El pueblo de Buenos Aires que esconde playas vírgenes para un verano en calma
En el sur bonaerense, un pequeño pueblo costero ofrece kilómetros de playas vírgenes, silencio y naturaleza intacta.
El pueblo de Pehuen-Có ofrece playas amplias y un entorno natural ideal para un verano sin multitudes.
ShutterstockEn la Costa Atlántica bonaerense hay un pueblo casi escondido, rodeado de playas vírgenes donde el mar, el viento y la arena son los únicos protagonistas. Mientras muchos destinos se llenan de turistas, este rincón se mantiene sereno y sencillo, perfecto para quienes quieren cambiar el bullicio de la ciudad por caminatas a la orilla del agua y atardeceres sin multitudes.
Ubicado en el partido de Tres Arroyos, al sur de la provincia de Buenos Aires, Balneario Orense —también conocido como Punta Desnudez— se extiende frente al océano con una costa amplia y poco intervenida. Está a unos 560 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y a poco más de 220 kilómetros de Monte Hermoso, rodeado de otros destinos tranquilos como San Cayetano y Claromecó, que completan el mapa de escapadas relajadas del verano bonaerense.
En este pueblo se respira paz
Este pueblo costero se distingue por sus paisajes naturales y por la calidez de su gente. Es elegido, sobre todo, por familias con niños pequeños que buscan un ambiente seguro y calmo, y por parejas que disfrutan de mirar el amanecer y el atardecer frente al mar. El trazado urbano es particular: el balneario se organiza alrededor de una plaza circular a apenas una cuadra del mar, desde donde nacen algunas pocas calles con nombres de árboles, un detalle simple que refuerza su identidad de lugar chico y amigable.
-
Te puede interesar
La playa patagónica de aguas turquesas que muchos comparan con Grecia
El pueblo que pronto cumplirá 100 años
La historia de Balneario Orense también acompaña ese espíritu. El balneario se fundó el 22 de diciembre de 1929, cuando los Williams Álzaga cedieron las tierras y el municipio las loteó para darle forma al nuevo destino de veraneo. Entre 1950 y 1954 llegó a llamarse Presidente Perón y luego adoptó el nombre de Punta Desnudez, inspirado en un médano ubicado al sur de la localidad que hoy funciona como mirador natural, ideal para ver la inmensidad de las playas vírgenes y el avance de las olas.
La costa de Balneario Orense tiene unos 23 kilómetros de largo, con un frente de mar ventoso, similar al de Necochea y Claromecó, pero con una presencia humana mucho más reducida: apenas unos 70 habitantes permanentes viven allí durante todo el año. El resto del tiempo, la vida del pueblo se mueve al ritmo de las temporadas: más movimiento en verano, algo de tranquilidad durante los fines de semana largos y, el resto del año, una postal casi detenida en el tiempo.
Llegar a este rincón también es sencillo. En auto, la ruta más directa desde la Ciudad de Buenos Aires combina la Autopista Buenos Aires–La Plata con la Ruta Nacional 3 hasta Tres Arroyos. Desde allí, se toma la Ruta Provincial 72 y luego un desvío bien señalizado que lleva directo al balneario. Todo el recorrido es por camino asfaltado y, en condiciones normales, el viaje lleva alrededor de seis horas y media. Otra opción es llegar en micro hasta Tres Arroyos y, desde la terminal, tomar un remis o transporte local para completar los poco más de 40 kilómetros que separan la ciudad cabecera de este pueblo de mar.
Balneario Orense es, en definitiva, uno de esos destinos que todavía conserva la esencia de las vacaciones simples: un pueblo pequeño, playas vírgenes que se pierden en el horizonte y el tiempo suficiente para, por unos días, desconectarse de todo.