Cuáles son los mejores activos financieros para cada tipo de inversor
Por Bruno Perinelli *
Afortunadamente, hoy en día, gracias a la masificación y el avance de los mercados de capitales, se negocian millones de activos financieros, que pueden ser operados desde la comodidad del hogar y en simples pasos. Y aunque son muchos, la mayoría se distribuye entre unas pocas categorías.
No obstante, decidir en cuál colocar la mayor parte del dinero para armar un portafolio y proteger el poder adquisitivo sigue siendo bastante complejo, ya que todo depende del perfil de inversor propio.
Determinando el tipo de inversor
Normalmente, al abrir una cuenta en un bróker de bolsa, nos vemos obligados a responder unas cuantas preguntas personales sobre el dinero que tenemos, las decisiones que tomaríamos ante una baja de precios, el horizonte temporal y un largo etcétera. Este cuestionario sirve para determinar el perfil de inversor, un aspecto esencial al construir una cartera.
Básicamente, el perfil o tipo de inversor nos ayudará a detectar qué clase de activos financieros son ideales para nuestra situación, en base a nuestros objetivos y necesidades, y en qué proporción es recomendable tenerlos. En líneas generales, los inversores se clasifican en tres perfiles: conservadores, moderados y agresivos.
En primer lugar, un inversor conservador sólo querrá proteger su patrimonio, apenas para ganarle a la inflación, o empatarla, y arriesgando muy poco, ya que no tolera las bajas o no está dispuesto a soportarlas.
A su vez, un perfil agresivo apunta a incrementar el capital sabiendo que a cambio deberá aceptar un mayor riesgo. Usualmente, este tipo de inversor suele ser avanzado por tener una gran experiencia en el tema y un buen nivel de conocimientos.
En tanto, el tipo de inversor moderado estará en el medio, ya que querrá ganarle a la inflación y estará dispuesto a asumir algo de peligro, pero no a los niveles de un agresivo. Gran parte de los inversores se encuentra dentro de esta categoría.
Un activo para cada perfil
Ahora bien, según nuestras cualidades como inversores, podremos optar por algunos activos financieros que serán más compatibles con ellas.
Bonos
Los bonos, títulos que representan deuda que se adquiere a cambio de una tasa de interés, suelen ser ideales para los más conservadores, ya que en el mercado secundario se negocian con una baja volatilidad (salvo excepciones) y reparten una renta periódica que ayuda a estabilizar el portafolio.
Hay diferentes tipos de bonos. Algunos otorgan un rendimiento solamente en su fecha de vencimiento. Otros pagan una renta periódica que puede ser fija o atada a la inflación a una tasa de interés o al precio de una moneda. Pueden tener una vida que va desde una semana hasta los 100 años. Y pueden ser emitidos por empresas privadas u organismos públicos.
En cualquier caso, siguen siendo activos que representan una promesa de pago en un futuro. Como un préstamo común y corriente, básicamente.
Acciones
Por otro lado, están las acciones, que son “porciones” de empresas. Son recomendables para los más moderados o agresivos, ya que en este caso no se puede saber con exactitud cuánto pagarán en un futuro. Su precio depende de las proyecciones de ingresos y ganancias y el pago de dividendos de las compañías.
Sin embargo, justamente por esta incertidumbre y volatilidad, su potencial de crecimiento es mayor, lo que brinda la capacidad de incrementar el capital sin límites, a cambio del riesgo más elevado.
Materias primas
En tanto, las materias primas o commodities son muy diversas. Algunas, como el oro y la plata, son más estables y se comportan como activos de refugio cuando el dólar está débil. A su vez, el petróleo se mueve según el crecimiento económico global, que determina la demanda del combustible, y las decisiones de sus principales productores (Estados Unidos y la OPEP). Y las materias primas agrícolas también dependen del ritmo económico mundial y de variables climáticas.
Derivados financieros
Entrando en un terreno avanzado, se encuentran los derivados financieros, como los futuros, las opciones y los swaps. Estos activos, que dependen de un subyacente, son muy complejos y volátiles, por lo que están pensados para inversores sofisticados que desean armar estrategias de cobertura o especulación, normalmente de cara el corto y mediano plazo.
Criptomonedas
Saliendo de los mercados financieros convencionales y entrando a los descentralizados, se encuentran las criptomonedas y los NFTs. Por ser muy nuevos y estar vinculados a proyectos con mucho potencial, sus cotizaciones varían violentamente.
Por esta razón, también son ideales para los inversores agresivos que buscan una alta revalorización, a cambio del mayor peligro de perder dinero, temporal o definitivamente, de manera parcial o por completo.
No todo es blanco o negro
A pesar de que existan activos más idóneos para determinados perfiles, lo cierto es que, como en la vida, no todo es blanco o negro.
Un inversor conservador puede tener acciones en su portafolio, siempre y cuando la ponderación sea baja y/o correspondan a empresas sólidas que reparten buenos dividendos y tienen baja volatilidad, por ejemplo.
Asimismo, un operador muy agresivo puede tener una gran cantidad de bonos, ya que así puede usarlos como garantía para comprar y vender derivados financieros y ejecutar estrategias avanzadas.
En tanto, un moderado puede mezclar simplemente bonos, acciones, materias primas y armar coberturas con opciones para proteger el capital en épocas inciertas y aprovechar los crecimientos en escenarios de prosperidad.
Y si hablamos de criptomonedas, también pueden tener lugar en un portafolio conservador, debido a que existen las stablecoins que están ligadas a monedas fiduciarias como el dólar o a commodities como el oro.
El abanico de opciones es gigantesco. Todo depende de los objetivos, necesidades, horizonte temporal y conocimientos sobre el tema. Pero los diferentes activos, pensados para diversos perfiles, se pueden combinar adecuadamente para resguardar e incrementar el patrimonio en el largo plazo, lo que, al fin y al cabo, es el objetivo final de la mayoría.
* Bruno Perinelli es licenciado en Economía, especialista en Mercado de Capitales; analista colaborador de Cash Flow Semanal, Súper Acciones Millonarias y Plan de Retiro Soñado; y columnista de Mercado en 5 minutos en Inversor Global.