El mercado inmobiliario atraviesa “su peor año en décadas”

El Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza asegura que el sector vivió un primer semestre dramático en lo que hace a compraventa. El “veranito financiero” de las últimas semanas, sin embargo, reactivó las consultas.

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los corredores esperan que la calma reactive las operaciones.

El mercado inmobiliario atraviesa su peor año en décadas por un cóctel de incertidumbre política, volatilidad cambiaria y, sobre todo, tasas siderales que mantienen ahorros en plazo fijo, según lo señalan desde el Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios.

“El primer semestre fue muy malo; inédito en las últimas décadas... es más, ni siquiera el 2001 fue tan malo como el 2019”, admite a MDZ el titular del Colegio, Estanislao Puelles Milan. El empresario inmobiliario dice no haber visto algo similar en los 25 años que lleva en el medio y que otros con aún más décadas en el negocio, tampoco.

Estanislao Puelles Milán, presidente del colegio de corredores públicos inmobiliarios de mendoza.

“En 2001 hubo una crisis tremenda, pero el merado inmobiliario no sufrió tanto porque los precios de los inmuebles bajaron mucho; eso hizo que aparecieran muchas oportunidades y el mercado se moviera”, recuerda. En esto impactó, además, el hecho de que la compraventa de inmuebles era una de las pocas herramientas para sortear el “corralito” financiero dispuesto en medio de la crisis.

Oferta y demanda, desencontradas

¿Por qué el mercado ha vivido un primer semestre para el olvido? “La oferta y la demanda no se encuentran porque las propiedades no han bajado lo suficiente”, explica Puelles Milan, y agrega que, ante la incertidumbre inflacionaria, muchos propietarios prefieren no desprenderse del capital y apostar al alquiler hasta que el panorama sea más claro.

Según el especialista, en el último año las propiedades en general han bajado “entre un 15% y un 20% en dólares”, pero esto no ha alcanzado para reactivar las ventas.

En esto influye la volatilidad del billete estadounidense pero, por sobre todo, las altísimas tasas que pagan los bancos por los depósitos a plazo, explica el corredor. “Hoy muchos prefieren tener el dinero en el banco antes que apostar al mercado inmobliario o una inversión productiva”, reconoce.

A lardo plazo, sin embargo, asegura que el negocio del ladrillo seguirá siendo atractivo como siempre lo ha sido. “Las propiedades terminan de acomodar su valor en dólares, por lo que hay un resguardo de la inversión, más allá de la escasa rentabilidad que brindan hoy los alquileres”, explica.

Deudores UVA, también en crisis

El ajuste de las cuotas de créditos hipotecarios en UVA por inflación y no por evolución de salarios mantiene con el agua al cuello a miles de familias en todo el país. Muchos tomadores de préstamos que comenzaron con cuotas iniciales por debajo del alquiler hoy afrontan pagos mensuales que equiparan la renta y hasta la superan con creces en algunos casos.

Ante esta situación el Gobierno nacional anunció el lunes un plan de subsidios para ayudar a los adjudicatarios cuanto el ajuste por inflación se dispare en más de 10 puntos por sobre el índice de salarios.

“Lo que han aumentado las cuotas –es importante esto para que la gente sepa dónde está parada- condice con el alquiler en un 80% de los casos”, señala el titular del CCPIM. “Cuando salieron los UVA era tan extraordinaria la oportunidad de tomar el préstamo que la cuota era el 70% del precio del alquiler que se debería haber pagado por la propiedad”, recuerda y grafica: ”Un dpto. de $8.000 pesos mensuales se pagaba a $5.000”.

“Ahora de $5.000 se le fue a $9.500, pero es lo que cuesta el alquiler de ese departamento hoy; salvo excepciones, las cuotas están en casi a la par con el valor del inmueble”, considera.

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