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ARCA está reforzando los embargos y apunta a contribuyentes con deuda fiscal

ARCA confirmó que volvieron los embargos y están en la mira aquellos clientes de contribuyentes con deuda fiscal.


La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) intensificó en las últimas semanas sus acciones de cobro judicial mediante un mecanismo que permite embargar pagos directamente en manos de los clientes de contribuyentes con deudas tributarias. La medida, aplicada en el marco de juicios de ejecución fiscal, busca acelerar la recuperación de obligaciones impagas.

Según especialistas en materia fiscal, el organismo está promoviendo embargos sobre créditos comerciales pendientes de cobro, una estrategia que amplía el alcance de las tradicionales medidas cautelares sobre cuentas bancarias y activos financieros.

Cómo funciona el mecanismo de ARCA

El procedimiento se activa cuando existe una deuda fiscal exigible y ARCA inicia un juicio de ejecución fiscal. En ese contexto, el organismo puede solicitar al juzgado la emisión de mandamientos dirigidos a clientes, contratistas u otros terceros que mantengan obligaciones de pago con el contribuyente deudor.

Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA)

Una vez notificados, estos terceros deben informar si mantienen deudas comerciales con el contribuyente alcanzado. En caso afirmativo, quedan obligados a retener los importes indicados en la orden judicial y depositarlos en una cuenta judicial, hasta cubrir el monto reclamado.

De esta manera, los fondos son interceptados antes de ingresar a las cuentas del contribuyente, afectando directamente su circuito de cobranzas.

La medida puede tener consecuencias significativas para las empresas que dependen de ingresos constantes para sostener su operatoria diaria. A diferencia de los embargos bancarios tradicionales, que recaen sobre dinero ya acreditado, esta modalidad bloquea ingresos futuros vinculados a facturas, honorarios, alquileres, certificados de obra, comisiones y otras acreencias comerciales.

Los clientes alcanzados por estas órdenes judiciales deben cumplir estrictamente con las instrucciones impartidas por el juzgado. Si existen pagos pendientes, no pueden abonarlos directamente al proveedor o prestador de servicios por la suma embargada.