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La agenda caliente que la Unión Industrial Argentina le planteó al Gobierno para reactivar las pymes

La Unión Industrial Argentina presentó a Luis Caputo un plan clave para reactivar las pymes y el sector productivo.

Martin Rappallini, titular de la UIA

Martin Rappallini, titular de la UIA

La cúpula de la Unión Industrial Argentina cerró este martes una reunión clave con el ministro de Economía, Luis Caputo, en la que puso sobre la mesa un paquete de propuestas para reactivar a los sectores que todavía no levantan cabeza y para descomprimir el cuadro financiero de las pymes.

El encuentro, que también incluyó al secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, terminó sin anuncios concretos, pero con un acuerdo que la entidad fabril celebra: una nueva mesa técnica de trabajo y un segundo cara a cara con el ministro dentro de los próximos 60 días.

Fue el tercer encuentro entre Caputo y la UIA en los últimos seis meses, una frecuencia que la entidad lee como una señal de que el canal con Hacienda quedó formalmente abierto. La comitiva estuvo encabezada por el presidente de la entidad, Martín Rappallini, acompañado por David Uriburu, Rodrigo Pérez Graziano, Luis Tendlarz y Eduardo Nougués.

El diagnóstico de los industriales

El diagnóstico de la industria fue claro: hay actividades que no terminan de despegar, y esa demora golpea con más fuerza a las pymes, que son las que menos espalda tienen para aguantar.

A eso se le suman las distorsiones que persisten en cuatro frentes: tributario, financiero, logístico y laboral. Para los industriales, atacar lo que en la jerga llaman "costo argentino" es una condición necesaria para que las empresas que compiten contra productos importados puedan sostener inversión, empleo y crecimiento en igualdad de condiciones.

Un dato que la UIA llevó al Palacio de Hacienda grafica el esfuerzo de adaptación del sector: entre enero de 2024 y marzo de 2026, los precios de los productos industriales subieron 134,6%, muy por debajo del 221,5% que acumuló el índice de precios al consumidor en el mismo período.

Qué pidieron los industriales: oxígeno financiero y baja de impuestos. La parte propositiva del encuentro se ordenó en torno a tres ejes.

El primero, alivio financiero inmediato para las pymes y las economías regionales. La entidad pidió:

  • Suspensión de embargos y ejecuciones fiscales.
  • Ampliación de las herramientas que permiten reducir contribuciones patronales a los sectores en crisis.
  • Postergación del pago de contribuciones patronales para las economías regionales, golpeadas por la coyuntura.

El segundo eje fue tributario. La UIA planteó la necesidad de avanzar en una reducción gradual de impuestos, atada al ordenamiento fiscal, la mejora en la recaudación y el crecimiento de la economía. Ahí apareció una idea de fondo: relanzar un nuevo consenso fiscal entre Nación, provincias y municipios, que permita bajar la carga impositiva sobre la industria sin licuar las cuentas de los tres niveles del Estado.

El tercero, financiamiento productivo, con foco en las pymes, que siguen siendo las que más sufren para acceder al crédito y, cuando lo consiguen, a tasas que muchas veces vuelven inviable cualquier proyecto.

Nuevo cara a cara en dos meses

El encuentro no terminó con anuncios, pero sí con un cronograma. Las partes acordaron continuar el trabajo técnico con el equipo que conduce Lavigne y volver a juntarse con Caputo dentro de los próximos 60 días para hacer balance: revisar cómo evolucionó la actividad, qué pasos se dieron de la agenda planteada y qué temas quedan pendientes.

El detalle no es menor. La UIA viene reclamando previsibilidad en la interlocución con el Gobierno, y la apertura de un canal estable con plazos concretos es leída como un avance, más allá de que las medidas de fondo todavía no estén sobre la mesa.

La actividad de la jornada se completó en la sede de la UIA, con la reunión de Junta Directiva donde se compartió el detalle de lo conversado con Caputo y Lavigne. Allí, las cámaras sectoriales y territoriales tomaron contacto de primera mano con la estrategia que viene desplegando la conducción de la entidad.

En el mismo encuentro se anunció un cambio en una de las instituciones más vinculadas al universo fabril: Pablo Dragún asumirá como nuevo director ejecutivo de la Fundación Observatorio PyME. Dragún venía desempeñándose como director del Centro de Estudios de la UIA (CEU) y de Relaciones Internacionales de la entidad.

La Fundación Observatorio PyME es una organización sin fines de lucro con casi tres décadas de trayectoria, dedicada a la investigación aplicada sobre el sector y al diseño de políticas públicas para el desarrollo productivo.

El desembarco de Dragún apunta a aceitar la articulación entre el Observatorio y la UIA, dos instituciones que comparten agenda y diagnósticos sobre el rol de las pymes en la economía argentina.