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Argentina vs. Egipto: la historia de una mendocina que vive el Mundial a orillas del Nilo

Evelyn Heredia vive en Guiza, trabaja como bailarina y habló con MDZ sobre su vida en Egipto, Messi y la pasión por el duelo ante Argentina.

Eve Heredia, la argentina que está radicada en Egipto y contó a MDZ cómo se vive el Mundial en ese país. Foto: @eveeheredia en Instagram.  

Eve Heredia, la argentina que está radicada en Egipto y contó a MDZ cómo se vive el Mundial en ese país. Foto: @eveeheredia en Instagram.

 

Evelyn Heredia vive desde hace un año y dos meses en Egipto. La mendocina llegó al país africano por un contrato laboral y hoy trabaja como bailarina en un club ubicado sobre el río Nilo, en la ciudad de Guiza, la misma zona donde se encuentran las famosas pirámides.

En la previa del partido que disputarán este martes la Selección argentina y Egipto por el Mundial de fútbol, Eve habló con MDZ para contar cómo es vivir tan lejos de Mendoza, cómo fue su adaptación a una cultura diferente y de qué manera se palpita la Copa del Mundo en las calles egipcias.

La entrevista se realizó con seis horas de diferencia horaria entre Argentina y Egipto, un detalle que refleja la distancia que separa a la mendocina de su familia y de su país, aunque asegura que el fútbol logra acortar cualquier frontera.

Eve Heredia alcanzó popularidad en Mendoza. en 2016. cuando fue candidata a la corona de la Ciudad de Mendoza durante la la Vendimia de ese año y quedó en el centro de la escena luego de que se filtraran videos íntimos y fotos con contenido erótico. Con el paso del tiempo, su vida tomó otro rumbo y hoy construye una carrera artística fuera del país.

La bailarina Eve Heredia vivió unos meses en Dubái y luego se instaló en Egipto.

La bailarina Eve Heredia vivió unos meses en Dubái y luego se instaló en Egipto.

De Mendoza a Egipto: una vida entre el río Nilo y las pirámides

“Lo que me trajo acá a Egipto fue un contrato de trabajo”, contó Eve. Actualmente se desempeña como bailarina en un club que funciona sobre un bote en el río Nilo, en Guiza.

“Estoy hace un año y dos meses viviendo acá, así que mi vida ya tiene una forma rutinaria”, explicó. Su jornada comienza cuando muchas personas ya terminaron el día: trabaja durante la noche hasta las 6 de la mañana y recién cerca del mediodía empieza su actividad.

“Mis días arrancan a la una de la tarde: desayuno, voy al gimnasio, a veces tomo clases de baile y también estudio inglés de manera online dos veces por semana. Es fundamental para poder comunicarme”, relató.

Además, aseguró que intenta sumar actividades que le permitan mantener un equilibrio lejos de casa: “Me gusta leer, escuchar podcasts sobre crecimiento personal y tratar de que todos los días tengan algo diferente para que la rutina no se vuelva pesada”.

La experiencia de Dubái y el desafío de adaptarse a una cultura diferente

Antes de llegar a Egipto, Eve vivió y trabajó en Dubái, una experiencia que recuerda como “fantástica”. “Me encontré con una ciudad llena de lujos. Viví toda la temporada en un hotel y éramos un equipo argentino de bailarinas, entonces eso hizo todo más ameno”, recordó.

Sin embargo, explicó que el cambio cultural fue uno de los mayores desafíos. “Pasé de los boliches de Argentina, donde muchas veces mientras más corta era la falda mejor, a lugares donde había reglas mucho más estrictas sobre la vestimenta. Salir a la calle mostrando hombros, panza o piernas generaba miradas y situaciones incómodas”, señaló.

Con el tiempo, aprendió a comprender el lugar donde estaba viviendo. “Era entenderlo, respetarlo y amoldarte porque yo no estaba de vacaciones. Iba a vivir ahí y necesitaba que mi vida fuera tranquila”, sostuvo.

“Egipto me transformó”: la nueva mirada de Eve sobre su vida

Para la mendocina, su presente laboral representa mucho más que un trabajo. “Podría decir que es mi sueño hecho realidad. Crecí mucho artísticamente, puse a prueba muchas habilidades y aprendí distintos estilos”, afirmó.

En su trabajo participa de diferentes coreografías y hasta tuvo la posibilidad de crear una de ellas. “Tenemos 17 coreografías y hacemos tres por noche. Pude crear una y también trabajar en producción y armado de vestuario. Me considero una persona muy creativa”, explicó.

Pero además del crecimiento profesional, Eve destaca un cambio personal profundo durante su estadía en Egipto. “Estas tierras despertaron en mí una parte muy humana. Acá la religión tiene un lugar muy importante y eso me llevó a un encuentro muy cercano con Dios”, contó.

Según explicó, convivir con otra realidad social también modificó su manera de ver la vida. “Egipto te muestra mucho la pobreza, la necesidad de otras personas y despierta una parte más compasiva. Sigo trabajando en la noche, pero mi vida ya no es la misma que era antes”, reflexionó.

Messi, Maradona y la imagen que tienen los egipcios de Argentina

Una de las situaciones que más disfruta Eve es la reacción de los egipcios cuando descubren que es argentina. “Cuando decís Argentina, hay personas que no conocen el país y otras que automáticamente te dicen Messi o Maradona”, contó.

Para ella, esa asociación genera una conexión inmediata. “Lo más hermoso es que te responden con alegría. Quizás muchos no saben exactamente dónde queda Argentina, pero nos relacionan con ellos y eso genera una complicidad muy linda”, explicó.

Cómo se vive el Mundial en Egipto antes del partido contra Argentina

A pocas horas del encuentro entre Argentina y Egipto, Eve asegura que el clima mundialista se siente en las calles. “Acá se respira el Mundial. Al egipcio le gusta festejar y más ahora que lograron llegar a una instancia muy importante”, contó.

Según explicó, el país vive con entusiasmo la participación de su selección. “El partido anterior las calles estaban colapsadas, había fuegos artificiales, banderas y una energía impresionante. En mi trabajo también se vive: ponen música, aparecen las banderas y hay mucha celebración”, relató.

Sobre el duelo ante Argentina, contó que los egipcios tienen mucha confianza. “Cuando voy al supermercado o a un restaurante me preguntan: ‘¿Están preparado?’. Ellos se tienen mucha fe”, dijo entre risas.

Una argentina alentando desde Egipto: mates, picada y emoción

Aunque reconoce que no suele ser una persona que se sienta habitualmente a ver partidos, esta vez será diferente. “Ser argentina y estar en estas tierras es motivo para juntarse y alentar”, aseguró.

La idea inicial era mirar el partido en un lugar público, aunque finalmente cree que lo verá en casa. “Seguramente será con una picada, unos mates y a rezar. Ellos son muy bromistas y no hay muchas ganas de tener un rival al lado”, contó.

¿Y qué pasará si Argentina marca un gol? “La emoción no se mide, se festeja. Ser argentino es una pasión. El fútbol nos ha dado muchas alegrías, nos une, nos regala abrazos y hace que no sientas que estás a tantos kilómetros de tu casa”, cerró.