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Bolsillos flacos: la venta de nafta premium fue la menor en 10 años

El dato es peor incluso que hace cinco años, cuando el parque automotor tenía 1,5 millones de vehículos menos. La desregulación del mercado que hizo el gobierno de Javier Milei cambió el escenario.

Los datos son muy contundentes y no dejan lugar a dudas. En 2024 se vendió el menor volumen de nafta Premium en una década, un dato que sólo fue superado por el año 2020, atravesado por la pandemia de Covid-19 y en el que gran parte de las actividades económicas estaban paralizadas.

En comparación al pico de consumo de nafta de 98 Ron, que tuvo lugar en 2017, la caída el año pasado fue de 22,55%, mientras que en relación a 2023 la baja fue de 20%.

Así lo reveló este jueves el portal especializado Surtidores.com.ar, destacando que "éste fenómeno se inscribe en un contexto económico marcado por  aumentos de precios que han transformado los hábitos de consumo de los argentinos".

Un punto a tener en cuenta es que en 2024, el costo de los combustibles creció 100 por ciento en promedio. Es un guarismo inferior al índice de inflación acumulado del 112 por ciento en once meses, según el Indec, pero que llevó a los automovilistas a evaluar opciones para bajar el costo de transporte en su propio vehículo. 

“La nafta se convirtió en un producto de primera necesidad para la población, y esta percepción llevó a los consumidores a priorizar precios más accesibles y marcas económicas, al igual que sucede en supermercados con los alimentos y la indumentaria”, explicó Antonio Rossi, analista de temas energéticos, en diálogo con surtidores.com.ar.

Pero tal vez la principal razón que explica la baja en la demanda de nafta Premium se el deterioro del poder adquisitivo de los salarios e ingresos de las personas, lo que llevó a los recortes en los gastos familiares. Así, muchos conductores han optado por disminuir el uso de sus vehículos particulares y recurrir al transporte público como una medida de ahorro, impulsando una baja en el consumo de combustibles.

Desde que se liberaron los precios de los combustibles tras dos años de surtidores congelados, la mayoría de los automovilistas ha dejado de lado las opciones Premium, inclinándose por las versiones más económicas", explica Surtidores. Un dato curioso es que se observa una caída en la venta de nafta Premium el año pasado, incluso si se compara el dato con 2019, cuando el parque automotor nacional tenía 1,5 millones de vehículos menos.

Desde el sector estacionero alertaron que la caída de la demanda "afecta considerablemente a las Estaciones de Servicio", ya que representa un ingreso relevante, considerando que su rentabilidad es superior a la de los productos tradicionales. “Es una pérdida considerable para nuestro negocio”, admitieron empresarios del sector, mostrando honda preocupación por el efecto sobre sus ingresos.