Di María y Rosario Central visitaron al Patón Bauza en su casa: cómo fue el encuentro y qué le regalaron
En medio de su estadía en Ecuador, la delegación canalla fue a ver a Edgardo Bauza, quien lucha desde hace años contra una enfermedad neurodegenerativa.
Di María, Central y un conmovedor gesto con Bauza en Ecuador.
Foto: @RosarioCentralLa previa del partido entre Rosario Central e Independiente del Valle por la última fecha del Grupo H de la Copa Libertadores dejó una imagen que trascendió por completo lo futbolístico. A horas de jugarse el primer puesto de la zona en Quito, el club rosarino protagonizó un emotivo encuentro junto a Edgardo Bauza.
El encuentro fue encabezado por Ángel Di María y el presidente Gonzalo Belloso, pero también se sumaron jugadores, cuerpo técnico y dirigentes que viajaron con la delegación canalla. Aprovechando el viaje a la altura ecuatoriana, decidieron hacerse un tiempo para visitar a uno de los máximos ídolos de su historia, quien atraviesa una enfermedad neurodegenerativa desde hace ya varios años. Y no llegaron con las manos vacías.
Emotivo homenaje de Rosario Central al Patón Bauza en su casa de Quito
Central le llevó la Copa Argentina 2018 que Bauza conquistó como técnico tras vencer por penales a Gimnasia y Esgrima La Plata en la recordada final en Mendoza. Además, le entregaron una plaqueta conmemorativa y varias camisetas, en un gesto que rápidamente se volvió viral en las redes sociales.
“Tras nuestra llegada a Ecuador nos abrió las puertas de su casa y, junto a su familia, compartimos un momento muy especial. Le llevamos la Copa Argentina, una plaqueta y camisetas de Central. Te amamos para siempre, Patón”, publicó el club en sus canales oficiales, junto a las fotos del encuentro que hicieron emocionar a los hinchas.
El legado de Bauza y su historia en el Canalla
La historia de Bauza con la Academia rosarina atraviesa generaciones. Como jugador debutó en 1977, tuvo tres ciclos y se transformó en un referente absoluto: disputó más de 300 partidos y convirtió cerca de 80 goles siendo defensor, además de ser campeón del Nacional 1980 y del campeonato 1986/87.
Años después volvió al club como entrenador y terminó de agrandar su leyenda. En 2018 condujo a Central a conquistar la Copa Argentina y cortar una larga sequía de títulos nacionales. Aquella consagración lo convirtió en el primer campeón de la historia del club tanto como futbolista como director técnico, lo que sin dudas explica el cariño eterno que se ganó en Rosario.
