Joaquín Llaver, socio de Arevanta: "Con el uso de drones buscamos solucionarle un poco la vida al productor"
El uso de drones en el agro es hoy un aliado clave para bajar costos. Desde Arevanta explican cuáles son prestaciones y las ventajas para los productores.
Joaquín Llaver (de buzo azul), Director de Operaciones de Arevanta, junto a su socio, Tomás Bekerman Olaiz , CEO de la compañía, y de lejos el dron en pleno vuelo.
El proyecto llevaba un tiempo en carpeta pero se lanzó formalmente hace apenas tres meses y ya está dando que hablar. Durante la reciente edición de Sitevinitech 2026 en mayo pasado, se realizó la presentación formal de Arevanta, una compañía de soluciones tecnológicas de drones aplicadas al agro.
Con base en la provincia de Mendoza, la compañía fue cofundada y está dirigida por dos jóvenes talentos, Tomás Bekerman Olaiz como CEO de Arevanta y Joaquín Llaver en calidad de Director de Operaciones (COO). La firma se presenta como un aliado clave para brindar soluciones aéreas para el agro, la minería y la ingeniería y busca consolidarse como referencia en la provincia de Mendoza, para luego expandir el negocio a otras provincias como Córdoba o San Luis.
-
Te puede interesar
Atroz: Ucrania mata muchos civiles de Rusia en un ataque nocturno
En diálogo con MDZ, Joaquín Llaver, licenciado en Administración de Empresas y con apenas 29 años, tiene clara la estrategia que llevó a la creación de esta compañía. "El objetivo que tenemos como empresa es solucionarle, por así decirlo, la vida al productor", señala y explica las ventajas del uso de drones en la actividad agropecuaria provincial, la rapidez del trabajo, la calidad de aplicación y los tiempos de la aplicación.
Llaver trabaja en el emprendimiento agrícola familiar, enfocado en la producción de alfalfa, considerada la “reina de las forrajeras” en Argentina, porque es la pastura destinada a alimentación animal de mayor expansión territorial y clave para la producción ganadera nacional. Las fincas familiares están ubicadas en los departamentos de Santa Rosa, Rivadavia y San Martín, en la zona este de la provincia. Ahora reparte su trabajo diario con Arevanta, esta nueva unidad de negocios, que es una empresa de servicios, con tecnología de punta.
-
Te puede interesar
Ucrania ataca Rusia con más de 200 drones en diversas regiones del país
- ¿Desde cuándo están trabajando en Arevanta con los drones?
- Hicimos la presentación oficial de la empresa en una feria muy grande que se realiza en Mendoza, que es la Sitevinitech, una de las ferias agrícolas más famosas de la provincia. Se realizó a mediados de mayo, hicimos la presentación oficial en la feria, y desde ahí empezamos a ofrecer servicio a los productores agrícolas.
- ¿Cómo surgió el proyecto y cómo tomaste la decisión de producir forraje y largarte a hacer esto de los drones?
- Soy licenciado en Administración de Empresas, en mi familia somos productores agrícolas desde hace varias décadas. Mientras estudiaba, yo ya trabajaba en la finca donde producimos alfalfa. Sobre los drones vi que había una necesidad de cubrir en la agricultura, más que nada, mendocina. Básicamente, el objetivo que tenemos como empresa es solucionarle un poco la vida al productor. La realidad es que la agricultura mendocina está pasando por un momento complicado.
- ¿Por qué es complicado, por el factor climático o cuestiones de mercado que hacen difícil hoy trabajar ahí?
- Lo que está pasando es que la rentabilidad en los cultivos, en general, es muy baja. Los costos de producción, cuando estamos hablando de ajo o viña están, por decirlo en criollo, palo a palo con la facturación. Con este servicio, buscamos facilitarle un poco la vida al productor.
- ¿Qué ventajas tiene el uso de drones y la llamada agricultura de precisión?
- Hay tres pilares fundamentales, en primer lugar, la rapidez de trabajo. Con los drones estamos cubriendo aproximadamente 8 hectáreas por hora, cuando con una pulverizadora terrestre se cubren 8 hectáreas por día. Entonces, la rapidez de trabajo que nos brinda un dron es muy alta en comparación a una pulverizadora terrestre.
Hay otro pilar también importante, que son los tiempos de aplicación. Es decir, entrar a trabajar cuando el cultivo realmente lo necesita, y no cuando el productor pueda. ¿Qué quiere decir esto? Si viene una lluvia y no hay piso para entrar a trabajar los cultivos porque tenés que entrar con el tractor, el dron te permite entrar, así llueva, esté mojado el piso.
