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Con crudeza, Sergio "Maravilla" Martínez enumeró las secuelas que le dejó el boxeo: desde un dedo más corto hasta la mandíbula desencajada

Sergio Martínez reveló todos los dolores y consecuencias físicas con los que convive en el día a día tras más de dos décadas y media en el box.


Sergio Martínez fue (y es) sin duda uno de los más grandes representantes del deporte argentino durante el siglo XXI y logró grabar su nombre a fuego su nombre en la historia grande el boxeo nacional. Con 57 victorias (32 por KO) en 62 peleas oficiales, supo ser capeón mundial en los pesos mediano y superwelter.

Sin embargo, más de 26 años de actividad en el box -debutó en 1997 y se retiró en 2023, con un lapso de inactividad entre 2014 y 2020- no fueron gratuitos para Maravilla. Esta semana, en diálogo con el podcast The Wild Project, reveló la enorme cantidad de secuelas físicas con las que convive en el día a día.

Maravilla Martínez reveló las secuelas físicas que le dejó el boxeo

Maravilla Martínez reveló las secuelas físicas que le dejó el boxeo

"Tengo la mano izquierda hecha pelota, con el dedo pulgar más corto, metido para adentro; el hombro medio dislocado, que tengo como una castañuela, todo roto. Se rompió y después se acomodó", comenzó a detallar el exboxeador quilmeño, mientras hacía sonar los huesos la zona indicada en el micrófono. "La rodilla derecha también tengo complicada, con dolor crónico", agregó.

Al ser consultado por las secuelas faciales, su relato fue más crudo: "No puedo morder. Nunca más volví a morder bien yo. A veces estoy durmiendo y '¡PAM!', se me desencaja la mandíbula", confesó. Y remarcó: "Son cosas que me pasan a mí, pero que también le pasan a mucha gente que también boxea. A veces también me pasa que estoy comiendo y se me sale de lugar, y yo me tengo que acomodar con las manos".

Además, enumeró todas la veces que tuvieron que intervenirle la cara por cortes: "Tengo 30 años de boxeo y quieras o no, aunque me pegaron poco, tengo 97 puntos en la ceja izquierda, 39 en la derecha, cerca de 200 en el labio superior, en la parte interna, en la base de las encías", contó, mientras se señalaba las partes afectadas.

De todos modos, Maravilla Martínez reconoció que no se arrepiente de nada: "Valió la pena, absolutamente. Si volviera a nacer, lo repetiría; y si pudiera boxear hasta los 90 años, seguiría boxeando con este dolor y todo". Y aseguró que en el aspecto mental no tuvo ninguna afectación: "Por suerte creo que no me dejó ninguna secuela psicológica. Quizás sí la amargura con algunas personas, la mentira, las traiciones, alguno que me robó plata... Pero psicológimante me dio un refuerzo muy bueno".