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Inflación, FMI, dólar y Presupuesto: póker de ases de una semana clave

La relativa calma del mercado cambiario y la buena recepción del dólar-soja no logra despejar la agenda del ministro de Economía Sergio Massa, quien esta semana tendrá que jugar varias "finales", determinantes para la continuidad de su gestión.

El ministro de Economía, Sergio Massa, sigue intentando apagar el incendio de las cuentas públicas y encaminar una situación que hasta hace un mes amenazaba con desbarrancar y que esta última semana comenzó dar algunas señales de estabilidad.

La gira del ministro por Estados Unidos, en la que se entrevistó con funcionarios de alto rango del Tesoro norteamericano, mantuvo encuentros cara a cara con representantes de una treintena de compañías multinacionales con intereses e inversiones en el país, e incluyó una visita a Houston, el corazón de la industria petrolera de Estados Unidos en el Golfo de México, tendrá este lunes su plato fuerte a poco de que Massa y su comitiva se suban al avión de regreso a la Argentina. 

Por la mañana, el ministro tendrá su primera reunión bilateral con Kristalina Georgieva, la directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde intentará lograr un "paraguas político" a los trazos gruesos que los integrantes del equipo económico, encabezado por el secretario de Programación Económica, Gabriel Rubinstein; y Leonardo Madcur, el jefe de Asesores del ministerio, mantuvieron con el staff del Fondo el pasado martes, capitaneados por el venezolano Luis Cubeddu, jefe de la misión del FMI para Argentina. 

Gabriel Rubinstein tiene a su cargo la faz técnica de una gestión en la que Massa, es el encargado de la conducción política.

La clave para entender la importancia del encuentro Massa-Georgieva es que a fin de mes llegará al país el equipo del organismo multilateral que auditará las cuentas de Argentina, y pondrá la lupa en el cumplimiento del cronograma de reducción del déficit fiscal, que este año debe llegar como máximo a 2,5% del PIB, y en el esquema de acumulación de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

El FMI y el dólar-soja

Según el acuerdo de Facilidades Extendidas, alcanzado el 25 de marzo con el FMI, el BCRA debe sumar al menos US$5.800 millones hasta fin de año. Se descuenta que es una meta de casi imposible cumplimiento, teniendo en cuenta que hasta comienzos de septiembre la autoridad monetaria, el Banco Central lejos de comprar dólares, todos los días resignaba divisas para intentar contener la sangría de dólares.

El panorama cambió a partir de la implementación del dólar-soja, un incentivo a los exportadores del grano y derivados para que liquiden sus tenencias a un tipo de cambio de $200 por unidad. La respuesta de los sojeros fue inmediata, al punto que en apenas una semana se liquidaron más de 4 millones de toneladas por US$1.660 millones.

En este escenario de mayor oferta el BCRA acumula desde principios de septiembre compras por algo más de US$1.000 millones, un cambio de tendencia notable. La expectativa está puesta ahora en cómo sigue esta semana la tendencia. Las condiciones del dólar-soja están vigentes hasta el 30 de septiembre y hasta el momento no hay indicios de que se prorrogue la medida en octubre.

El panorama cambió a partir de la implementación del dólar-soja, un incentivo a los exportadores para que liquiden sus tenencias a un tipo de cambio de $200 por unidad. La respuesta de los sojeros fue inmediata, al punto que en apenas una semana se liquidaron más de 4 millones de toneladas por US$ 1660 millones.

Lo que sí generó el dólar-soja son pedidos de medidas similares para otras actividades, que se sienten "discriminados". Así, esta semana se pidieron tipos de cambio diferenciales para exportaciones de las pymes, de productores lácteos, de cerdos y está latente un reclamo similar de productores y exportadores de maíz y trigo. El Gobierno no está dispuesto a convalidar subas sectoriales del tipo de cambio, por el costo fiscal que tendría.

La contracara de la mayor liquidación de divisas fue la baja del dólar blue esta semana, que terminó el viernes pasado con una cotización de $274, aunque no sin cierta volatilidad.

Inflación, la bestia negra

La semana estará atravesada también un dato que el mercado espera con ansiedad. El miércoles 14 el Indec difundirá el índice de precios al consumidor (IPC) de agosto, que según estimaciones privadas se ubicará por encima del 6,5%. Es una desaceleración del ritmo inflacionario que en julio marcó un pico de 7,4%, el mayor nivel en 20 años, pero mantiene en niveles muy elevados el "pac-man" de la inflación sobre los ingresos.

A caballo de este dato, el viernes el Banco Central difundió también el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), indicando que las consultoras que suelen estar más cerca en sus proyecciones (Top-10) consideran que este año la inflación llegará a 99,4%, un escenario que ni el más pesimista de los argentinos imaginaba a principios de año. 

Éste es hoy el mayor desafío de la gestión Massa, mucho más sin un plan antiinflacionario específico, con subas de tarifas de luz, y gas que se aplicarán desde este mes y desde noviembre en el caso del agua. Y con tironeos en el frente sindical para revisar las paritariasque en su mayoría cerraron en torno al 60%, muy lejos de la inflación real.

Presupuesto y elecciones

En este cuadro de situación, este jueves 15 y según marca la ley, el Poder Ejecutivo debe enviar al Congreso el proyecto de Presupuesto 2023. Aún no hay precisiones sobre los variables clave, como inflación esperada, tipo de cambio promedio, nivel de déficit fiscal, estimación de ingresos y de gastos.

Sí, se sabe que Sergio Massa quiere cumplir a rajatabla con el acuerdo con el FMI, que estipula una baja del déficit fiscal, y para eso hay que recortar el gasto. Las partidas de obra pública tienen todos los "números" para el recorte, pero acá la política también juega, mucho más en un año electoral.

Habrá que ver cuál es la muñeca de Massa para moverse en este terreno y que es lo que le ordenan desde el Instituto Patria, para saber si el sendero de prudencia fiscal que empezó a transitar Massa se sostiene o si la economía se acerca un pasito más al borde del precipicio.