El 1x1 de Argentina en el Mundial: rendimientos altos, algunas sorpresas y varias decepciones
La selección argentina cerró un torneo con actuaciones individuales a la altura y otras muy lejos del nivel esperado. ¿Hay material para lo que viene?
La selección argentina jugó un mundial con vaivenes emocionales y una prestación que dejó varias conclusiones.
X @ArgentinaLuego de un Mundial 2026 que fue una montaña de rusa de emociones, la selección argentina cerró un torneo con diferentes sensaciones en relación al rendimiento del equipo de Lionel Scaloni. Porque si bien el balance colectivo fue más que positivo, algunos niveles individuales estuvieron lejos de las expectativas.
Lionel Messi fue el abanderado nuevamente de la albiceleste. Si bien casi no apareció en la final, su desempeño volvió a ser superlativo en todos los sentidos.
De la mano del capitán fueron Cristian Romero y Nicolás Tagliafico, quienes estuvieron a la altura hasta el último minuto del torneo y demostraron un espíritu competitivo que los sube al podio de la selección en el Mundial.
Pero la actuación de la Argentina también dejó algunas decepciones, principalmente de aquellos futbolistas en los cuales se habían depositado algunas expectativas. Ahí aparecen Rodrigo De Paul, Nahuel Molina y hasta Alexis Mac Allister, quienes nunca lograron un rendimiento sostenido, ni siquiera en la final contra España.
Y la pregunta del millón: ¿hay material para lo que viene? Está claro que con las ganas de Giuliano Simeone, que fue el único de los jóvenes que tuvo acción, no alcanza.
El 1x1 de Argentina en el Mundial: el arco, con dudas
Emiliano Martínez (6): De menor a mayor, cerró un Mundial aceptable. Lejos del Dibu de Qatar, como tantos otros, esta vez tuvo poca acción en la fase de grupos y cuando lo llamaron respondió a medias. Ocho goles en ocho partidos. Su actuación en la final, más allá de la responsabilidad en el gol de España, lo salvó. Aprobado.
La defensa, lo mejor del equipo
Nahuel Molina (3): Quedó retratado en la mayoría de los goles que recibió la selección, ya sea por una mala ejecución o por falta de criterio para marcar, incluido el gol de la final. En función ofensiva, su principal atributo, no incidió. Desaprobado.
Cristian Romero (8): El mejor jugador argentino después de Messi. Un torneo superador, de principio a fin. Fue clave en los partidos más accesibles como en los más complejos. Además, hizo goles determinantes contra Cabo Verde y Egipto. Majestuoso.
Lisandro Martínez (7): El ladero del Cuti respondió con creces. Si bien falló en algún gol rival, fue una muralla en todo el Mundial. También aportó con la pelota en los pies, con gol y asistencia contra Cabo Verde. Líder.
Nicolás Tagliafico (7): Otro gran Mundial del lateral izquierdo. De los pocos que logró sostener su nivel de Qatar. Firme y ordenado en la marca y muy criterioso en ataque. Terminó la final en una pierna. Héroe.
Gonzalo Montiel (6): Cuando jugó, rindió. Tanto, que sorprendió su salida en la final. Ordenado y firme en la marca y feroz a la hora de ir al campo rival. Dio una asistencia decisiva contra los egipcios. Sostenido.
Nicolás Otamendi (6): Otro león que cuando ingresó, estuvo a la altura. Fue fundamental para sostener al equipo en los minutos finales de varios partidos decisivos. Terminó la final de nueve. Crucial.
Facundo Medina (6): De mayor a menor, pero nunca desentonó. Debutó en mundiales con un altísimo nivel y hasta casi le saca el puesto a Tagliafico. Después cuando entró estuvo a la altura y hasta dio un pase gol contra Austria. Sorpresón.
El mediocampo, la gran deuda
Rodrigo De Paul (4): Sólo mostró su potencial en la histórica remontada contra Inglaterra, después no aportó nada. No fue rueda de auxilio en la mitad de la cancha ni mucho menos logró ser alternativa en función ofensiva. Decepción.
Leandro Paredes (5): Con el quite salvador contra Egipto no alcanza. Si bien ayudó desde la marca, no pudo sostenerse en el puesto y cerró un torneo irregular. Quiso jugar un Mundial desde el barro y no desde el barrio. La final lo expuso. Reprobado.
Enzo Fernández (6): Apareció cuando el equipo más lo necesitaba, y desapareció en el mismo escenario. Lejos del Enzo de Qatar, sus goles ante Egipto e Inglaterra fueron determinantes, pero la irresponsabilidad en la final lo dejará marcado. Ratificado.
Alexis Mac Allister (5): Ni más atrás, ni más adelante, ni por izquierda ni por derecha pudo mostrar todo su potencial. Scaloni lo buscó, pero no lo encontró nunca. Sólo un tanto, ante Suiza, y algunos remates contra Inglaterra. Desconocido.
Nicolás González (5): Se esperaba mucho más, por cómo llegó al Mundial. Tuvo posibilidades y no las pudo aprovechar. Apenas una asistencia en todo el torneo suena a poco. Desilusión.
Thiago Almada (4): Otro de los jugadores que había generado mucha expectativa, principalmente por lo que mostró en 2025, pero que no logró cumplir. Jugó la fase de grupos y después casi no tuvo participación. Desencanto.
La delantera, aprobada
Lionel Messi (9): El mejor Mundial del capitán. Goleador, activo, combativo, figura. Luchó, con sus armas, hasta el último minuto del torneo. Hizo 8 goles e hizo hacer otros 4. Con 39 años, volvió a ser el abanderado de la Scaloneta. Sublime.
Julián Álvarez (5): Corrió siempre de atrás en varios sentidos. No pudo ser el primer defensor del equipo nunca y recién apareció en algunos pasajes de la fase final. El golazo a Suiza lo salvó de un Mundial olvidable. Desenfocado.
Lautaro Martínez (6): El goleador detrás de Messi. Se sacó la mufa en mundiales, con el gol a Jordania, le marcó a Suiza y también hizo el más importante de todos, contra Inglaterra. Se quedó sin final por decisión del entrenador. Cumplió.