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Luis Caputo lo hizo: comerciantes misioneros sufren por huida de consumidores a Brasil en busca de mejores precios

Se les hace imposible competir con sus pares paraguayos y brasileños. En la brasileña Dionisio Cerqueira, el 90% de los compradores son de Misiones.

En la localidad fronteriza de Dionisio Cerqueira hay supermercados con cajas específicamente para pagar en pesos por la cantidad de argentinos que cruzan la frontera. 

En la localidad fronteriza de Dionisio Cerqueira hay supermercados con cajas específicamente para pagar en pesos por la cantidad de argentinos que cruzan la frontera. 

Alejandro Spivak

La crítica situación socioeconómica en las localidades fronterizas de la Argentina, en el marco de las políticas económicas implementadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, exhibe una complejidad creciente, debido a la combinación de políticas económicas nacionales y dinámicas cambiantes con los países vecinos.

En el caso específico de la provincia de Misiones los comercios ubicados en las ciudades fronterizas, tanto sobre el río Paraná, límite con Paraguay, o el río Uruguay límite con Brasil, sufren las asimetrías cambiarias con los países vecinos.

Los propietarios de los comercios aseguran que están pasando por una de las crisis más graves, inclusive mayor a la de la década del '90 y 2001/2002. “Nos sostenemos como podemos. Bajamos nuestros porcentajes de ganancias, nos achicamos y ofrecemos muchas ofertas”, dijo Juan Carlos Mitrad, comerciantes del rubro electrodomésticos de la ciudad de Posadas.

De su parte, Patricia Michelou, a cargo de un comercio de alimentos de la misma ciudad dijo: “No solo competimos con la Ciudad de Encarnación (Paraguay), sino también con los grandes mayoristas que ofrecen ventas al por menor con precios al por mayor”.

En Posadas, también se puso crítica la venta de combustible. Es que en Encarnación se consigue nafta un 30% más barata que en Argentina. “La gente cruza el puente San Roque González de Santa Cruz, compra alimentos, ropa y además carga nafta o gasoil. “Muchos automovilistas aprovechan el costo del combustible y además de llenar el tanque, llenan bidones".

Combustible en los barrios

La diferencia en el costo del combustible hizo que muchos ciudadanos que residen en barrios posadeños y tienen comercios además de vender productos comestibles traídos de Paraguay ofrezcan la venta de combustible fraccionado en bidones de 5 o 10 litros traído en forma “clandestina” de la ciudad paraguaya de Encarnación, a un 15% menos que en las estaciones de servicio posadeñas.

“Es común ver gente cargando combustible barrial con una manguera desde un bidón al tanque de nafta”, dijo Carlos Volt, encargado de una estación de servicio del centro de Posadas.

“Acá las ventas bajaron hasta un 50%, la gente ya no llena el tanque. Carga lo mínimo y cruza a Encarnación en búsqueda, no solo de combustible sino también alimentos, ropa, artículos de limpieza, entre otras mercaderías”.

Efecto contagio

Si bien los consumidores posadeños cruzan a Encarnación en búsqueda de mercaderías, la recesión comercial en la Argentina se siente en la ciudad paraguaya limítrofe con la ciudad capital de Misiones. “Estos días se reactivó un poco en el rubro televisores por el efecto Mundial de Fútbol”, dijo en una comunicación telefónica Carlos Arani, integrante de la Cámara de Comercio de esa ciudad.

Pero la recesión comercial en la Argentina genera réplicas en las ciudades fronterizas de los países vecinos. En Encarnación, la actividad comercial registra una marcada disminución en los niveles de ventas.

Es que esta ciudad depende comercialmente casi en un 80% de los ciudadanos misionera y la pérdida del poder adquisitivo de los argentinos hace que los consumidores posadeños, si bien cruzan a la ciudad vecina, compran lo mínimo e indispensable.

Daniel Ferreira, representante de la Asociación de Comerciantes de Encarnación, confirmó que en el sector fronterizo el descenso en la actividad comercial se siente con “especial rigurosidad”.

“Los propios ciudadanos que cruzan desde el lado argentino manifiestan de manera constante que en su país no hay circulante de dinero”, dijo en declaraciones al diario posadeño Primera Edición.

