Dicen que el fútbol le debía un Mundial a Messi, ¿y si le debía dos?
El capitán argentino y otra noche inolvidable. Con la vigencia como bandera. Y el corazón sobre todo. Pobres los que dudaron.
Messi volvió a hacer historia y sumó otro récord a una carrera legendaria.
EFEEsta nota comenzó a escribirse a los veinte minutos del primer tiempo de Argentina- Argelia. Sin tener una sola precisión del resultado del partido. Sin saber si después de ese momento todo podía cambiar. Con la presión de los goles de Mbappé y Haaland apenas horas atrás. Pero con una sola y única referencia: un movimiento de Lionel Messi.
Un solo gesto bastó para confirmar y ratificar que el capitán está más intacto que nunca. Con un giro, dos toques, tres pasos y un remate al ángulo alcanzó para tomar la decisión. Aún con 70 minutos por jugarse, el 10 sería el mejor del día.
Como si se tratara de una presunción, pero era una realidad. Como si fuera una visión, pero era una confirmación. Como si se presentara una predicción, pero era una comprobación.
Lionel Messi, con la vigencia como bandera
Ni la edad, ni el paso del tiempo, ni la MLS, ni sus lesiones, ni mucho menos sus detractores. Nada lo puede. Y todo lo puede. Sin fecha de vencimiento. Y con la vigencia como bandera.
Porque este martes 16 de junio, a nada de cumplir 39 años, nos regaló otra obra de arte. Activo, preciso, calculador, con los ojos bien abiertos, pleno de recursos. Pero también destructivo, sangriento, arrasador. Sin importarle las consecuencias ni el contexto.
Anoche, el tipo que parece detener el tiempo con cada movimiento, cada gesto y cada acción, llevó de la mano a la selección campeona del mundo a poner las cosas en su lugar. Tapó alguna imprecisión defensiva. Respondió algún interrogante de los mediocampistas. Y volvió a ilusionarnos. Porque dicen que el fútbol le debía un Mundial a Messi, ¿y si le debía dos?