Podcast: CFK y sus marcas top vs las pymes La Pindonga y Cuchuflito

El debate abierto por la afirmación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner al presentar "Sinceramente" en Mar del Plata y el mundo real de las pequeñas y medianas empresas que elaboran y venden productos de segundas y terceras marcas. La columna de Gabriel Conte en "Otra manera", por MDZ Radio.

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Estos son algunos datos ofrecidos en la columna de Gabriel Conte en el programa "Otra manera" por MDZ Radio en el que se refirió a la frase de expresidenta Cristina Fernández de Kirchner al presentar "Sinceramente" en Mar del Plata y el mundo real de las pequeñas y medianas empresas que elaboran y venden productos de segundas y terceras marcas.

Escuchá el audio y abajo, el resumen:

  •  “Durante nuestra gestión los supermercados rebosaban de mercadería de primeras marcas. Ahora aparecen y proliferan marcas ‘la pindonga o cuchuflito’, que nadie conoce. En lugar de leche, producto lácteo que contiene leche”, criticó CFK.

  • Tiene razón. El consumo de segundas marcas creció un 5 por ciento en cantidades en el primer trimestre del año en relación al mismo período de 2018 y 4 por ciento en facturación, abarcando el 42,8 por ciento de las ventas de consumo masivo.

  • Según difundió la prensa nacional tras esas afirmaciones, la consultora especializada en consumo Focus Market ofreció datos que indican que "desde 2016 a 2019 las marcas mayoristas y poco conocidas pasaron de una participación del 32,6 al 42,8 por ciento en unidades y del 21,5 al 27,7 por ciento en facturación".

  • Respecto a la participación en la facturación de las marcas menos conocidas, entre primer trimestre de 2016 y primero de 2019, hubo una baja de 3,5 por ciento en las más caras, del 7,6 por ciento en las de mediano precio, alzas de 10,4 por ciento de las marcas menos conocidas y de 0,8 por ciento en las mayoristas, detalló el trabajo.

¿Quienés fabrican las segundas marcas?

  • Cristina Kirchner, que se burló del consumo de producto de estas pymes, acostumbra hablar sobre “los pobres”, pero no es una de ellos ni predica con el ejemplo. En su vestidor debe guardar productos de primerísimas marcas internacionales con los que se ha exhibido ostentosamente: Dior, Birkin de Hermes, Louis Vuitton, Gucci, Chanel, entre muchas otras. En instancia judicial está documentado que posee carteras (solo contando a las carteras) de esas marcas por un valor de 4 millones de pesos.

  • Muchas de las primeras marcas solo revenden productos seleccionados de industrias que producen las segundas marcas. Mejorar el envase, eligen mejor cada producto y le inyectan su marca, lo que implica dinero en campañas y mejores presentaciones y empaques. Pero el producto no difiere en muchos casos, aunque hay excepciones.

  • Para valorar un poco más y tratar sin ser despectivo a las marcas Pindonga y Cuchuflito, tenemos que saber que en la argentina el 97% de las empresas tienen menos de 200 empleados y se las demonima técnicamente con la sigla “Pyme”, pequeñas y medianas empresas.

  • Pindonga y Cuchuflito acumulan el 65% del empleo formal en el país de la informalidad, y no solo ofrecen productos de comida, sino juguetes, marroquinería, indumentaria, calzado, muebles y mucho más.

  • Y un dato importantísimo: la prestación de servicios está cargo de esas pymes Pindonga y Cuchuflito, concentrando el 31,4% del comercio mayorista y minorista.

  • Según datos aportados por el economista Damián Di Pace, a esto que despectivamente se le llama “la pindonga” o “cuchuflito” en otros países sus políticos lo llaman “un pujante microemprendedor”.

  • Entonces, en un país en donde las pequeñas y medianas empresas luchan contra la corriente, bienvenido sea que peguen un salto en el consumo con el apoyo de una sociedad de consumo menos “marquera” y más consciente del cuidado del bolsillo, y ojalá también esa misma sociedad comprenda que esas empresas con menos de 200 empleados son las que generan trabajo en blanco, genuino, las que producen y se esfuerzan pese a tener un país en donde cada vez hay más impuestos que les hacen zancadillas y en donde la legislación liberal las pone constantemente ante verdaderos paredones de fusilamiento judicial.

  • Y un dato que no es menor: ¿es pura casualidad que quienes se beneficien con el deterioro de las pequeñas y medianas empresas sean los gigantes económicos? Un buen punto para la reflexión y para reclamar más respeto por la tarea que realizan, sin tanta burla y caricarturización.

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