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Crisis de la indumentaria: empresarios textiles reclaman una reunión con Luis Caputo

La situación de la industria nacional es crítica, no se ven signos de repunte. Sumado a ello, el Gobierno insiste con medidas de apertura que van en contra de la competitividad.
Empresarios textiles advierten que la baja de retenciones a indumentaria, calzado y telas podría provocar la pérdida de 50.000 puestos de trabajo Foto: Shutterstock
Empresarios textiles advierten que la baja de retenciones a indumentaria, calzado y telas podría provocar la pérdida de 50.000 puestos de trabajo Foto: Shutterstock

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la semana pasada que se concretará una medida para flexibilizar la importación de indumentaria. La baja de aranceles se haría oficial por medio de un decreto, aseguró el funcionario. Las respuestas de los empresarios del sector textil no tardaron en llegar y aseguraron que esta medida podría causar la pérdida de 50.000 puestos de trabajo.

En este contexto de incertidumbre, catorce cámaras textiles, la Unión Industrial Argentina (UIA) y sindicatos del rubro elevaron un comunicado solicitando una reunión con el titular de Hacienda y enumeraron una serie de motivos para explicar por qué la decisión del Gobierno no tendrá la efectividad que espera sobre los precios. 

La advertencia sobre las consecuencias que podría generar la disminución de los gravámenes a la importación de indumentaria, telas y calzado recorrió los medios de comunicación junto con la  aclaración sobre el mínimo impacto que tendrá esta iniciativa en la medición de la inflación; el principal fundamento de la decisión del Gobierno.

Avisos de la industria textil

"Los altos precios en Argentina obedecen a factores estructurales. Reducir aranceles sin atacar estas problemáticas generará un impacto negativo en la industria nacional sin asegurar una baja real en los precios de venta", remarcaron los referentes del sector en un comunicado.

Otra de las alertas que se encienden, según los empresarios y gremialistas, es la posibilidad de fomentar la competencia desleal que se podría provocar con el ingreso en el mercado de prendas importadas proveniente de países que operan con estándares laborales y ambientales significativamente inferiores. 

También le recordaron a las autoridades que Argentina forma parte del Mercosur e hicieron hincapié en la necesidad de consultar al resto de los miembros del bloque antes de avanzar con reformas en los aranceles. Incluso señalaron como otra dificultad al comercio ilegal y el contrabando. 

Una vez más surge el reclamo por la falta de competitividad y los industriales de la tela y el calzado remarcan que se trata de un problema estructural. Entre los principales motivos de la situación señalan: la elevada presión impositiva, los altos costos logísticos y financieros, y la apreciación del dólar en términos locales. 

"Una decisión de este tipo debería haber sido debatida con el sector privado. Ninguna de las entidades firmantes, ni empresariales, ni sindicales, fue consultada. Es imprescindible articular un trabajo conjunto entre la industria textil, el sector público nacional y las provincias para diseñar políticas que impulsen el crecimiento del sector y el desarrollo de toda la cadena de valor", manifestaron.

La apertura del mercado debería ir acompañada por una política industrial que les permita hacer frente a la llegada de manufacturas producidas en mejores condiciones, entienden los firmantes del comunicado. "Bajar aranceles sin medidas complementarias generará un impacto negativo en la producción nacional y el empleo", sostuvieron para cerrar.