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Un mercado de US$ 410 millones: lo que pone en juego Mendoza por las tensiones con Brasil

El país carioca es el principal socio comercial de la provincia. Qué impacto pueden tener las declaraciones de Javier Milei y la respuesta de Lula Da Silva.


Las últimas declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y la decisión del Gobierno de Brasil de convocar a consultas a su embajador en Buenos Aires volvieron a tensar una relación bilateral que trasciende la política. Para Mendoza, donde el país carioca es el principal destino de las exportaciones, el conflicto abre interrogantes sobre el impacto que una escalada diplomática podría tener sobre los negocios entre ambos países.

Mientras la disputa política entre Buenos Aires y Brasilia suma nuevos capítulos, el comercio exterior mendocino observa con cautela. Los números muestran que Brasil no es un mercado más, sino que concentra más de una cuarta parte de las exportaciones provinciales y representa un socio estratégico para industrias como la vitivinícola, la frutihortícola y la agroindustrial.

La importancia de Brasil para Mendoza

Según el Informe Anual 2025 elaborado por ProMendoza, el mercado brasileño absorbió US$ 409 millones en productos mendocinos durante el año pasado, sobre un total exportado de US$ 1.538 millones, lo que representa alrededor del 27% de todas las ventas externas de la provincia. Además, lideró el ranking por volumen con 298 millones de kilos importados desde Mendoza.

La relevancia del vecino país no se limita a los montos exportados. Brasil aparece entre los principales compradores de productos emblemáticos de la economía provincial, como el ajo y las frutas secas y procesadas, consolidándose como un mercado clave para buena parte de la matriz exportadora mendocina.

En ese contexto, desde la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo están siguiendo con atención la evolución del conflicto, aunque evitaron hacer una lectura partidaria. “Argentina necesita hoy más amigos y aliados que enemigos y adversarios. No nos corresponde juzgar la actitud del Presidente, pero sí podemos decir que lo político siempre condiciona a lo económico”, sostuvo Mario Bustos Carra, gerente de la entidad.

El dirigente recordó que la relación comercial entre ambos países se construyó durante décadas y que esa historia debería pesar más que las diferencias ideológicas circunstanciales. “Esperamos que prime la buena relación comercial que ha existido durante tantísimos años y más de dos siglos de relaciones diplomáticas. También la conciencia con la que se creó el Mercosur, donde Argentina y Brasil fueron los motores principales. Ojalá que estas diferencias ideológicas no afecten el rol destacadísimo que tiene Brasil para nuestras exportaciones y también para nuestras importaciones”, afirmó.

Una señal política que el sector sigue de cerca

La convocatoria a consultas del embajador brasileño fue interpretada por Bustos Carra como un gesto que no debe minimizarse. “Que Brasil haya llamado a consultas a su embajador es una cosa muy seria. Ese gesto debe analizarse dentro de un contexto político, pero creemos que finalmente tendrá que prevalecer el interés común de ambos países y negociarse lo que corresponda”, señaló.

Sin embargo, el referente empresario consideró que la sólida relación construida entre las compañías de ambos lados de la frontera constituye un factor de estabilidad. “Las empresas mendocinas trabajan directamente con las empresas brasileñas. Son compañías muy serias, con relaciones comerciales que llevan décadas. Siempre se va a privilegiar la confianza y la seguridad que brinda un proveedor de muchos años”, explicó.

Por eso, aunque reconoció la gravedad del episodio diplomático, evitó proyectar un impacto inmediato sobre los negocios. “No es minimizar el problema, porque el problema es serio. Lo que creemos es que va a primar el sentido común y que comercialmente las cosas deben seguir porque existe una conveniencia mutua”, sentenció.

¿Crecimiento o pérdida?

Más allá de la coyuntura política, Bustos Carra sostuvo que el verdadero desafío para ampliar la presencia mendocina en Brasil pasa por mejorar la competitividad de las empresas argentinas. “La posibilidad de expandir las exportaciones dependerá de que no nos limiten los problemas de competitividad. Nosotros también tenemos que pensar qué debemos hacer para ayudarnos a nosotros mismos”, afirmó.

En ese sentido, planteó que todavía quedan reformas pendientes para potenciar las ventas al exterior. “Necesitamos avanzar en una baja de impuestos distorsivos. Acompañamos la baja de la inflación, la desregulación y todas las medidas positivas, pero todavía falta. Mendoza tiene potencial para seguir creciendo en Brasil y en otros mercados, siempre que exista un marco adecuado”, dijo.

También advirtió que, si persisten elevados costos tributarios y laborales, ese crecimiento será más difícil de alcanzar. “Si la presión impositiva sigue siendo la misma y no se avanza sobre las reformas estructurales que necesita la economía, no va a ser tan sencillo incrementar nuestras exportaciones”, completó.