Por la última de Leo: Messi, la razón por la que no puedo terminar de cantar "La cuarta estrella"
La canción que acompaña la ilusión argentina por el Mundial tiene una frase que resume la emoción de una generación frente a un momento histórico.
Lionel Messi disputará ante España la tercera final mundialista de su carrera.
EFELa canción "La cuarta estrella" se convirtió en el nuevo himno de los hinchas argentinos. Suena en las tribunas, en los autos, en las redes sociales y acompaña la ilusión de un país que volverá a jugar una final del Mundial. Sin embargo, hay una parte de la letra que genera una emoción distinta.
"Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo, Argentina quiero verte bicampeón", dice uno de sus fragmentos. La frase resume el deseo de volver a levantar la Copa del Mundo, pero también pone sobre la mesa una idea que muchos prefieren no pensar: que este domingo será la última final mundialista de Lionel Messi.
Es difícil no detenerse en esas palabras. Saber que este domingo Lionel Messi jugará la última final mundialista de su carrera convierte el partido ante España en un acontecimiento todavía más especial. No solo porque Argentina buscará la cuarta estrella y el bicampeonato, sino porque será la última vez que su capitán dispute el encuentro más importante que puede ofrecer el fútbol.
Brasil 2014: la primera final de Messi
La primera oportunidad de Messi llegó hace 12 años, en el estadio Maracaná. Argentina alcanzó la final tras eliminar a Suiza, Bélgica y Países Bajos, pero cayó 1 a 0 ante Alemania en el tiempo suplementario por el recordado gol de Mario Götze.
Aquella derrota dejó una imagen imborrable: Messi pasando junto a la Copa del Mundo sin poder tocarla. Fue el momento de mayor frustración de una carrera que, hasta entonces, todavía convivía con el debate sobre su legado con la Selección.
La consagración inolvidable en Qatar 2022
Ocho años más tarde llegó la revancha. Después de un Mundial que comenzó con la derrota frente a Arabia Saudita y terminó con una de las mejores finales de todos los tiempos, Messi levantó por primera vez la Copa del Mundo.
La victoria por penales sobre Francia, tras un inolvidable 3-3, terminó de completar una carrera que ya parecía perfecta. Desde entonces, cada partido con la camiseta argentina comenzó a vivirse como un regalo para los hinchas.
Estados Unidos, México y Canadá 2026: otra cita con la historia
Ahora, a los 39 años, Messi volverá a jugar una final del Mundial. Será la tercera de su carrera, un registro que solo había alcanzado Cafú, y lo hará después de otro recorrido lleno de obstáculos: la prórroga frente a Cabo Verde, la remontada contra Egipto, el tiempo suplementario ante Suiza y la épica victoria sobre Inglaterra.
Del otro lado estará España, un rival con un significado especial para un futbolista que construyó gran parte de su carrera en ese país. Pero, más allá del adversario, la sensación es otra: esta final tiene un valor distinto por ser la última oportunidad de ver a Messi peleando por la Copa del Mundo.
Una final que vale mucho más que una estrella
Quizás por eso hay una parte de la canción que me cuesta terminar de cantar. No por la ilusión de la cuarta estrella, que es el gran sueño de todos, sino por esas cuatro palabras que obligan a mirar más allá del partido: "la última de Leo".
El domingo Argentina irá por el bicampeonato y por otra página histórica. Pero, además del resultado, será la última vez que Lionel Messi dispute una final de un Mundial. Y ahí aparece una mezcla difícil de explicar: la felicidad de estar otra vez ante una oportunidad única y la nostalgia anticipada por saber que una etapa irrepetible empieza a despedirse.
Quizás por eso esa frase tiene tanto peso. Porque habla de una realidad que nadie quiere apurar. Por ahora, queda disfrutar la última final mundialista de Messi como corresponde: con la ilusión intacta de verlo ser feliz otra vez.




