El consejo que ignoró Cavallo y que podría haber evitado el corralito

El consejo que ignoró Cavallo y que podría haber evitado el corralito

A veinte años del terrible diciembre de 2001, quizá el corralito de aquel 3 de diciembre sea uno de los hechos fundantes y de los más presentes en la memoria activa de los argentinos. En una recorrida por lo que nos pasó, una persona muy cercana a Domingo Cavallo brinda su testimonio.

Victoria Chales

Victoria Chales

Este diciembre estará marcado por un triste aniversario. Hace 20 años Argentina vivía una de sus peores crisis económicas, políticas y sociales. Un aciago 3 de diciembre Domingo Cavallo, por entonces ministro de Economía, anunciaba que las personas ya no podrían disponer libremente de sus ahorros porque sería retenido en las entidades bancarias. En aquel momento, su viceministro lo enfrentó aunque ya era demasiado tarde ya que el equipo económico se enteró del decreto del corralito cuando ya estaba firmado.

Para viajar a ese momento de nuestra historia, dialogamos con Daniel Marx, ex viceministro de economía del gobierno de Fernando de la Rúa. "Uno y dos de diciembre fueron días difíciles pero veníamos de años difíciles donde había bastante recesión, los precios caían y había problemas de ocupación. Había muchas tensiones en general. Políticamente, el gobierno había perdido las elecciones de medio término en octubre de ese año".

"El viernes de esa semana salió un artículo en un diario financiero en el que se estaba considerando el corralito. Nosotros no sabíamos, no teníamos idea de eso. Efectivamente durante el día la gente empezó a ponerse nerviosa. Hubo algunos retiros de depósitos de los bancos. Y a la noche el ministro (Cavallo) llama a una reunión al final del día diciendo que estaba firmando un decreto que anunciaba eso (el corralito)".

"El equipo económico de ese momento, por lo menos yo, nos enteramos en medio de esa reunión y ahí hubo una fuerte discusión creo que fui el e que más fuerte le expresé mi opinión" señaló Marx. De hecho el viceministro y secretario de Finanzas renunció diez días más tarde a su cargo. El funcionario habría acordado con el ministro de Economía, Domingo Cavallo, su alejamiento, aunque permaneció al frente del tramo internacional de la operación del canje de deuda pública.

La mano derecha de Cavallo advirtió que una medida de esas características "iba a generar muchos problemas en la economía en general porque iba a paralizar los pagos en gran medida y eso iba a repercutir en mayores inconvenientes. Y que las consecuencias sociales, económicas, políticas serían temibles también".

A veinte años: ¿qué aprendimos?

El contexto macroeconómico es muy distinto al escenario de 2001. "Los precios de las exportaciones son ahora superiores y la liquidez internacional son cosas que ayudan". Pero "creo que no hay que improvisar en esta materia y hay que evaluar bien porque la economía real tiene que funcionar y desde el Estado hay que permitir que la gente pueda desarrollar sus actividades y tratar de no paralizarlos" sumó Marx como una sugerencia de base para gestionar la economía argentina.

Aunque se pueden encontrar algunas lamentables similitudes con diciembre de 2001, lo cierto es que hay un "piso" de estabilidad política que permite que no estemos viendo un estallido social aún cuando el indicador de pobreza es peor hoy que hace veinte años. "La economía argentina hace muchos años no está dando los resultados que se pueden dar y que mejorarían la situación general. Eso se manifiesta en la pobreza, una actividad que no crece y una inflación elevada". Las personas llevan una vida complicada cuando en realidad debería ser más simple desarrollar todo el potencial.

Algunos economistas han venido señalando que el peso es una cuasi moneda actualmente y que la mejor forma para terminar con la inflación es que se dolarice. Consultado Max por este tema, señaló que no cree que la salida sea la dolarización. "Un país del tamaño y la complejidad de Argentina que además no está funcionando en sintonía con la economía de EEUU debería tratar de rescatar su moneda y no atarla al dólar porque las economías funcionan de manera asincrónica y eso lo hemos visto generó dificultades a finales de los 90".

En cuando a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el viceministro, único especialista perteneciente al Consejo Asesor de Deuda creado por Martín Guzmán, consideró que "va avanzando". Sin embargo "deberíamos tratar de tener nuestro programa con más iniciativa propia y con eso tratar de convencer al FMI. En teoría le convendría a los dos, Argentina y al Fondo, si tenemos un programa con alguna coherencia porque de esa forma se aliviaría el problema de moneda extranjera que estamos teniendo".

Escuchá la nota completa acá.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?