Unilever dejará de operar en su planta de Guaymallén: 60 trabajadores afectados
La compañía decidió poner fin al proceso que abastecía a la elaboración de productos Knorr. La medida impacta directamente a productores locales y empleados.
El agro y la industria mendocina han sufrido un nuevo golpe. Unilever tomó la decisión de discontinuar el proceso de deshidratación de vegetales que desarrolla en su planta ubicada en Guaymallén y 60 trabajadores serán desvinculados, mientras que decenas de productores locales que proveían los vegetales para el proceso se verán afectados.
La determinación implica un cambio significativo para una instalación que durante años estuvo vinculada con la producción de ingredientes destinados a alimentos de la marca Knorr y con una red de productores agrícolas de Mendoza y San Juan.
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La compañía explicó mediante un breve comunicado que la medida se enmarca en la evolución de su negocio de alimentos y en la transformación de su modelo operativo, con el objetivo de fortalecer su competitividad y adaptarse a los cambios que atraviesan los hábitos de consumo y la industria alimentaria a nivel global.
Unilever remarcó que la decisión se limita al proceso de deshidratación de vegetales y que no implica el retiro de la compañía de la Argentina ni afecta la continuidad de Knorr, que continuará desarrollando y comercializando sus productos en el país.
El impacto en Mendoza
De acuerdo con información obtenida off the record por MDZ Online, la decisión alcanza a unos 60 trabajadores de la planta mendocina, que serán desvinculados como consecuencia de la discontinuidad del proceso productivo. La compañía señaló oficialmente que su prioridad es acompañar "con responsabilidad y respeto" a las personas alcanzadas por la decisión y que cumplirá con todas las obligaciones previstas por la legislación vigente.
El alcance de la medida, sin embargo, va más allá del empleo directo. Según pudo conocer este medio, en principio, la planta dejará de trabajar con productores de Mendoza como proveedores de los vegetales destinados al proceso de deshidratación.
Ese punto resulta particularmente relevante para la economía agrícola mendocina, ya que la operación de Unilever estaba integrada con la producción primaria de hortalizas. La propia compañía había destacado el vínculo con productores de Mendoza y San Juan dentro de su estrategia de abastecimiento para la planta.
En un documento oficial sobre agricultura regenerativa, Unilever señaló que desde 2022 trabajaba junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en la transición hacia prácticas de agricultura regenerativa en las fincas de productores de Mendoza y San Juan que abastecían a la planta mendocina. La empresa definía a esa instalación como la única planta deshidratadora de Unilever en el mundo.
El mismo documento explicaba que allí comenzaba parte de la producción de sopas, caldos y deshidratados de Knorr y destacaba una relación de larga duración con el INTA y los productores agrícolas de la región.
Falta de comunicación oficial
Pese a rumores que se venían escuchando hace días, la noticia tomó por sorpresa a instituciones oficiales como el INTA, con quien la organización mantiene acuerdo vigentes y ha hecho un profundo trabajo sobre las variedades que mejor se adaptan a los requerimientos de la empresa y las zonas de cultivo.
También generó sorpresa en la Secretaría de Agricultura de la Provincia, donde hasta el momento de publicar esta nota no habían hecho comunicación oficial de la salida de Unilever de la producción mendocina.
La continuidad de Unilever
Pese al impacto sobre la planta de Guaymallén y su cadena de abastecimiento agrícola, la compañía buscó remarcar que la decisión no supone una salida de Mendoza ni de la Argentina. Unilever mantiene operaciones en el país y, según información oficial, Argentina cuenta con plantas y oficinas de la compañía en Mendoza, Villa Gobernador Gálvez, Gualeguaychú, Tortuguitas, Pilar y Munro.
En el caso de Mendoza, el cambio está concentrado específicamente en el proceso de deshidratación de vegetales. La distribución de los productos, la actividad comercial y los equipos vinculados con la llegada de las marcas al mercado argentino continuarán funcionando, de acuerdo con la información relevada por fuentes de la compañía internacional.
La decisión sobre la planta mendocina se produce en un contexto en el que Unilever viene realizando modificaciones en su negocio global de alimentos. En su último reporte anual, la compañía señaló que durante 2025 avanzó en una simplificación de su cartera de productos, con foco en sus principales marcas y categorías globales. También indicó que había eliminado más del 25% de sus SKU desde 2019 y reducido la cantidad de ingredientes y formulaciones.
Dentro de ese esquema, Knorr continúa siendo una de las principales marcas de la división Foods de Unilever. La compañía señaló que la marca mantiene el foco en productos vinculados con caldos, condimentos y soluciones para cocinar. La decisión de discontinuar la deshidratación en Mendoza, por lo tanto, representa un nuevo capítulo en ese proceso de transformación del negocio alimentario.