Sin embargo, la crisis no solo proviene de los compradores habituales de Posadas, sino también de los propios ciudadanos paraguayos que residen en Argentina. “Muchos de ellos, al retornar temporalmente a Encarnación para visitar a sus familias o realizar gestiones, nos comentan que en las calles posadeñas la falta de efectivo se siente y la gente prioriza sus gastos solo en artículos esenciales para el hogar”.

La frontera seca

La ciudad misionera de Bernardo de Irigoyen, situada en el nordeste de Misiones es frontera seca con la ciudad brasileña de Dionisio Cerqueira. Lo mismo sucede con la localidad de San Antonio, situada a unos 15 kilómetros más al norte de Bernardo de Irigoyen, frontera seca con Santo Antonio en Brasil.

La diferencia entre ambas localidades es que en Bernardo de Irigoyen, además del control fronterizo la gente utiliza el cruce por el parque en forma clandestina, en tanto que en Santo Antonio hay mayor control aduanero y migratorio. Es que si bien hay algunos pasos clandestinos no son tan vulnerables.

En Bernardo de Irigoyen las autoridades nacionales instalaron piedras grandes sobre la frontera para que la gente no pueda cruzar con sus automóviles. “Eso duró un día, los propios comerciantes brasileños y argentinos sacaron las piedras”; dijo Juana Mazziotti, residente en la ciudad misionera.

“Los comerciantes argentinos la sacaron porque muchos traen mercaderías de los supermercados de Brasil y las venden en sus comercios. Es común ver en las góndolas productos brasileños. Y los brasileños para poder venderles directamente a los consumidores argentinos”.

“Yo tengo una ferretería con anexo corralón de materiales en la localidad de Dos Hermanas, a unos 15 kilómetros de Bernardo de Irigoyen, y sinceramente traigo materiales para la construcción de Brasil, cruzo clandestinamente porque cuestan tres veces menos que en la Argentina y los vendo”, reconoció un empresario que pidió mantener su nombre en reserva.

“Por ejemplo un pegamento para cerámicos por 10 kilos cuesta en Brasil 9.000 pesos al cambio y de costo en la Argentina me sale 25.000 pesos”, argumentó.

Trabajar en Brasil

El otro fenómeno que se da es la presencia de ciudadanos misioneros trabajando en los comercios y empresas brasileñas. En el supermercado Bono de la localidad de Dionisio Cerqueira el 80% de los trabajadores son misioneros que dejaron la ciudad de Bernardo de Irigoyen por no contar con fuentes laborales.

“Estoy trabajando en el supermercado como cajera desde hace un año. Gano al cambio argentino 1,2 millones de pesos. Conseguí la residencia laboral y desde hace seis meses decidí también vivir en Dionisio Cerqueira porque un departamento mono ambiente me sale unos 250.000 pesos por mes y, los servicios son más baratos.

En Bernardo de Irigoyen me costaría unos 400.000 pesos, más los servicios y si hubiera un trabajo en el rubro comercial el sueldo no superaría los 650.000 pesos”, dijo Mónica Menéndez una joven de 23 años que dejó su ciudad natal para poder subsistir.

“El esquema económico atenta contra el consumo local”, dijo Edgardo Aquino, intendente de Bernardo de Irigoyen, quien describió el complejo escenario que atraviesa su municipio.

Bernardo de Irigoyen - intendente Edgardo Aquino
Edgardo Aquino, intendente del municipio de Bernardo de Irigoyen.

Edgardo Aquino, intendente del municipio de Bernardo de Irigoyen.

Esta localidad del norte misionero padece un estancamiento prolongado en el flujo comercial con Brasil. Aquino explicó que el parate de la frontera continúa, aunque los fines de semana se observa un leve movimiento comercial en Bernardo de Irigoyen por la búsqueda de bebidas alcohólicas, principalmente vinos, por parte de los ciudadanos brasileños.

Sin embargo, a veces nos da vergüenza tener que decir que nuestros jóvenes, nuestra gente se van en busca de trabajo a Brasil, pero lamentablemente lo decimos”.

Según el mandatario municipal, el esquema económico actual atenta contra el circuito de consumo local en sectores clave como hotelería, gastronomía y estaciones de servicio.

