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La desocupación no crece, pero se dispara la precarización laboral

La tasa de desocupación se mantuvo en 7,8% en el primer trimestre, pero el aumento de monotributistas y la informalidad revelan un mercado laboral en crisis.


A pesar de que la desocupación en el primer trimestre de 2026 no creció, los indicadores vinculados a la precarización dieron un salto y muestran un mercado laboral en franco deterioro a pesar de los esfuerzos del Gobierno por señalar lo contrario. Aunque se trata de uno de los últimos indicadores previos a la aplicación de la reforma laboral.

Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, la tasa de desocupación se ubicó en 7,8%, prácticamente sin cambios respecto al mismo período de 2025, cuando había alcanzado el 7,9%. Sin embargo, en términos absolutos, el número de personas desempleadas llegó a 1,765 millones, consolidando el incremento registrado desde fines de 2023.

Aunque en el último año se generaron alrededor de 328.000 puestos de trabajo, ese crecimiento fue acompañado por el ingreso de 342.000 personas adicionales a la población económicamente activa. Como resultado, la cantidad de desocupados aumentó en aproximadamente 14.000 personas respecto de un año atrás.

Monotributistas en aumento

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en su "Análisis de la situación del mercado de trabajo" destaca la modificación en la composición del empleo con la incorporación masiva de cuentapropistas de baja calificación. Según datos citados de la Secretaría de Trabajo, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se perdieron 216.321 empleos asalariados privados registrados, mientras que en el mismo período se incorporaron 165.542 monotributistas. Para los autores, esta dinámica refleja un reemplazo parcial del empleo formal por modalidades laborales independientes.

En tanto, durante el primer trimestre de 2026, la cantidad de ocupados con descuento jubilatorio cayó 2% en comparación con igual período del año anterior, mientras que los trabajadores sin aportes crecieron 5%. En términos de participación sobre la población total, los ocupados registrados representaron el 20%, mientras que los no registrados alcanzaron el 12,2%.

En línea con esa tendencia, la tasa de informalidad laboral llegó al 44,2%, el nivel más elevado de los últimos años según la serie presentada por CEPA. El indicador se ubicó 2,2 puntos porcentuales por encima del registrado en el primer trimestre de 2025 y 3,4 puntos por encima del observado en igual período de 2023.

El estudio también detectó un aumento de la presión sobre el mercado laboral. La población subocupada —aquella que trabaja menos de 35 horas semanales— creció 1,1 puntos porcentuales en términos interanuales, mientras que la cantidad total de personas que buscan empleo, ya sea porque están desocupadas, subocupadas o desean cambiar de trabajo, aumentó 3,5% respecto del primer trimestre del año pasado.

Por otra parte, las tasas de actividad y empleo registraron leves mejoras. La tasa de actividad alcanzó el 48,6% de la población total y la tasa de empleo se ubicó en 44,8%, ambas con un incremento de 0,3 puntos porcentuales frente a igual período de 2025.