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El mensaje de Conmebol a FIFA en medio de la polémica por la venta de derechos: "Primero está el fútbol"

Mientras crece la resistencia internacional al proyecto impulsado por Gianni Infantino, Conmebol decidió pronunciarse por primera vez.


La polémica alrededor del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) sigue sumando capítulos. Después de los fuertes cuestionamientos de UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), ahora fue la Conmebol la que se expresó públicamente sobre la iniciativa impulsada por Gianni Infantino para abrir parte del negocio comercial de las competencias de FIFA al capital privado.

Conmebol pidió explicaciones antes de tomar una postura definitiva

Conmebol se metió en el debate que sacude al fútbol mundial y le envió un mensaje a FIFA.

A través de un comunicado titulado "Primero está el fútbol", la entidad sudamericana evitó pronunciarse directamente a favor o en contra de la propuesta, aunque dejó en claro que solicitó información adicional a FIFA para analizar el alcance del proyecto. Además, remarcó que cualquier decisión económica debe estar subordinada a los intereses deportivos. "Entendemos que el desarrollo del fútbol requiere decisiones de carácter comercial y financiero. Sin embargo, dichas decisiones deben estar siempre al servicio del fútbol y nunca por encima de su esencia", señaló la Conmebol.

La organización explicó que, tras conocer los detalles preliminares de la iniciativa, inició un proceso de consultas con sus asociaciones miembro y convocó una reunión de Consejo para evaluar el proyecto. Según indicó, ya pidió aclaraciones sobre aspectos vinculados a la estructura, la gobernanza y las posibles consecuencias que podría tener FIFA Forward Enterprise para el futuro del fútbol mundial.

El proyecto de Infantino que divide al fútbol mundial

Infantino, presidente de la FIFA, quiere vender a capitales privados el 20% de los derechos del Mundial para aumentar los premios del Mundial y UEFA se opone.

La propuesta promovida por Infantino contempla la creación de una empresa encargada de gestionar los derechos comerciales de las principales competiciones organizadas por FIFA. El esquema permitiría el ingreso de inversores privados, que podrían quedarse con hasta un 20% de participación en la nueva estructura a cambio de una importante inyección de capital. Desde FIFA sostienen que esos recursos servirían para incrementar los fondos destinados al desarrollo del fútbol en las federaciones afiliadas.

Sin embargo, el proyecto encontró una fuerte resistencia en distintas confederaciones. UEFA, Concacaf y la AFC cuestionaron tanto el contenido de la iniciativa como la falta de consultas previas. Entre los principales temores aparece la posibilidad de que el Mundial y otros torneos estratégicos queden condicionados por intereses comerciales externos. Además, los tres bloques consideran que el modelo podría afectar la gobernanza tradicional del fútbol internacional.

La renuncia de un asesor de FIFA que profundizó la crisis política

La presión sobre Infantino aumentó todavía más en las últimas horas con la renuncia de Carlos Cordeiro, uno de sus asesores más cercanos y hombre clave en el vínculo con Estados Unidos. En un duro comunicado, el dirigente aseguró que se opone "de forma inequívoca" a la venta de una participación en el Mundial. "Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte", afirmó. También cuestionó la necesidad financiera del proyecto y recordó que FIFA dispone de miles de millones de dólares en reservas y no registra deudas.

Por ahora, Conmebol eligió una posición más cautelosa que la adoptada por Europa, Norteamérica y Asia. Sin embargo, su mensaje dejó una señal clara: antes de avanzar con cambios estructurales en el negocio del fútbol mundial, FIFA deberá ofrecer más explicaciones y construir consensos dentro de una comunidad que hoy aparece más dividida que nunca.