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Cómo hacer una pizza caprese exquisita: receta con burrata, tomate y albahaca

Con la masa comprada y un riquísimo topping que se agrega al final, esta receta es tan rica como fácil de hacer.


Esta pizza une lo mejor de la ensalada caprese con la comodidad de una pizza casera. En esta receta la burrata no se hornea, sino que va cruda, entera, sobre la pizza caliente recién salida del horno, para que se temple con el calor residual. El resultado es una pizza que se ve de carta de restaurante italiano pero se arma en 15 minutos con masa comprada y toppings que encontrás en cualquier verdulería. ¡Manos a la obra!

Ingredientes (1 pizza grande)

  • 1 bola de masa de pizza fresca o congelada (descongelada)
  • 200 g de burrata fresca (1 unidad)
  • 250 g de tomates cherry, en mitades
  • 1 diente de ajo, picado fino
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • Hojas de albahaca fresca
  • Sal y pimienta
  • Escamas de sal marina (opcional)
  • Harina para estirar
pizza caprese (2)

Una receta fácil para hacer la pizza más rica.

Paso a paso de la receta

  1. Colocá una bandeja para horno o piedra en el centro del horno. Precalentá a 250°C (máxima temperatura) por 20 minutos. No hace falta más tiempo.
  2. Mezclá los tomates cherry en mitades con 1 cucharada de aceite, el ajo picado, sal y pimienta. Reservá.
  3. Sobre mesada enharinada, estirá la masa con las manos desde el centro hacia afuera hasta 30 cm de diámetro. No importa que quede irregular: los bordes irregulares se inflan mejor.
  4. Transferí la masa a papel de horno. Distribuí los tomates cherry con su aceite de ajo sobre toda la superficie, dejando 2 cm libres en el borde.
  5. Deslizá la pizza sobre la bandeja caliente. Horneá 10-12 minutos hasta que los bordes estén dorados e inflados y los tomates, caramelizados.
  6. Sacá del horno. Inmediatamente, colocá la burrata entera en el centro de la pizza. Rompé ligeramente con un cuchillo para que el stracciatella se asome.
  7. Espolvoreá generosamente hojas de albahaca fresca. Rociá con el aceite de oliva restante. Si tenés, agregá escamas de sal marina. Cortá y serví inmediatamente: la burrata debe estar templada por fuera y fría por dentro. ¡Y listo!