Reclamo de prestadores de salud: aseguran que sus precios corren de atrás a la inflación
A pesar de que existen varios datos que dan cuenta de la recuperación de la economía, este repunte no se da de forma homogénea sobre todos los sectores. Un ejemplo de que la crisis aún golpea a ciertos rubros es la situación que están atravesando las empresas prestadoras de salud.
El momento apremiante se dio a conocer a través de un informe presentado por Asociación de Clínicas Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (ADECRA) y la Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento Ambulatorio (CEDIM) bajo el título “Para entender la crisis de los prestadores médicos privados”.
El análisis de estas organizaciones sostiene que los precios que cobran estas sociedades encargadas de suministrar servicios de salud no se actualizaron al mismo ritmo que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica todos los meses el Indec.
Desde la asociación que agrupa a más de 420 entidades privadas hablan de una situación de fragilidad patrimonial de las instituciones y hacen hincapié en las dificultades a las que se enfrentan para mantener su sustentabilidad económica a largo plazo. Según su estimación existe un retraso considerable de las tarifas, si se lo compara con el avance de la inflación de los últimos años.
“Desde la pandemia, las instituciones vienen sufriendo una severa restricción de recursos. Sufrieron congelamientos de precios, caída en la ocupación y distorsiones impositivas, laborales y regulatorias”, plantea el trabajo.
Evolución de precios
Las entidades justificaron su posición con el desarrollo de datos que muestran cómo la fluctuación de la inflación a partir de 2020 y hasta el 2024 inclusive, dejaron un saldo negativo para las arcas de estas empresas. Con referencia al primer año de Covid sostuvieron: “El IPC se desaceleró frente al confinamiento por pandemia, los módulos prestacionales se desaceleraron más aún ante el congelamiento de los aranceles”.
En su recorrido por la evolución de precios en comparación con el incremento de los costos de vida, señalaron que durante la segunda ola del virus que afectó a la población mundial la inflación general tuvo una tendencia alcista nuevamente. A partir de abril de 2022, la salud privada acompañó a los aumentos.
Desde las entidades aseguraron que el período de equilibrio se cortó a partir de abril de 2023 debido a una suba importante de los porcentajes de inflación vía IPC, que dejó atrás a los valores que se obtenían en los diversos módulos de prestación de salud.
ADECRA y CEDIM reconocieron que hubo un tramo de 2024 en el cual la comparación entre precios e inflación les dio un saldo positivo, si se toma como referencia el punto de partida en 2020. Pero a pesar de este dato, insistieron sobre las pérdidas que tuvieron las empresas, ya que la carrera a lo largo de estos años fue “desigual”.
“El resultado positivo es el que permite la supervivencia, pero no la sustentabilidad de largo plazo, que se logra no sólo con la entrada de dinero, sino también con los derechos de cobro, y no solo con los flujos de gasto, sino además con las obligaciones de pago que todavía no se efectivizaron”, remarcaron.