- Además de la aplicación de fertilizantes o herbicidas tienen lo que es monitoreo de cultivos, ver cómo está y qué necesita ¿verdad?
- Sí, ofrecemos servicios de pulverización, dentro de ellos podemos aplicar herbicidas, fungicidas, fertilizantes foliares, bioestimulantes, y el dron tiene un tanque de líquido, que podemos sacar y poner un tanque para sólidos, con el que podemos aplicar fertilizantes granulados o incluso algunas semillas para siembra.
- ¿El granulado es urea, o algún otro tipo de fertilizante nitrogenado?
- Todo lo que sea perlado, grano, fertilizante sólido (urea, fósforo). También se puede hacer siembra de pasturas, por ejemplo una alfalfa se puede sembrar también con el dron.
- ¿No se necesita algún tipo de maquinaria, con el mismo dron se puede sembrar?
- Se siembra al voleo y no necesita sembradora. Otra de las ventajas es la calidad de aplicación. Con el dron podemos regular, según los objetivos que tenga el productor, la altura de aplicación, si es una pulverización líquida el tamaño de gotas, es decir, los micrones, la velocidad de aplicación, los interlineados de aplicación.
- Toda una tecnología para ver cómo hacer la aplicación, tanto sea en sólido como líquidos.
- Claro, por ejemplo, en el caso de sólidos, independientemente del granulado, la semilla que utilicemos. Podemos, por ejemplo, poner 25 kilos por hectárea, que queremos que aplique el dron y tira esos 25 kilos exactos por hectárea. La verdad, es muy útil la herramienta.
- ¿Han podido evaluar con esta tecnología cuánto se ahorra un productor?
- No hemos hecho la cuenta de cuánto se ahorra económicamente, pero sí tenemos claro que el objetivo de la empresa es solucionarle la vida del productor, el ahorro logístico y los dolores de cabeza. Nosotros llegamos al campo y el productor nos dice qué quiere aplicar, nos marca el lote y nosotros hacemos todo el trabajo. Se olvida de la mano de obra, de las roturas, de ir a buscar los fertilizantes, el agroquímico, nosotros hacemos todo el trabajo. Si bien tal vez los costos sean parecidos con el terrestre, hay un costo oculto que a la larga, cuando se empiezan a romper tractores, etcétera ahí sí se siente el ahorro.
- ¿Qué es lo que más valoran los productores?
- Hay muchos productores que trabajan en zonas bastante complicadas, lejos de agroquímicos, y también se les complica el tema de la gente. Actualmente, no hay muchos técnicos o nuevas generaciones que quieran trabajar en las fincas. El productor nos llama, nos dice qué quiere aplicar, tenemos un ingeniero agrónomo a cargo de la empresa que corrobora que eso que quiera aplicar el productor sea correcto, nosotros vamos, lo aplicamos y nos vamos. El productor no tiene que hacer absolutamente nada.
- A diferencia de la siembra de granos como maíz, soja o trigo, con el dron ustedes proponen una siembra genérica, que no va directo al surco. ¿Esto es aplicable a todos los cultivos?
- Si hablamos de siembra, está orientado a todo tipo de pasturas, ya sea alfalfa, avena, pero nada que sea por surco o una siembra liminal, como hace la sembradora. No se puede sembrar maíz, soja, girasol, pero sí los cultivos de pasturas y siempre al voleo.
- ¿Tienen drones propios?
- Tenemos drones propios, existen varios modelos de drones. Dentro de la marca DJI, dependiendo de la capacidad de los tanques de los drones, pueden ser Agras T-50, T-100, T-70, eso marca los litros del tanque y también modifica las baterías del dron.
El dron trae tres baterías de fábrica. Cada batería dura en el aire ocho minutos, y en ese tiempo estamos cubriendo dos hectáreas y media. El dron vuelve a la base, al home, cambiamos la batería y esa batería que estaba usando el dron, la ponemos a cargar. El tiempo de carga también es de ocho minutos, y al tener tres baterías el dron nunca para, sólo para rellenar el tanque, pero en el aire no para.
- ¿Cuántos drones tiene hoy Arevanta y qué inversión hicieron para arrancar el proyecto?
- Hoy en día tenemos cinco drones, tres DJI Agras T70, y dos T100.
- ¿Esto les permite trabajar al mismo momento en cinco campos distintos o los tienen que aplicar al mismo campo?
