El desahogo de Messi tras la heroica remontada de Argentina y su fuerte confesión por el penal errado
Lionel Messi pasó por los micrófonos después del épico 3-2 ante Egipto y, entre otras cosas, reveló el motivo de sus lágrimas tras el pitazo final.
Messi: de la frustación por otro penal errado al "Dios tenía guardado algo especial para mí".
DPALionel Messi terminó el partido como lo vivió: con el corazón a mil. Apenas el árbitro marcó el final del épico 3-2 sobre Egipto, el capitán no pudo contener la emoción. Se largó a llorar en pleno campo de juego mientras sus compañeros lo rodeaban para abrazarlo, después de una de las victorias más sufridas y emocionantes que se recuerde de la Selección en Mundiales.
La Pulga transitó todos los estados posibles, porque desperdició un penal -el segundo en esta Copa del Mundo- con el partido 0-1 abajo y cargó con esa frustración durante gran parte del partido. No obstante, tuvo su revancha en un momento de agonía absoluta: asistió al Cuti en el 1-2 y metió una volea para empatarle al conjunto africano, todo en cuatro minutos (79' y 83').
Las declaraciones de Messi: del llanto del final al penal errado
Por eso, para el capitán argentino la clasificación a cuartos del Mundial tiene un valor doble. "La verdad, felicidad por haber conseguido el pase, por cómo lo hicimos. Se había puesto dura con el 2-0. Muy emocionante poder darlo vuelta. Volvemos a sufrir muchísimo pero esto es el Mundial. Todos los partidos se están dando igual. Muy igualado todo. Muy feliz", expresó, todavía con la emoción a flor de piel.
Después, Messi destacó el espíritu del equipo para salir adelante cuando parecía todo perdido. "Fue un alivio para todos, por cómo se dio el partido. No es fácil levantar un 2 a 0... Pero, como siempre digo, este grupo no baja los brazos nunca y lo intenta hasta el final. Tuvimos la suerte de conseguir el gol del Cuti rápido, todavía nos quedaba tiempo y lo dimos vuelta en los 90. Es una locura lo que hizo este grupo hoy. Muy feliz, muy contento que la gente pueda seguir disfrutando. Ojalá sigamos", afirmó.
También hubo lugar para una confesión muy personal. "Tenía mucha bronca por el penal errado, por cómo lo pateé. Sentía que le había fallado al grupo en un momento importante", lamentó el 10. Aunque enseguida sentenció: "Por suerte, Dios tenía algo especial guardado para mí en el final", haciendo referencia al gol del 2-2 con el que llegó a los ocho gritos en este Mundial y al 21° en la tabla histórica. Un animal.