¡Bochornoso! La polémica final entre Central y Estudiantes terminó a las corridas y hubo piñas en el túnel
Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional tras vencer por 3-1 a Estudiantes, pero un escándalo opacó el festejo en Santiago del Estero.
Final escandaloso en el Madre de Ciudades.
Foto: captura de TV (ESPN)Rosario Central y Estudiantes protagonizaron una final de la Supercopa Internacional cargada de tensión, polémicas y reclamos, pero lo que pasó en el cierre directamente se fue de las manos: hubo empujones, golpes y corridas entre los jugadores de ambos equipos en Santiago del Estero.
Así se originó el escándalo entre los jugadores de Central y Estudiantes
El clima, que ya venía picado por riñas y rencores del pasado, comenzó a caldearse mucho tiempo antes. Con el partido 1-1, Darío Herrera sancionó un penal para el Canalla vía VAR, por un contacto entre Leandro González Pirez y Enzo Copetti, que Ángel Di María cambió por gol.
La bronca de Estudiantes fue todavía mayor porque hasta Juan Sebastián Verón decidió salió al cruce. Mientras se disputaba el partido, la Bruja publicó un explosivo mensaje en Instagram en el que cuestionó duramente el arbitraje y denunció que "la impunidad que manejan para robarte es increíble”.
Pero si había algo que todavía podía superar todo lo anterior, ocurrió en el último minuto. El León se lanzó desesperadamente por el 2-2 agónico y hasta Fernando Muslera abandonó su arco para ir a buscar de cabeza un córner. Sin embargo, la jugada terminó con un golazo de Julián Fernández para el 3-1 definitivo. Y ahí se desató el caos.
Apenas ingresó la pelota, los jugadores de ambos equipos comenzaron a cruzarse. Hubo empujones, golpes y corridas mientras Herrera intentaba controlar la situación. Al partido le quedaban apenas unos segundos y el árbitro ni siquiera había marcado el final (no volvió a reanudarse).
De hecho, los cruces continuaron rumbo al túnel del Madre de Ciudades, donde también hubo golpes y corridas entre todos los protagonistas. Al parecer, lo que generó el disturbio habría sido un gesto de Agustín Sández al momento de gritar el gol que hizo estallar a todo Estudiantes.
En fin, un cierre inesperado para una final que ya venía cargada de polémicas y que terminó dejando una imagen tan innecesaria como lamentable.