- Por la superficie de los campos o fincas de Mendoza, son unidades agrícolas pequeñas, a comparación de los cultivos extensivos, como son en Córdoba o San Luis. Con un dron en un día estás cubriendo perfectamente las necesidades de los productores. Hemos comprado cinco drones porque , a veces salen trabajos simultáneamente. Es para tener capacidad operativa. Básicamente, necesitás un piloto, un ayudante, el transporte y el dron. Ése es un equipo básico para ir a hacer servicio.
- ¿Cuánta gente trabaja hoy en la empresa?
- Tomás Bekerman y yo encargándonos de toda la parte operativa, tenemos dos chicas que se encargan de marketing, dos ingenieros agrónomos y tres pilotos.
- ¿Se puede decir que Arevanta es una empresa nueva y en crecimiento? Porque todos los productores miran la agricultura de precisión para bajar costos.
- Así es y temas de logística y operativos, más que nada. Los costos de aplicar en forma terrestre no es que sean más económicos pero el objetivo del dron es apuntar a los pilares que te dije, que es la rapidez del trabajo, la calidad de aplicación y los tiempos de la aplicación.
- ¿Cómo están avanzando en el monitoreo de cultivos?
- Es la parte más complicada, tenemos otro dron que es el DJI Mavic 3M, eso ya es agricultura de precisión y lo manejan los ingenieros agrónomos. Pero básicamente, te puedo contar que nosotros podemos mapear el campo con este dron chico (Mavic). Es un dron que recopila información, esa información la procesamos y obtenemos datos para una aplicación o datos.
- El DJI Mavic no aplica el fertilizante o lo que fuera, junta información.
- Claro, junta información. Por ejemplo, para hacer una aplicación selectiva -con un dron grande aplicar en algunas partes y en otras no- se necesita que el dron vaya volando y abra los aspersores por partes. Para que haga eso el dron tenemos que cargar esa información, previamente, tendríamos que haber mapeado y procesar esa información para ver dónde están los índices verdes donde se necesita más o menos fertilizante, es todo un proceso más agronómico.
- Claramente, acá es donde se ahorra plata porque se aplica el fertilizante sólo donde hace falta.
- Sí, no sólo fertilizantes, también herbicidas. A veces aparece maleza en un lote pero puede estar sectorizada, en una hectárea sí y en otra no. ¿Dónde se siente más? En campos más grandes, extensivos. Tal vez en media hectárea no se siente mucho ese ahorro pero con drones que están trabajando 300 hectáreas se siente ese ahorro, claramente.
- ¿Hasta qué superficie de lotes están trabajando?
- En promedio, las fincas de Mendoza son unidades de 30 hectáreas, a veces nos toca cubrir 100 hectáreas y otras veces nos tocan fincas de 10 hectáreas.
- ¿Están trabajando en otras provincias o solo en Mendoza?
- Por ahora queremos posicionarnos fuerte en Mendoza y ser una de las empresas referentes del sector, es cuestión de tiempo porque el equipo lo tenemos, somos muy profesionales, tenemos agrónomos muy buenos y somos serios para trabajar. Queremos posicionarnos en Mendoza primero y después ver la posibilidad de entrar en San Luis, que es uno de los mercados que, a mí personalmente, me atrae más que Mendoza.
- ¿Qué le ves a San Luis que te atrae particularmente?
- Volviendo a los pilares del dron, en cuanto a rapidez de trabajo, ya en San Luis las unidades pasan a ser campos de 300 hectáreas mínimo contra 30 en Mendoza. Uno de los pilares es la rapidez de trabajo, en San Luis eso es fundamental y lo aprecian muchísimo y valoran en cuánto terminas el trabajo.
Luego, el tiempo de aplicación, entras cuando el cultivo lo necesita y no cuando podamos. San Luis es una provincia donde llueve y el piso está permanentemente húmedo, el dron permite trabajar aunque no tengas piso. Por eso me atrae más, porque las funciones del dron están más apuntados en mi pensamiento particular a cultivos extensivos y a campos grandes, como los de Córdoba o San Luis. Pero también necesitamos en los cultivos intensivos una cierta calidad de trabajo, ahí entra el dron.
- ¿Falta crecer en tecnologías, más aparatos, más técnicos para poder dar este salto a San Luis o Córdoba?
- Creo que ya estamos preparados para dar el salto con el equipo que tenemos y 5 drones y si fuera necesario, podríamos incorporar más. Pero tenemos que darle tiempo. Todos en la empresa son mendocinos, queremos ser la empresa referente del sector y después abrir las puertas a San Luis, que estamos a 250 kilómetros y ser ya referente de San Luis.