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Mundial Qatar 2022 y economía: cómo influyen los resultados de la Selección en el consumo

Si Argentina saliera campeona en Qatar, no se solucionarían los problemas económicos. Sin embargo, éstos serían transitados con otro humor social, lo que –a fin de un año complejo y con alta inflación- puede ser un bálsamo para el Gobierno y los ciudadanos. Las emociones como motor de compras.

Las caras largas del martes a las 9.30 eran generalizadas y, un par de horas después, las camisetas y las banderas argentinas parecían un sinsentido. Es claro que todavía no está nada dicho, pero el impacto del resultado de Argentina en el estado de ánimo general es innegable. Y, en menor o mayor medida, las emociones impactan en muchas áreas de la vida; de la que la economía no está exenta.

Un área tradicionalmente relacionada con los números y la racionalidad está claramente atravesada por el modo en que las personas se sienten, perciben su presente e imaginan su futuro. Si bien el hecho de que Argentina gane en el Mundial no resolverá los problemas económicos, sí puede incidir en el consumo del corto plazo debido al humor social. Esto es porque, según los especialistas, buena parte de las decisiones de compra se toman a partir de lo que se denomina sistema de recompensas.

Por otra parte, emociones como la alegría, la euforia y el entusiasmo habilitan la posibilidad de salir, festejar, compartir y –por tanto- consumir.

En el otro extremo, el desánimo, la tristeza y la apatía; entre otras cosas, llevan a quedarse adentro, recluirse y no tener demasiadas ganas o molestarse antes de tiempo. Esto se nota en el cambio de discurso de algunas marcas que se subieron a la ola del Mundial Qatar 2022 para promocionarse y que hoy, aunque no se bajan, dirigen su discurso hacia el amor por la camiseta “pase lo que pase”.

La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública, que todos los meses realiza la Universidad de San Andrés y que tuvo una edición especial para el Mundial de Fútbol, mostró que en torno a este campeonato predominan los sentimientos positivos como entusiasmo (33%), pasión (14%) y orgullo (9%) -un total de 56%-; contra el 20% que manifestó indiferencia y el 2% de rechazo.

El periodista y especialista en marketing deportivo, Claudio Destéfano, explicó que para el humor social no da lo mismo que Argentina siga adelante o que no lo haga. “Diciembre es un mes difícil que tiene mala mística y que no se transitará de la misma manera si Argentina sale campeona el 18 de diciembre, que si se vuelve antes de tiempo”, sostuvo.

Luces y sombras ante problemas comunes

La euforia que puede provocar un buen resultado de Argentina es algo que los políticos siempre han tratado de aprovechar y que ha sido manifestado expresamente por distintos funcionarios del actual gobierno nacional. La encuesta de la Universidad de San Andrés, también mostró el impacto que el mismo tiene en la conciencia colectiva ya que “el 91 % cree que el Mundial es importante para los argentinos, pero solo un 55 % lo considera importante a nivel personal”.

En este sentido, Destéfano advirtió que la derrota del martes prendió las alertas en el Gobierno, que tal vez pensaba tomar decisiones complicadas durante este mes del Mundial. “Esto puede acelerar los tiempos de las mismas o bien posponerlas indefinidamente”, opinó el especialista, quien agregó que la misma noticia no impacta de la misma manera un viernes o un sábado, cuando la atención de la gente está en modo fin de semana, que otro día.

“La economía está muy complicada y el Mundial no la salva, pero es cierto que la gente se olvida un poco o puede estar más tolerante”, sumó Destéfano. Si se acelera el regreso de Argentina desde Qatar, a mediados de diciembre, el humor general y social podría ser menos permeable a medidas complejas de digerir, así como a la difícil situación que viven miles de argentinos. Si, de lo contrario, Argentina se quedara con la Copa del Mundo el 18 de diciembre, esos mismos problemas podrían aguantarse mejor a nivel colectivo.    

En este sentido, el economista Daniel Garro, de la consultora Value International Group, expresó que en el corto plazo la economía puede estar influenciada por el estado de ánimo de los partidos del Mundial, pero que, después, “los fundamentos se imponen”. Coincidió que los argentinos pueden distraerse un poco de los problemas económicos y que, una vez finalizado el campeonato, verán que siguen ahí. 

Cuando las emociones predisponen

El economista Sebastián Laza, autor -junto a Marisela Cuevas Sarmiento- del libro Economía de las Emociones, explicó que está demostrado que eventos como el Mundial movilizan las emociones y predisponen (o no) al consumo. Incluso –y a causa del uso de las tarjetas de crédito- se suelen violar algunas restricciones de ingresos debido a que se hace difuso el gasto actual con el futuro.

“Las olas de optimismo, en general, tienden a tener consumidores más gastadores”, explicó el economista, quien agregó que aunque los problemas o la dificultad para llegar a fin de mes no desaparecen, un estado emocional de alegría puede favorecer un movimiento en el consumo –aunque sea de corto plazo.

En este contexto, y según el libro de Laza, la Neurociencia del Consumidor, se ha mostrado que las decisiones de compra se tomarían, en gran parte, “por debajo del umbral de consciencia, donde tallan fuerte la biología más instintiva y las partes más emocionales”.

Así, las marcas que logran estimular el llamado circuito de la recompensa de los consumidores –y el Mundial puede ser un gran activador- son las que logran destacarse. Se trata de cuestiones altamente desarrolladas por el llamado marketing de las emociones, que trabaja con el valor simbólico de los objetos o experiencias, así como con la característica del cerebro de tomar decisiones “rápidas” frente a lo conocido.