Modelo para armar: los CEO sub-35 piden pista y toman riesgos
A sus 35, Pamela Scheurer y su esposo tomaron la decisión de vender su casa para apostar por el sueño de crear su propia empresa de tecnología con sede en Jujuy. Marcos Bruno (27) califica de “divertido” el crecimiento exponencial en dos años de la compañía que fundó en Mendoza, mientras que Sabrina Castelli dejó a sus 30 una prometedora carrera corporativa para ir con éxito tras el propósito que la mueve desde niña.
Como ellos, muchos otros jóvenes emprendedores han logrado posicionarse en el país a partir de ideas que salen de la caja, trabajo a destajo, capacidad de resiliencia y adaptación; todo lo que va en contra de los estereotipos generales, y por lo general estigmatizantes, que aluden a las nuevas generaciones.
Ellos tres son parte de los programas de impulso de Experiencia Endeavor, pero no son los únicos. “Lo que los diferencia son las ganas, el deseo por solucionar un problema de la sociedad pero, en especial, el animarse a tomar riesgos”, definió María José Rubio, directora de Operaciones de Endeavor Cuyo; un espacio cuya misión es promocionar la cultura emprendedora y potenciar los proyectos que mayor impacto global pueden lograr.
Venden sus casas, toman hipotecas, dejan empleos formales importantes, se forman, piden ayuda y defienden su proyecto ante quien corresponda con uñas y dientes, pero, sobre todo, con pasión y formación.
Una historia que comenzó con el corralito
El papá de Sabrina Castelli (35) falleció cuando ella tenía nueve años y su madre, que ni siquiera contaba con una cuenta bancaria, en medio del dolor tuvo que tomar decisiones financieras con el seguro de vida y los ahorros de la familia: “los puso a plazo fijo y, cinco años después, perdió todo con el corralito”; resumió Sabrina.
El golpe fue tan fuerte que, entonces, ella buscó formarse en finanzas, por lo que es contadora y administradora de empresas. Tal vez como un guiño del destino, su primer empleo fue como auditora en bancos de inversión, donde descubrió que existía mucha información que no llegaba a las personas comunes y que, incluso ella que estaba formada en Ciencias Económicas, solo conoció por el puesto que le tocó desempeñar.
Ése fue su momento Eureka, su ahá moment: cómo toda la información financiera disponible no llegaba a la gente y, mucho menos, a las mujeres. “Solo el 51% de las mujeres de América Latina están bancarizadas y, de esas, el 90% no tiene ningún ahorro”, afirma Sabrina quien –por su experiencia personal- declara haberse “enamorado del problema”.
“A los 30 dejé la carrera corporativa para crear una empresa que ayudara a las mujeres a acceder a educación financiera para tomar buenas decisiones”, repasa Sabrina quien hoy, al frente de Mujer Financiera, se ha propuesto ser la compañía líder de ahorro de inversión para mujeres de Latinoamérica.
“Hasta que no pase eso, no voy a parar”, declara y sus logros hasta el momento le dan la razón. Con el objetivo claro de que más personas del sexo femenino –tradicionalmente relegadas en el manejo del dinero- accedieran a información para, después, crear productos financieros diseñados a su medida, Sabrina comenzó dando información en un blog y se destacó como influencer en el tema, lo que la llevó a posicionarse.
Con el primer paso de desarrollo de cursos y capacitaciones –impulso de la pandemia mediante- consiguió los fondos para invertir en una aplicación financiera para ellas y continuar la apuesta. Con un público creciente de mujeres entre 25 y 45 años, al día de hoy ha capacitado a 150.000 mujeres en 12 países.
“El 90% de ellas empezaron a ahorrar por primera vez en sus vidas y eso es lo que más me llena”, cuenta Sabrina quien agrega que para ello es vital la información, la planificación y la diversificación, con el fin de que las crisis se conviertan en una verdadera oportunidad como, a diferencia de su madre, les pasó a muchos con el corralito.
Espíritu inquieto con mirada al cielo
Marcos Bruno (27) es ingeniero mecatrónico y desde muy chico se apasionó por la inteligencia artificial. Su espíritu inquieto lo llevó a participar de programas espaciales en centros financiados por la Nasa y bioingeniería; entre otras experiencias realizadas.
Endeavor eligió el emprendimiento que fundó junto con Giorgio Tacchini (Chief Analytics Officer) y Mario Japaz (CEO) -su primera empresa formal con el cargo de Chief Technology Officer- para el programa HIT que refuerza y conecta a los proyectos que observan con mayor potencial o capacidad de impacto.
MerovingianData nació en la pandemia como una compañía que busca ayudar a las empresas a organizar la enorme cantidad de datos que circulan de manera desordenada con el fin de que puedan tomar mejores decisiones. El objetivo es mejorar procesos a través de la gestión inteligente de data.
Así, comenzaron en 2020 los tres cofundadores y en total eran cuatro. El año pasado ya eran el doble y en la actualidad trabajan 16 personas. “Hemos tenido un crecimiento exponencial, es muy divertido, y el objetivo es posicionarnos como un jugador relevante en inteligencia de negocios”, detalla Marcos entusiasmado.
Con sede central en Mendoza (Chacras de Coria) y clientes en varios países, el joven ingeniero se muestra agradecido por la primera empresa que confió en ellos y tal vez resuma parte de la mentalidad de los jóvenes empresarios al destacar el aprendizaje de esa experiencia para poder mejorar.
La gran apuesta cuando todo falla
Si Pamela Scheurer y su esposo Andrés, ambos ingenieros en computación, se hubieran dejado convencer por los sesgos, los miedos y “lo que funciona”, la historia de Nubimetrics probablemente no existiría. Sin embargo, con mucho en contra y con lo que no sucedió cuando se jugaron, igual apostaron por “esta locura de hacerlo”.
Nubimetrics es una plataforma de información de comercio electrónico en la que se usa inteligencia artificial y big data para procesar millones de datos y recomendar a los vendedores cuál es el producto indicado para vender online y por el que obtendrán mayor rentabilidad.
Diez años después de su creación, a empresa tiene 8.000 clientes en 13 países de América Latina, China y Estados Unidos. Ellos se quedaron a vivir en Jujuy y sus oficinas están allí, pero también en Buenos Aires y San Juan así como cuentan con personas trabajando en 10 provincias. Este año, inauguraron las sedes en Brasil y México; con 150 personas en todo el equipo.
“Nunca imaginé algo así”, dice Pamela. Y aunque su apuesta fue el entender que internet nivelaba la cancha para todos en tiempo real no importaba la geografía, el plan inicial falló ya que cuando parecía cuadrar… no lo hizo.
“Habíamos acordado renunciar cuando consiguiéramos nuestro primer cliente y lo hicimos, pero el señor se echó para atrás y nos quedamos sin nada”, recuerda Pamela. Lejos de volver a buscar trabajo, apostaron por su sueño, hipotecaron la casa, vendieron lo que tenían, contrataron gente y arrancaron desde Jujuy; con todo lo que ello implicaba en un país donde Dios atiende en Buenos Aires.
“Uno puede idear un plan que parece perfecto, pero el día a día te demuestra que hay que tener cierta agilidad para acomodarse a los cambios, así como derribar la barrera mental de los no puedo y tomar riesgos”, define la también directora de tecnología de Nubimetrics.