Dólar, tasas y algo más: las cinco variables económicas que hay que seguir a partir del lunes 27
Pasada la contienda electoral todas las miradas apuntarán al dólar y el frente externo, con la vista puesta en los ajustes necesarios en el programa económico.
En el último mes, en medio de la corrida contra el peso, el apoyo del presidente Donald Trump fue decisivo para contener la presión cambiaria.
Cuenta de X @OPRArgentinaMás allá del resultado de las elecciones legislativas de este domingo, desde el lunes para los argentinos empieza otro partido. El segundo tiempo de la gestión de Javier Milei tendrá al programa económico en el eje de las miradas, a partir del estrés financiero y el dólar de los últimos meses, pero que reflejan algunas debilidades en el frente financiero.
La short list de variables a seguir incluye la evolución del dólar, tasas de interés, reservas, el apoyo de Estados Unidos y la relación con el FMI. Aquí el detalle de cada una de ellas.
Dólar
La variación del dólar es una variable clave para la continuidad de la estrategia oficial de bajar la inflación. Con el dólar calmo, el sendero de desaceleración de la inflación podría continuar. Pero hay que ver con qué régimen cambiario y si siguen las bandas de flotación o se pasa a la libre flotación, el objetivo último del equipo económico.
En este contexto, no hay que olvidar que desde que el equipo económico decidió abrir el cepo para individuos el 11 de abril pasado, el dólar oficial mayorista acumula una suba de $408, un incremento de 37,8%.
En cuanto al dólar blue, otra de las cotizaciones seguidas por los actores económicos y hasta por el ciudadano común, registró una suba de apenas 135 pesos, pero vale recordar que desde los $1.375 que marcaba el 11 de abril, el blue llegó a bajar hasta $1.160 el 14 de mayo, y desde ahí, no para de subir hasta quedar en $1.510 en la previa a los comicios, luego de haber trepado hasta 1.545 la semana previa.
Tasa de interés
La segunda variable a monitorear es la evolución de la tasa de interés. El Gobierno es partidario de tener tasas reales positivas, es decir, por encima de la inflación, como forma de incentivar el ahorro en pesos y así quitar presión sobre el mercado cambiario.
Sin embargo, en los últimos meses la tasa de política monetaria del Banco Central superó el 70% anual y en Money Market, la tasa a un día llegó a estar en 1%. Imposible financiarse de ese modo, ni para las personas ni mucho menos para las empresas, que en este escenario congelaron, casi invariablemente, sus planes de inversión.
Acumulación de reservas
Uno de los temas que puso nerviosos a los inversores durante la campaña electoral, con un correlato en el recalentamiento del mercado cambiario, fueron las dudas sobre la capacidad del Tesoro de afrontar el pago de vencimientos de la deuda. El 9 de enero próximo vencerán unos 4.300 millones de dólares, y el Gobierno por el momento sólo tiene una parte, unos US$1.500 millones. El resto saldría del swap por US$20.000 millones que autorizó Estados Unidos, según dijo el propio presidente Javier Milei.
Lo que está detrás de esto es la tercera variable a monitorear: la acumulación de reservas en el Banco Central, tal cual le pide al Gobierno desde comienzos de año el Fondo Monetario Internacional. Argentina ya incumplió la meta de acumular 4.800 millones de dólares para junio, y logró una postergación hasta fin de año, acordando un cambio en la modalidad de contabilización, pasando de trimestral a anual. Llegado casi el último bimestre del año, el panorama se pone más complejo.
Acuerdo con el FMI
Otro dato que hay que seguir tras las elecciones es la relación con el FMI y el cumplimiento del acuerdo. Hasta acá hubo acompañamiento y "comprensión" del organismo ante el Gobierno por las turbulencias del mercado cambiario debido a las elecciones, aunque en verdad eso arrancó con el desarme de las LEFI (Letras Fiscal de Liquidez) en julio pasado y a partir de ahí todo fue parche sobre parche, para tratar de contener la correntada.
Pero lo pueda desembolsar adicionalmente el Fondo este año, no mueve la aguja. De los US$20.000 millones acordados como parte del acuerdo alcanzado en abril, antes de abrir el cepo a los individuos, el organismo giró casi inmediatamente US$12.000 millones. Sirvieron para engrosar las reservas brutas pero no se usaron para intervenir en el mercado de cambios y por tanto, fueron inocuos para parar la corrida de estos últimos meses.
Los primeros días de agosto se aprobó un nuevo giro de US$ 2.000 millones, por lo que según las estimación inicial, faltarían sólo US$ 1.000 millones a desembolsar en 2025, para completar los 15.000 millones fijados para este año. Los US$ 5.000 millones restantes serán enviados en 2026.
El apoyo de Estados Unidos
La última variable no es cuantitativa sino más bien política. Tienen que ver con la continuidad de la intervención del Tesoro de Estados Unidos comprando pesos en el mercado local y la formalización del swap ya acordado por US$ 20.000 millones.
El presidente de Estados Unidos ya dijo que el apoyo, por cierto contundente y multimillonario, es para apuntalar a Javier Milei, pero que, si éste no continúa en la gestión, reconsideraría el acompañamiento.

