Mundial 2026: qué piensan los mendocinos tras la tajante frase de Scaloni sobre Argentina vs. Inglaterra
Tras la tajante frase del DT de la Selección, los mendocinos opinan sobre la histórica rivalidad y el folklore que rodea al clásico de este Mundial 2026.
En la etapa final de este Mundial 2026, la previa del clásico más caliente se vive en las calles de Mendoza. Entre el deseo de despolitizar el juego y el peso de la memoria de Malvinas, los hinchas debaten si es posible mirar el partido de fútbol únicamente como un deporte.
El inminente enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra reaviva una rivalidad que excede los límites del campo de juego. Tras las declaraciones de Lionel Scaloni en conferencia de prensa, donde intentó enfriar la previa asegurando que el cruce es "solamente un partido de fútbol", por este motivo MDZ salió a recorrer la ciudad de Mendoza para pulsar el termómetro de los mendocinos. ¿Es posible separar la pelota de la historia o el folklore del clásico resulta inevitable? Las opiniones en las calles revelaron que, aunque la prudencia del DT es bien recibida, la memoria de Malvinas y el recuerdo de Diego Maradona siguen jugando su propio partido en el corazón de los hinchas.
"Es un adversario, no un enemigo": la apuesta por enfriar la previa
Para muchos, la postura del entrenador de la Selección es una estrategia necesaria para quitarle dramatismo al cruce y evitar que la tensión escale a niveles violentos. Uno de los consultados en plena calle Sarmiento coincidió con esta visión de descompresión: "En realidad está bueno descontextualizar un poco todo, obviamente que está cargado de un montón de cosas, en lo deportivo también está cargadísimo de un montón de cosas, lo hemos dejado afuera varias veces, qué sé yo, así que yo creo que tienen más bronca ellos que nosotros, así que en eso vamos sumando".
Mirá el video y conocé las opiniones de los mendocinos:
En esa misma sintonía, otro transeúnte sumó argumentos a favor de la postura del cuerpo técnico y destacó la importancia de no cruzar el límite hacia la hostilidad personal: "El fútbol es un deporte por lo cual al rival se debe ver como un adversario, no como un enemigo, porque si se ve como un enemigo se mezclaría el lado político que es lo que no quiere Scaloni y bueno, me parece bien".
El peso de la memoria colectiva y el imborrable recuerdo de Malvinas
Sin embargo, la neutralidad puramente deportiva propuesta desde el micrófono choca de frente con la fibra más sensible de la identidad nacional. Para una de las jóvenes entrevistadas en calle Belgrano, la dualidad entre la razón fría del deporte y el sentimiento histórico de un pueblo es sumamente compleja de saldar: "Yo creo que, si bien sigue siendo un deporte, es muy difícil como argentino borrar nuestra historia contra un rival, eh pero pero bueno, no hay que enemistar a los equipos porque si no perdería el espíritu de de de del deporte que es la competición sana, pero entiendo como argentino que vivimos la pasión muy fuertemente y que es muy difícil corrernos de lo político, pero pero bueno, me gusta la actitud de Scaloni de intentar apaciguar al pueblo argentino".
Otra mendocina aportó una mirada coincidente sobre el riesgo latente de que la pasión sobrepase los límites del juego y respaldó el intento del entrenador por resguardar el espectáculo: "Yo pienso que es real, es solamente eso porque también si no se da como esto de generar violencia y todo, por ahí por el tema de las Malvinas y todo, así que yo creo que tiene razón, porque por ahí se desvirtúan un poco las cosas".
"Hay que ganarle como sea": la voz de la pasión futbolera más visceral
En la otra vereda, la pasión futbolera más pasional y el peso de la historia hacen que para algunos mendocinos sea imposible asimilar o compartir el discurso de la moderación. Un peatón se plantó con firmeza frente al micrófono para expresar su desacuerdo con las declaraciones del director técnico, dejando en claro que este cruce tiene tintes de una batalla deportiva definitiva: "Que no estoy de acuerdo. Porque para mí es una final, más contra los ingleses. Hace 40 años que no jugamos contra ellos, bueno, hay que ganarle como sea. Con 10 jugadores, con 9, como sea".
Para él, lejos de buscar enfriar el ambiente, la frase de Scaloni responde a un juego de expectativas diferente: "Yo creo que sí, pero lo hizo para para subir la la espuma, me parece".
La mano de Dios y la geopolítica: el arte de separar los tantos
La mirada más analítica y pormenorizada de la jornada combinó con precisión la realidad geopolítica con el folklore del fútbol argentino. Separar los ámbitos parece ser la clave para transitar la previa, aunque el deseo de revancha deportiva permanezca inalterable: "Y tiene dos visiones. Obviamente la deportiva, que es la que estamos viviendo ahora, que es sacar de lado lo que es política internacional y todo lo que nos embromaron los ingleses en las Malvinas, porque tenemos derechos bien fundados y todo lo que sufrimos, que fue una cosa tremenda, y por otro lado, lo deportivo. En lo deportivo está la herencia de la mano de Dios, qué sé yo, que también es lindo ganarle a los ingleses, porque los ingleses tienen un sabor especial, pero creo que no hay que mezclar el deporte con la política, en este caso internacional. Si vamos a hablar de lo principal, la política internacional, estamos muertos, porque entonces no podría jugar nadie".
Entre quienes buscan bajar los decibeles de la confrontación y aquellos que viven el partido de fútbol como una final con tintes históricos, Mendoza late al ritmo de un clásico que nunca será uno más de la grilla. La pelota rodará en pocas horas, pero el debate ya se juega intensamente en cada esquina de la provincia.