Ideal para los días de lluvia: cómo hacer tortas fritas sin TACC
Una receta para que queden igual a las orginales y las puedan disfrutar quienes tienen intolerancia al glúten.
En los días de lluvia no hay nada más reconfortante que disfrutar de unas buenas tortas fritas. Esta tradición es una excelente manera de transformar una tarde gris en una experiencia deliciosa y para compartir con seres queridos. Sin embargo, para aquellos que tienen sensibilidad al gluten, disfrutar de este tipo de meriendas puede ser un desafío. Afortunadamente, con algunas adaptaciones, es posible preparar tortas fritas sin TACC iguales a las orginales.
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Cómo hacer tortas fritas sin TACC
Ingredientes
- 250 gramos de harina sin gluten (una mezcla de harina de arroz, fécula de maíz y almidón de mandioca suele funcionar bien)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 50 gramos de manteca
- 150 ml de agua tibia
- Aceite para freír
Preparación paso a paso
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- En un bol grande, combina la harina sin gluten, la sal y el polvo de hornear. MezclÁ bien para asegurarte de que todos los ingredientes estén distribuidos uniformemente.
- Agregá la manteca y mezclá con las manos hasta que la mezcla tenga una textura arenosa. La manteca debe estar fría para que se integre mejor.
- Poco a poco, agregá el agua tibia mientras mezclás con las manos o con una espátula. La cantidad de agua puede variar según la mezcla de harinas, por lo que es importante agregarla gradualmente hasta obtener una masa suave y homogénea.
- Colocá la masa sobre una superficie ligeramente enharinada (con harina sin gluten) y amasá durante unos minutos hasta que esté lisa y elástica. Si la masa está muy pegajosa, agregá un poco más de harina.
- Dividí la masa en pequeñas porciones y formá bolitas. Luego, aplaná cada bolita con las manos hasta obtener un disco de aproximadamente medio centímetro de espesor. Hacé un pequeño agujero en el centro de cada disco para que se frían de manera uniforme.
- En una sartén profunda, calentá suficiente aceite como para cubrir las tortas. Cuando el aceite esté bien caliente, freí las tortas una a una hasta que estén doradas y crujientes. Servilas calientes y espolvoreadas con azúcar, la compañía perfecta para un mate, té o café.