“Necesitamos la reactivación del comercio local, por eso hicimos presentaciones inclusive ante la Dirección de Migraciones, donde sostenemos que no tiene razón de ser el control migratorio aquí en la frontera seca, donde el visitante o aquel que llega a este lugar transpone la frontera por cualquier lado. Entonces, aquel que viene en plan de turismo de compra, diríamos, y quiere pasar por la aduana, se encuentran con enormes colas a veces y pérdida de tiempo que hace que opten por dejar el vehículo a la vera de la frontera y pasen caminando. Este es un caso único de frontera seca, que la gente entra y sale por cualquier lado. No precisamente por el paso internacional. El que quiere venir legalmente tiene enormes dificultades. Eso impide el crecimiento”.

Panorama desalentador

Aquino calificó el panorama como desalentador, y apuntó de forma directa hacia el impacto de las medidas económicas dispuestas por el Poder Ejecutivo Nacional. “La verdad es que directamente todas las medidas económicas nacionales son las que nos están agobiando", precisó.

“Creo que ya todos nos ajustamos los cinturones y cada vez nos ajustamos más y siempre las autoridades nacionales dicen que lo peor ya pasó, pero parece que lo peor aún no pasó", afirmó Aquino.

Caída del 85 % en las ventas

De su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Bernardo de Irigoyen Walter Feldman, advirtió sobre el cierre de negocios, la reducción de personal y la pérdida del flujo de compradores brasileños. También cuestionó los controles migratorios y reclamó medidas para recuperar la actividad económica.

“La crisis comercial que atraviesa la ciudad fronteriza de Bernardo de Irigoyen continúa profundizándose y ya impacta de lleno en la actividad económica de uno de los principales polos comerciales de frontera”, dijo Feldman. “Las ventas cayeron hasta un 85% en algunos rubros y decenas de locales cerraron sus puertas en los últimos meses”.

Feldman describió el panorama actual y sostuvo que la falta de turistas y compradores brasileños modificó completamente la dinámica económica que históricamente caracterizó a la localidad. “Hoy ves muchos vehículos estacionados, pero son simplemente vehículos de propietarios o empleados. Ya no hay flujo de turistas y se ve una enorme cantidad de locales vacíos que antes eran muy solicitados para supermercados, vinotecas o perfumerías”.

ciudad del este 34

“El aumento de precios en Argentina favoreció las compras del lado brasileño y remarcó que uno de los principales problemas es el funcionamiento de los controles migratorios en la frontera”.

Trámites engorrosos

Walter Feldman cuestionó los engorrosos trámites migratorios. “Los turistas brasileños se llevan una mala experiencia por los trámites engorrosos, las demoras y las filas. Muchos terminan utilizando pasos alternativos y eso perjudica a los comercios ubicados en esta zona, porque la gente cruza sin ingresar formalmente a Bernardo de Irigoyen”.

El dirigente empresarial sostuvo que los comerciantes que todavía permanecen abiertos debieron aplicar medidas de ajuste para sostener la actividad. “La mayoría son propietarios de los locales. Muchos recortaron personal, redujeron stock y empezaron a endeudarse con impuestos municipales, provinciales y nacionales para tratar de seguir funcionando”, señaló.

Feldman aseguró que la situación se arrastra desde hace casi dos años y advirtió que la preocupación crece por la falta de respuestas concretas. “No se ve una solución práctica y rápida para que esto cambie".

Invertir en Brasil

El presidente de la Cámara de Comercio de Bernardo de Irigoyen también indicó que algunos comerciantes comenzaron a vender bienes o invertir en Brasil ante las diferencias impositivas y económicas entre ambos países. “Muchos buscan hacer negocios del otro lado porque encuentran más facilidades fiscales y menos carga impositiva. Hay comerciantes que hoy sostienen sus negocios en Argentina con ingresos que generan en Brasil”.

Los rubros más afectados

Feldman sostuvo que los rubros comerciales más afectados, son los supermercados, estaciones de servicio, comercios de ropa y vinotecas. “Los supermercados fueron los que más sintieron el impacto y la baja de ventas”.

