ver más

Dolar especial: el "trato" de Moreno con las mineras

El secretario les pidió US$ 300 millones y ofreció un tipo de cambio a $ 7 a quienes traigan dólares mediante el Baade. "Economía soy yo", les dijo.

El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se reunió ayer con un grupo de empresarios mineros para ofrecerles un “trato”. Les pidió que ingresen US$ 300 millones en el país, y a cambio les prometió que si lo hacíanPles allanaría el camino.  También planteó sus diferencias con otras figuras del equipo económico, como la jefa del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof; lanzó algunos insultos con destinatarios específicos y les aclaró: "Economía soy yo".

Según informó La Nación, los aproximadamente 12 participantes de empresas mineras así lo relataron. El funcionario los recibió junto a Roberto Baratta, mano derecha del titular de Planificación, Julio De Vido, que hizo algunas intervenciones desde el fondo de la sala -pese a que levantó el tono de voz, los empresarios casi no le prestaron atención-, y el secretario de Minería, Jorge Mayoral.

Les dijo a los empresarios que quería que trajeran al país 300 millones de dólares desde sus casas matrices mediante la suscripción de Baade (el bono creado en el marco del blanqueo para financiar obras de infraestructura) y que distribuyan esa suma por cupos, de acuerdo con la capacidad exportadora de cada minera.

Lo escuchaban representantes de Minera Alumbrera (la mayor exportadora de minerales del país), Barrick, Yamana, Goldcorp, Troy Resources, Anglogold Ashanti (controlante de Cerro Vanguardia) y Pan American Silver. Casi todas las empresas enviaron abogados, un indicador de que analizan la propuesta oficial con más cuidado que entusiasmo.

Moreno les ofreció lo que consideraba un "trato justo" sobre la base de sus propias reglas cambiarias.

Sostuvo que el dólar a $ 10, "el que informa Clarín, es el tipo de cambio de los golpistas", según los términos que utilizó y reprodujeron los asistentes al encuentro.

Pero, implícitamente, reconoció que el cambio oficial está retrasado y consideró que un valor de la divisa a $ 7 era una opción intermedia y apropiada. Les aseguró a las mineras que si compraban Baade, luego el Banco Nación les recompraría los títulos a ese valor. Les garantizó así que podrían usar el Baade como "un contado con liqui, pero al revés", en referencia al mecanismo que existe en el mercado bursátil para hacerse de dólares en el exterior, a través de la compraventa de bonos soberanos.

La oferta de Moreno, no obstante, no parece tener todavía el consenso del Banco Nación. Al respecto, una fuente de la entidad oficial dijo: "No hay ninguna probabilidad de que el banco compre esos títulos a ese precio".

Moreno también les insistió durante el encuentro a los empresarios que podrían comprar o vender los bonos entre privados, con vistas a crear un mercado secundario, y destacó que no hacía falta ninguna disposición oficial para eso. Hasta deslizó que podría haber modificaciones para desligar al Baade del blanqueo, para el cual fue concebido.

Pese a la oferta, los empresarios plantearon su temor a que les ocurra lo mismo que a las cerealeras. Una norma del Banco Central difundida la semana pasada estipula que si compran Baade con financiamiento del exterior deberán mantenerlos en cartera hasta su vencimiento (en 2016) o, de otra forma, si los venden, tendrán que contentarse con el tipo de cambio oficial. Pero, una vez más, Moreno se mostró como el dueño de Economía. Les dijo que con Marcó del Pont tenían algunos criterios diferentes. "Los intervencionistas son los del BCRA. Yo marco la plaza y dejo que el camino lo haga la gente", sostuvo. De todas maneras, les garantizó que a las mineras no les ocurriría lo mismo.

En tal sentido, desde el Banco Central explicaron a LA NACION que la norma sólo rige para quienes compran Baade con crédito del exterior (lo que podría ser el caso de las cerealeras que acceden a prefinanciaciones de exportaciones), pero no aplica para todos los otros sectores que puedan llegar a ingresar fondos propios.

Durante la reunión, Moreno no ocultó sus diferencias con otros miembros del equipo económico. "Economía soy yo", repetía a lo largo de la charla.

Y dejó a los representantes de las mineras boquiabiertos cuando, en medio del encuentro, tomó el teléfono, llamó a Kicillof, y le dijo: "Pendejo, ¿no trabajás? Estamos todos reunidos esperándote". Los asistentes no lograban comprender si se había tratado de una teatralización de Moreno o de un hecho real.

"Cuando nos propusieron la idea por primera vez nos pareció que era una locura. Hoy no creo que ningún empresario minero piense eso", resumió uno de los asistentes, que pidió reserva de su nombre.

Sin embargo, otro de los presentes confió: "No creo que las matrices afuera accedan a traer más fondos. Por ahora dijimos que estudiaríamos el tema, como hicieron las cerealeras y los supermercados, y la idea es dilatarlo lo más posible. Las cerealeras ya llevan un mes".