endurecen al enfriar.
  7. Dejá reposar 2 minutos en la placa y luego trasladá con cuidado a una rejilla. Dejá enfriar completamente. Si querés, espolvoreá con azúcar impalpable antes de servir.