Reconoció que algunos pequeños comercios comenzaron a incorporar productos brasileños para intentar sostener precios competitivos. “Se buscan distintas maneras de aguantar hasta que esto cambie”, manifestó.

Sobre el nivel de cierre de negocios, Feldman indicó que solamente en la zona más cercana a la frontera se contabilizan unos 20 locales cerrados, “mientras que las ventas cayeron un 85% en el último año”.

“Hay miedo de invertir. Se frenaron construcciones y proyectos comerciales porque nadie sabe cómo puede seguir esta situación”, dijo.

Finalmente, el dirigente empresarial se refirió a la reciente visita de la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva a Bernardo de Irigoyen “lamento no haber podido plantear formalmente los reclamos del sector comercial fronterizo”.

“Queríamos presentar proyectos para agilizar el paso fronterizo o avanzar con una aduana más dinámica, donde no haya tantos trámites migratorios. Mucha gente deja de venir por las demoras y por las multas o controles que desconocen”, expresó.

Además, sostuvo que la situación afecta incluso a habitantes de ciudades brasileñas vecinas como Dionisio Cerqueira y Barracão, quienes, según dijo, dejaron de cruzar a la ciudad misionera debido a las complicaciones para ingresar.

Misioneros barren con todo

Marcos Muller propietario de un supermercado de Dionisio Cerqueira aseguró que la mayoría de sus ventas depende de compradores que llegan desde Bernardo de Irigoyen y que también hay misioneros que cruzan a trabajar.

brasil

El movimiento diario de argentinos que cruzan a Brasil para comprar y trabajar forma parte de la dinámica habitual en la frontera seca entre Bernardo de Irigoyen y Brasil, según describió el comerciante brasileño Marcos Muller, quien afirmó que la mayoría de sus clientes proviene del lado argentino. “El 90% de nuestros clientes son argentinos. Acá, en Dionisio, te diría que todas las ventas son a argentinos”.

“A los misioneros les conviene venir a Brasil. Es mucho mejor que del lado argentino, tanto por la calidad de los productos como por los precios”.

Otros rubros como muebles y productos para el hogar son preferencia por los misioneros. “En muebles, por ejemplo, acá tenemos muy buena calidad y buenos precios”, agregó.

Muller también confirmó que no solo hay circulación por consumo, sino por empleo. “Tengo empleados argentinos que viven del otro lado y cruzan a trabajar acá. Es lo normal en la frontera. Cuando no hay oportunidades allá, vienen para acá”.

Régimen impositivo diferencial

El reclamo por un régimen impositivo diferencial para Misiones toma fuerza con el respaldo del sector empresarial, que advierte sobre la urgencia de equilibrar las condiciones frente a Brasil y Paraguay. “Es un pedido que el sector privado viene haciendo desde hace muchos años”, sostuvo Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas.

La propuesta apunta a establecer beneficios fiscales que permitan a la provincia competir en un escenario en el que las diferencias de costos impactan de lleno en el comercio y la producción local.

El dirigente empresarial dirigió un reclamo al gobierno de Javier Milei y pidió bajar impuestos nacionales como el IVA, Ganancias y el impuesto al cheque, con el argumento de que Misiones necesita esas herramientas para sostener la competencia comercial con Brasil y Paraguay.

“Tenemos 900 kilómetros de fronteras con Brasil y Paraguay”, planteó frente a su tropa, en un regreso que utilizó para plantar bandera propia de cara al escenario electoral de 2027.

“Es un pedido que el sector privado viene haciendo desde hace muchos años”, sostuvo Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, al recordar que la iniciativa tuvo avances, pero también retrocesos. En un contexto de consumo retraído, remarcó que Misiones necesita “reglas especiales” para sostener su actividad económica y no quedar en desventaja frente a mercados externos más competitivos.

La particularidad de la provincia, explicó, es que no compite con otras ciudades argentinas, sino con países limítrofes. Por eso, insistió en que contar con herramientas que reduzcan costos resulta clave para salir a buscar nuevos clientes y dinamizar la economía. La propuesta, aseguran, no solo busca aliviar al sector productivo y comercial, sino también impulsar el desarrollo regional en una de las zonas más desafiantes del país.