El vínculo secreto entre Coudet y Nacho Russo, el verdugo de River, que salió a luz tras la derrota ante Tigre
Ignacio Russo, delantero de Tigre, reveló después del triunfo ante River una historia familiar que los une a Chacho Coudet que comenzó hace casi 30 años.
Chacho Coudet y el último verdugo de River, unidos por una historia que pocos conocían.
Fotobaires y @catigreoficialIgnacio Russo fue el hombre que dejó a River con las manos vacías en Victoria. El delantero de Tigre marcó el único gol del triunfo 1-0 del Matador por la cuarta fecha del Torneo Clausura y, después del partido, dejó una revelación que le agregó una historia particular a la noche: Eduardo “Chacho” Coudet, entrenador del Millonario, es su padrino. “Muchos no saben, pero es mi padrino”, contó el atacante, que ya le había convertido dos goles al equipo de Núñez en el Apertura.
La revelación de Ignacio Russo tras la victoria de Tigre
El vínculo entre ambos nació a partir de la relación que Coudet construyó con Miguel Ángel Russo, padre de Nacho. El actual técnico de River fue dirigido por Russo entre 1997 y 1998 y, con el tiempo, aquella relación futbolística se transformó en una amistad que alcanzó a las dos familias. Tanto es así que el Chacho estuvo presente en un momento muy especial de la vida del delantero: fue quien lo sostuvo en brazos durante su bautismo.
La cercanía tampoco quedó limitada a los encuentros familiares. Antes del partido del sábado, Nacho se acercó a saludar a su padrino, aunque después no tuvo contemplaciones dentro de la cancha y volvió a convertirse en una pesadilla para River. "Él y mi viejo se chicaneaban cuando jugaban en contra. Compartimos cenas familiares y todo", contó el delantero, que reconoció que en el último tiempo se vieron menos por las circunstancias de la vida de ambos.
La historia ya había quedado expuesta años atrás. En 2016, cuando Coudet dejó de ser entrenador de Rosario Central luego de perder la final de la Copa Argentina justamente ante River, Nacho publicó una foto junto a su padrino en Instagram y le dedicó un sentido mensaje: "Gracias por todo padrino. Hasta pronto". La relación, así, llevaba mucho tiempo lejos de los flashes y volvió a quedar en primer plano justamente después de un gol que profundizó la crisis del equipo de Núñez.
El posteo de hace diez años que compartió Nacho Russo
Y hay una última coincidencia que Russo alguna vez contó al hablar de su personalidad. "Yo soy tranquilo, como Miguel, sereno, pero adentro de la cancha cambio completamente. Como Miguel. Como hijo y padre", explicó. Sobre su padrino, en cambio, fue mucho más directo: "Es un rompe huevos". Esta vez, el “rompe huevos” fue su rival, pero la sonrisa después del partido seguramente tuvo un sabor especial: su ahijado volvió a castigar a River y dejó al Chacho sin respuestas.