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Final polémico en Portugal-Croacia: del excesivo tiempo añadido al gol anulado por un pelo

En un descuento desmedido, Croacia consiguió un empate agónico, el cual no fue convalidado por un offside previo que dio mucho que hablar.


Portugal superó por la mínima a Croacia por los dieciseisavos de final del Mundial 2026 y sacó su pasaje a octavos este jueves por la noche en uno de los mejores y más atrapantes choques del certamen. Un auténtico partidazo con un desarrollo muy cambiante y en el que no faltaron las polémicas, especialmente en el final.

A lo largo del encuentro hubo más de un gol anulado para un equipo y para el otro por finas posiciones adelantadas que fueron sancionadas con el uso de la tecnología. La distintas incidencias a lo largo de los 90 minutos hicieron que el árbitro Espen Eskås añadiera 10 más, y en el cuarto de ellos, Gonçalo Ramos logró poner el 2-1 para los lusos. Pero los balcánicos no se rindieron.

El gol agónico para el empate de Croacia anulado por offside

Los Ajedrezados se volcaron plenamente al ataque y estuvieron muy cerca de marcar el tanto del empate. Y ya habiendo superado los 100' (lo que comenzó a molestar del lado portugués) Josko Gvardiol consiguió marcar el 2-2, el cual fue festejado con gran euforia. Sin embargo, terminarían pasando del éxtasis a la agonía en cuestión de segundos, ya que cobraron un offside previo de Mario Pasalic, quien brindó la asistencia.

Si bien cuando partió el centro que interceptó en el área él se encontraba habilitado, detectaron un leve toque previo de Igor Matanovic, momento en el cual el 15 croata se encontraba claramente adelantado. El problema pasaba entonces por si había existido el contacto del 20 con su cabeza, ya que en las distintas cámaras con las que contaba la transmisión como en el VAR, el mismo era imperceptible.

Ahí pasó a jugar un papel clave la tecnología, ya que la pelota del Mundial, la Trionda, cuenta con un chip interno que detecta cualquier impacto, por más leve que sea, y al ser revisada la jugada en los monitores, los sensores dieron cuenta de que existió uno, por lo que el gol debió ser anulado.

La Trionda cuenta con sensores internos que detectan cualquier contacto, por más leve que sea.

Por lo tanto, los futbolistas de Croacia, que estaban celebrando el empate agónico unos segundos atrás, cayeron en la desesperación total. Y pese a que el árbitro siguió extendiendo el encuentro hasta los 108 minutos y monedas (8 más de los 10 que había añadido en primer término), la igualdad no llegó. Así, con mucho sufrimiento y suspenso, Portugal se quedó con una trabajada victoria y con su boleto para los octavos de final.