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Reforma laboral: se firmó la primera paritaria con cláusula de salarios dinámicos

El acuerdo salarial para personal de casas particulares introdujo la figura de salarios dinámicos.


La homologación del acuerdo salarial para el personal de casas particulares marcó un hito en la puesta en marcha de la reforma laboral. Por primera vez, la paritaria incorpora formalmente la figura del denominado salario dinámico, un mecanismo que busca introducir mayor flexibilidad en la determinación de las remuneraciones y que pone el alerta a las organizaciones sindicales.

El acuerdo estableció una actualización salarial del 6,3% para el período comprendido entre abril y julio de 2026 para los trabajadores y trabajadoras de casas particulares que incluyó, por primera vez en el país, una cláusula que habilita a empleadores y trabajadores a pactar remuneraciones superiores de manera individual. Se trata de la aplicación del artículo 104 bis de la Ley de Modernización Laboral permite incorporar componentes salariales variables vinculados al mérito, la productividad, el desempeño o determinadas características de cada actividad económica.

Desde el Gobierno sostienen que este esquema busca adecuar los salarios a la realidad específica de cada sector y favorecer mecanismos de remuneración más flexibles en un contexto económico cambiante. La intención oficial es que los convenios colectivos funcionen como marcos generales y que parte de la evolución salarial pueda responder a variables concretas de cada empresa o actividad.

El Gobierno convocó a la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares para actualizar el salario mínimo Foto: Shutterstock

La Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares actualizó el salario mínimo Foto: Shutterstock

La queja de la CGT

La iniciativa, sin embargo, encendió rápidamente las alarmas en la Confederación General del Trabajo. La central obrera considera que el salario dinámico puede convertirse en una herramienta para debilitar las negociaciones colectivas y trasladar la discusión salarial al plano individual, reduciendo el poder de negociación de los sindicatos. Entre los dirigentes que expresaron su rechazo se encuentra Héctor Daer, quien cuestionó la propuesta al entender que promueve un modelo basado en acuerdos particulares entre trabajadores y empleadores, alejándose del sistema paritario tradicional que caracteriza al mercado laboral argentino.

Para la CGT, los salarios deben seguir siendo definidos principalmente a través de negociaciones colectivas que garanticen condiciones homogéneas para todos los trabajadores de una actividad, evitando diferencias que puedan surgir por la posición negociadora de cada empleado.

Un sector con alta informalidad

Resulta casi natural que el primer sector en adoptar esta modalidad sea uno de los más vulnerables del mercado laboral argentino. El trabajo en casas particulares arrastra históricamente elevados niveles de informalidad y remuneraciones relativamente bajas en comparación con otras actividades. Desde la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares defendieron la incorporación de la cláusula al considerar que responde a una problemática específica del sector. Según explicaron sus representantes, muchos empleadores utilizaban los salarios establecidos en la negociación colectiva como un límite máximo de pago, cuando en realidad debían funcionar como una referencia mínima.

La secretaria de Organización y Actas de la entidad, Juana del Carmen Brítez, sostuvo que la nueva redacción busca precisamente reforzar el concepto de piso salarial y facilitar la posibilidad de negociar mejoras por encima de los valores establecidos oficialmente.

No obstante, la dirigente aclaró que el respaldo a esta cláusula no implica una adhesión integral a la reforma laboral. De hecho, la organización mantiene objeciones a varios aspectos de la normativa, especialmente aquellos vinculados con las condiciones de contratación y despido dentro del sector.