Sin vueltas: productores yerbateros plantean que se declare ya la emergencia en Misiones
Yerbateros piden fijar un precio mínimo sostén en la provincia. Los apoyan el gobernador Hugo Passalacqua y el obispo de Posadas, Juan Ramón Martínez.
El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua recibió a representantes de los productores yerbateros y tareferos y apoyo el reclamo de declarar la emergencia en el sector.
El gobernador Hugo Passalacqua recibió un proyecto de ley de parte de representantes de asociaciones de productores yerbateros y tareferos que propone “declarar la emergencia yerbatera en Misiones y crear un régimen extraordinario para proteger a los pequeños productores mediante la fijación de un Precio Mínimo Sostén para la hoja verde”.
La iniciativa busca contener una situación que, según los impulsores, ya dejó de ser un problema sectorial para convertirse en una amenaza para la economía provincial.

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El abogado de las asociaciones de productores yerbateros y de los tareferos, Federico Padolsky, explicó al diario digital Economis que el encuentro permitió abrir una instancia de trabajo con el Ejecutivo provincial. “Le presentamos un proyecto de ley de emergencia. Entendemos que se tiene que decretar la emergencia yerbatera en la provincia de Misiones. El gobernador nos escuchó y nos dijo que estaba totalmente de acuerdo con lo que le comentaron tanto tareferos como productores”.
Mesa de trabajo
Como resultado de la reunión, las partes acordaron conformar una mesa de trabajo para revisar la iniciativa y darle forma definitiva antes de enviarla a la Cámara de Representantes de Misiones para su tratamiento legislativo.
La reunión contó con la asistencias del ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori; referentes de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), encabezados por Hugo Sand; representantes del INYM, de la Asociación del Alto Uruguay, de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, de la Cooperativa Río Paraná y del Movimiento Agrario de Misiones, además de integrantes del Sindicato Único de Obreros Rurales (SUOR), del Sindicato de Tareferos de Jardín América (SITAJA), de la UATRE y de la Asociación Civil de Tareferos de la Zona Centro.
Como se mencionara en ediciones anteriores los productores reclaman como mínimo un precio de entre 325 y 350 pesos por kilo de hoja verde, muy por debajo del costo planteado que se ubica en torno de los 700 pesos por kilo de hoja verde.
En la actualidad los productores están percibiendo entre 200 y 220 pesos por kilo de hoja verde con pagos con cheques posdatados de hasta 180 días.
Passalacqua con productores
A través de un comunicado emitido por Casa de Gobierno provincial, se indicó que el mandatario Passalacqua propuso avanzar con una mesa de diálogo para profundizar el análisis de la situación y manifestó su acompañamiento a los reclamos de los productores. “Siempre estoy del lado de aquellos que producen”, remarcó.
El gobernador también ratificó su respaldo a la recuperación de las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). “No voy a parar de luchar para que el instituto recupere sus facultades”. “Acá no hay cuestiones partidarias”, afirmó.
Además, sostuvo que las cuestiones de mercado no resuelven por sí solas todos los problemas económicos de los ciudadanos y señaló que la situación que atraviesa la actividad yerbatera “priva a todos los misioneros” de mejores condiciones de vida.
Asimismo, se conoció esta semana el apoyo de la Iglesia Católica local. Representantes de los productores yerbateros recibieron el apoyo de la Iglesia Católica cuando fueron recibidos por el obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, quien respaldó el reclamo de los productores yerbateros y definió la situación que atraviesa el sector como “una verdadera emergencia social”.
Dijo que el encuentro tuvo como eje “una escucha directa de quienes representan a miles de familias de pequeños productores y tareferos”.
Martínez señaló que, si bien conoce la problemática por sus recorridas pastorales por el interior de la provincia, “la reunión permitió profundizar en la dimensión de una crisis que ya trasciende al sector yerbatero y afecta a la economía de numerosas localidades.
“Ellos –por los productores- representan a miles de familias. En Misiones hablamos de pequeños productores y tareferos, gente humilde que hoy padece circuitos de injusticia y que no logra sostener su actividad”.
El obispo Martínez advirtió que “la caída de la actividad repercute en toda la vida económica de los pueblos. Cuando el productor deja de tener ingresos también se resienten los comercios, los supermercados y el empleo, generando un efecto dominó que golpea a toda la comunidad.
En ese contexto, valoró que las organizaciones rurales se mantengan unidas para expresar su situación y reclamar la declaración de la emergencia yerbatera”.
Además, confirmó que “surgió la propuesta de conformar una mesa de emergencia para abordar la problemática de manera conjunta”.
Martínez recordó que la Diócesis de Posadas cuenta con la Comisión de Justicia y Paz, “un espacio que ya tuvo participación durante la crisis de 2001 acompañando conflictos sociales y productivos”.
Consideró que “esa experiencia puede volver a ser útil frente a una realidad que afecta especialmente a quienes poseen pequeñas explotaciones familiares y hoy, según relataron los propios productores, ya no logran sostenerse económicamente”.
“Este modelo daña a la sociedad”
Más adelante el Obispo de Posadas afirmó que “toda política económica debe medirse por su impacto sobre las personas. Todo proyecto económico que no incluye a la gente no nos sirve. Todos queremos estabilidad y que los números cierren, pero esos resultados tienen que alcanzarse con la gente adentro. Si la macroeconomía mejora mientras aumentan la pobreza, el cierre de comercios, la pérdida de empleo y el deterioro de las rutas, estamos frente a un modelo que daña profundamente a la sociedad”.
Dijo que durante la reunión “varios productores se emocionaron al describir la situación que atraviesan sus familias, reflejando una realidad que representa a miles de trabajadores rurales de Misiones”.
Por último, convocó a “sostener la esperanza, evitar el desaliento y fortalecer la organización comunitaria. “Nunca hay que bajar los brazos. En estos momentos difíciles es fundamental mantenerse unidos y organizados”.


