Más aumentos, menos subsidios: cómo impacta el plan del Gobierno sobre las tarifas
El Gobierno de Javier Milei intensifica su plan en la búsqueda de un equilibrio fiscal y sigue aplicando la motosierra, pero con la precaución de no afectar la desaceleración de la inflación. La misión que encabeza el ministro de economía, Luis Caputo, implica un juego de malabarismo entre el recorte de la subvención estatal a la energía y la necesidad de no generar un incremento en las tarifas que afecten la medición de precios.
Planteado el escenario de esta manera, se oficializaron medidas que afectarán directamente a las boletas tanto de luz como del gas. Por un lado se autorizó un aumento que será del 1,5% para la electricidad y del 1,6% para el GNL. En paralelo, el Ejecutivo decidió limitar los subsidios para la prestación de estos servicios que recaerá sobre 9,5 millones de hogares de medios y bajos recursos.
Frente a la necesidad de continuar con su proyecto de sincerar los esquemas tarifarios se encuentra el Índice de Precios al Consumidor. Para la gestión libertaria es fundamental mantener la tendencia de desaceleración de la inflación, debido a que tiene en vista las elecciones legislativas.
Esta circunstancia motivó la implementación de otra medida de peso: un límite del 2% en el porcentaje de actualización mensual. De esta manera, los aumentos no podrán superar esta cifra en los próximos meses. Cabe recordar que en enero las subas fueron de 1,6% para la luz y del 1,8% en los resúmenes del gas.
Las decisiones del presidente Javier Milei y del ministro Luis Caputo se concretaron este viernes por medio de la publicación en el Boletín Oficial de diversas resoluciones emitidas por la Secretaría de Energía, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad y el Ente Nacional Regulador del Gas.
La rebaja del subsidio que recae sobre el consumo de energía eléctrica implica una reducción del beneficio que, a partir de febrero el beneficio será del 65% para los hogares con ingresos bajos (N 2) y del 50% para aquellos que se enmarcan en un nivel medio (N 3). Los usuarios que se estiman en una posición alta afrontan el precio pleno de los costos del servicio.
De los datos publicados por el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) los afectados por esta medida serían 9,5 millones de usuarios de energía eléctrica. Estos consumidores se agrupan entre 6,3 millones para el nivel N 2 y 3,2 millones dentro del N 3. Alrededor de 800.000 beneficiarios dejarán de percibir la ayuda.
El plan de la energía
Desde el organismo que lidera María Tettamanti, se pretende poner en marcha un nuevo esquema de subsidios a partir de mediados de 2025. La premisa es la de simplificar el cuadro actual y que se implemente una distinción simple entre quienes son beneficiados y quienes no lo son; algo similar a lo que se llevó adelante durante el gobierno de Mauricio Macri.
En el mismo sentido de intensificar el camino hacia el sinceramiento de tarifas se ubicó una de las metas que reclama el Fondo Monetario Internacional (FMI) que pide una mejora en la progresividad de la reducción de las subvenciones. Por su parte, es válido señalar que el proyecto de Presupuesto 2025 preveía un recorte equivalente a los US$3.000 millones.
Otro punto de trabajo del Gobierno de Javier Milei para el sinceramiento de las tarifas de servicios es la actualización de los precios que cobran tanto las empresas medidas al transporte como las que distribuyen la energía a los hogares. Bajo esta premisa convocó a una nueva audiencia pública con la finalidad de discutir el nuevo cuadro tarifario que recaerá sobre el servicio que prestan Edenor y Edesur.
La decisión de la gestión libertaria se materializó el miércoles pasado por medio de la publicación en el Boletín Oficial de la Resolución 79/2025 emitida por Ente Nacional de Regulación de la Electricidad (ENRE). La dependencia estatal intervenida por Osvaldo Rolando citó a quienes quieran participar de la reunión para el 27 de febrero a las 8:30.
En este encuentro virtual se discutirán las propuestas tarifarias que presenten las empresas encargadas de la distribución minorista de electricidad. Los resultados que arroje este debate tendrán impacto sobre las boletas que lleguen a los usuarios a partir del próximo trimestre y perseguirán la finalidad de sincerar los precios que se abonan por la prestación del servicio y fomentar la inversión en el sistema.