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Ventas navideñas: la duda es si el aguinaldo irá a la mesa o al arbolito

El corazón de los consumidores está dividido entre los regalos de Papá Noel y la pasión por Argentina campeona del mundo, pero el consumo de diciembre viene a ritmo lento aunque razonable, si se considera el contexto inflacionario. Expectativas mixtas entre la algarabía y la plata que no alcanza.

Con un precedente de cinco meses de baja, el comercio minorista se esperanza con las ventas navideñas y, aunque los referentes son cautos, apuestan a que esta semana se termine de inclinar la balanza y las personas se dispongan a invertir parte de su aguinaldo en los regalos de Papá Noel.

Tal vez lejos del movimiento de otros años y muy mezclado con la euforia mundialista, esta última semana –cuando muchos cobran su aguinaldo- los comerciantes podrán ver si terminan el año con una nueva caída en las cantidades vendidas o con una leve recuperación. Si esto último sucede, la balanza se inclinaría un poco a su favor, de lo contrario, el año estaría casi partido al medio con seis meses en positivo y seis en negativo.

En esta mezcla en el que el Mundial Qatar 2022  se llevó mucho (por no decir todo), desde la Confederación Argentina de la Pequeña y Mediana Empresa (CAME), Fabián Tarrío comentó que hasta el momento se observa un “consumo razonable” y que esta última semana se terminará de definir la situación.

En coincidencia, desde la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) y la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicio (Cecitys) esperan alguna reactivación esta última semana debido a que la energía puesta en la Copa del Mundo dilató las ventas navideñas.

En este contexto, desde CAME observaron un movimiento lento pero incesante en sus pymes asociadas. No obstante, fue la indumentaria deportiva la que se llevó los laureles y agotaron parte del stock debido al furor por la camiseta. Esto, además, incentivó bastante la venta callejera e ilegal, con valores muy por debajo de los habituales en comercios habilitados.

Lejos del movimiento de otros años y muy mezclado con la euforia mundialista, esta última semana los comerciantes podrán ver si, cuando muchos cobren el aguinaldo, terminan el año con una nueva caída en las cantidades vendidas o con una leve recuperación. 

Futuro del aguinaldo

“Esta semana es clave para saber hacia dónde la gente vuelca su aguinaldo”, expresó Tarrio en el sentido de si el gasto se destinará para sumar a la mesa navideña o para abultar los regalos del arbolito. Tanto desde CAME como desde el resto de las entidades consultadas expresaron que por el contexto inflacionario, son minoría los que pueden destinar recursos hacia los dos “costados”.

Sin contar a quienes están en las líneas de pobreza e indigencia, una gran porción de la población debe elegir entre comer o satisfacer necesidades básicas como salud y el resto; que es donde entra el comercio y donde el consumo pierde.

Daniel Ariosto, presidente de UCIM, expresó que es probable que las actividades que se frenaron por los partidos del Mundial retomen su ritmo esta semana, clave para el comercio y para el consumo en general. No obstante, aclaró que en su cámara de origen las expectativas están divididas entre un mejor o peor resultado en diciembre. Sobre el fin de esta semana, con tiempos tal vez muy justos, podría haber mayor movimiento.

Por su lado, Adrián Alín, presidente de Cecitys, comentó que esta semana comenzó la venta fuerte debido a que el Mundial atrasó un poco la salida al Centro, así como el interés por los festejos de fin de año. Incluso, mencionó que recién a partir del miércoles se verá mayor cantidad de promociones; por lo que sobre el fin de semana se espera el mayor volumen de gente.

Reacomodamiento de precios

En noviembre, y por quinto mes consecutivo, CAME registró una baja en las ventas de comercios minoristas. La caída del poder adquisitivo del salario –paritarias mediante en el sector formal- es el principal impedimento a la recomposición de las ventas y, en consecuencia, de regalos navideños.

Más allá del panorama general y en función de la desaceleración registrada por el Indec en la suba de precios, los comerciantes observaron una suerte de “reacomodamiento” de los valores. En este sentido, Alín sostuvo que luego del incremento desmedido de precios que se había observado en los meses más álgidos de la economía, luego de la salida del exministro de Economía Martín Guzmán, hubo un reacomodamiento; lo que podría implicar un incentivo extra para los consumidores, que ya no encontrarían tan caros algunos productos.

Sin embargo, Ariosto observó que –sin contar a quienes están en las líneas de pobreza e indigencia- una gran porción de la población debe elegir entre comer o satisfacer necesidades básicas como salud y el resto; que es donde entra el comercio y donde el consumo pierde. Como complemento a esto, Tarrío mencionó que a quienes les queda algún peso en el bolsillo, hoy eligen gastarlo para correr contra la devaluación; lo que también podría impactar en el sector.