Tiramisú casero: la receta fácil con la que sorprenderás a todos
Preparar un delicioso tiramisú casero es más fácil de lo que pensás. Sorprendé en casa con la receta que te compartimos en esta nota.
Prepará el tiramisú más rico en casa.
Este tiramisú es la versión argentina del clásico italiano, porque en vez de bizcochos de soletilla importados, usamos vainillas caseras o de paquete. Las vainillas absorben el café con una generosidad que los bizcochos no tienen, y su sabor se mezcla con el mascarpone creando algo exquisito. ¡Manos a la obra!
Ingredientes (6-8 porciones)
Para la crema:
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- 500 gramos de queso mascarpone
- 4 yemas de huevo
- 100 gramos de azúcar
- 400 ml de crema de leche (nata para montar), bien fría
Para el armado:
- 200 gramos de vainillas
- 300 ml de café fuerte frío (o café con leche si preferís menos intenso)
- 2 cucharadas de licor de café o coñac (opcional)
- 3 cucharadas de cacao en polvo amargo para espolvorear
Paso a paso de la receta
- En un bowl, batí las yemas con el azúcar hasta que se disuelva bien y la mezcla se ponga pálida y espesa. Agregá el queso mascarpone y mezclá hasta obtener una crema suave y homogénea. Batí apenas lo necesario, ya que el mascarpone se corta si se trabaja de más.
- En otro bowl frío, batí la crema de leche bien fría hasta que forme picos firmes. Incorporala al mascarpone en dos partes, mezclando con movimientos envolventes y suaves. La crema final debe ser densa, aireada, y mantener la forma cuando levantés la espátula.
- Mezclá el café frío con el licor si usás. Vertelo en un bowl poco profundo para que sea fácil mojar las vainillas.
- En una fuente de 20x20 cm, esparcí una capa fina de crema de mascarpone en el fondo. Tomá una vainilla, pasala rápidamente por el café frío (un segundo por lado, apenas que se humedezca la superficie) y colocala sobre la crema. Repetí formando una capa de vainillas, cortando si hace falta para cubrir todo el fondo. No dejés que las vainillas se empapen: son delicadas y se desarman.
- Verté una capa generosa de crema de mascarpone sobre las vainillas y alisá con una espátula.
- Seguí alternando capas de vainillas mojadas y crema, terminando con una capa de crema bien generosa y lisa. Si te sobra crema, hacé una capa extra gruesa arriba.
- Tapá la fuente con film y llevá a la heladera por mínimo 4 horas, idealmente toda la noche. Las vainillas se hidratan con la crema y el café, y la textura pasa de crocante a esponjosa y tierna.
- Justo antes de llevar a la mesa, espolvoreá generosamente con cacao en polvo amargo usando un colador fino. El cacao se humedece si lo ponés con anticipación, así que hacelo en el último momento. ¡Y listo!